
No se sabe qué los enterró tan rápidamente. Tal vez su guarida se colapsó o se inundó; quizá murieron asfixiados por nubes de ceniza volcánica. El caso es que hace 125 millones de años, un adulto y 34 jóvenes psittacosaurus perecieron de modo repentino tal y como estaban en ese momento.

Un hombre camina en la Luna y miles de jóvenes protestan contra la guerra de Vietnam. Yo me encuentro en el centro de Montana documentando la vida de los huteritas, un grupo religioso amante de la paz que vive en una colonia llamada Surprise Creek. Llevan una vida muy diferente a la mía y, probablemente, a la de la mayoría de las personas.

Los mochicas no embalsamaban a sus muertos. Pero en contados casos, la naturaleza y la veneración de los hombres se unieron para preservar al muerto como momia. Este fue el destino de la mujer tatuada cuyos restos se descubrieron el año pasado en un complejo ceremonial llamado El Brujo. El pueblo de esta mujer dominó la costa norte de Perú mil años antes que los incas y creó una cultura muy desarrollada que hoy es conocida por su cerámica de gran calidad y un magistral trabajo en metales.

Hay un lugar en este planeta donde decir ‘‘boca’’ no es hablar de anatomía ni de hambre ni de besos. A la altura del paralelo 56 y debajo del Trópico de Capricornio, la palabra inicia con mayúscula. Pronunciarla es nombrar un barrio de Buenos Aires y, al mismo tiempo, un club de futbol argentino.

La nanotecnología lleva ya dos decenios de desarrollo, pero la primera ola de aplicaciones apenas empieza a romper. Cuando lo haga de lleno, hará palidecer a la revolución de la computadora.