Alergias, epidemias de la modernidad

Escrito por: Judith Newman el 01 de Mayo de 2006 | 8:16 am
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Fotografía de David McLain

En los países industrializados, el porcentaje de la población afectada por alergias se ha incrementado.

Delgado y serio, monta en su bicicleta. Sus largos dedos toman con firmeza el manubrio y se equilibra. Hoy tiene un resfriado y sus ojeras son más oscuras que lo habitual. Cuando explica su condición, habla de forma pausada. ‘‘No como mucho, a menos que mamá pueda revisar los ingredientes. Entonces puedo comer; no antes.’’

¿Por qué es tan precavido? Quizá sea el resultado de haber pasado gran parte de su niñez tratando de hacerse entender por los médicos, mientras se esforzaba por respirar. Saber que las cosas más simples pueden matarte… bueno, eso vuelve prudente a un niño.

Cameron Liflander padece alergias. Esto lo hace semejante a otros 50 millones de estadunidenses en la actualidad. Sin embargo, su problema no se limita únicamente a los ojos lacrimosos o la garganta irritada que relacionamos con esa palabra. El cuerpo de siete años de edad de Cameron libra una batalla feroz contra su medio ambiente, y su madre teme que un día el ambiente pueda ganar.

‘‘Un pediatra me dijo que estaba actuando de manera irracional’’, dice Pamela Liflander, quien en repetidas ocasiones preguntó acerca de las erupciones que su hijo tenía en la piel, con ampollas que rezumaban líquido, y sobre su constante vómito. ‘‘El doctor dijo que ningún niño menor de tres años de edad padecía alergias reales, y que las erupciones en la piel y el vómito desaparecerían. Pero yo conocía la apariencia de un bebé sano. El mío no lo era.’’

El aspecto de Cameron continuó siendo el de un niño enfermizo, aun así, su talla era estadísticamente adecuada. Pamela lo amamantó durante casi un año e introdujo otros alimentos de manera gradual. Un día le dio un poco de atún. Cameron enrojeció, se hinchó como una esponja de mar y comenzó a asfixiarse. El clorhidrato de difenilhidramina (Benadryl) resolvió el problema, pero en la siguiente reacción anafiláctica terminaron en la sala de urgencias: esa sería la primera de muchas visitas.

¿A cuántas cosas podría ser alérgico un niño? Los Liflander lo averiguarían.

Suponga que 54.3% de los ciudadanos estadunidenses tuviera cáncer. Esa cifra podría desencadenar una reacción de pánico: la búsqueda de algo dañino en la dieta, en el ambiente, en los niveles de actividad… algo. De hecho, esa es la proporción de estadunidenses que muestra una respuesta cutánea positiva a uno o más alérgenos (no todas las personas tienen una enfermedad alérgica real, como rinitis, asma o eccema).

Las manifestaciones de alergia –estornudos, jadeo, comezón y erupciones cutáneas– son signos de un sistema inmunitario que no funciona de manera adecuada y que está atacando de forma exagerada a invasores extraños que normalmente no ocasionarían daño.

3 comentarios

  1. Escrito por Jesús Noriega:

    Deseo obtener el artículo completo. Ya no consigo la revista, díganme que debo hacer. Saludos.
    Jesús Noriega

  2. Escrito por Esteban Zúñiga:

    El artículo está intersante, pero necesito leerlo en su totalidad, ¿cómo lo consigo?, si ya la revista no se puede conseguir

  3. Escrito por ahmed lema:

    por favor necesito las fotos del articulo, que puedo hacer

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