Belleza americana
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Fotografías de Klaus Nigge Foto: National Geographic
El pelícano blanco
Observe de cerca el área de distribución del pelícano blanco.
Los polluelos de los pelícanos, ¿deberían inspirarnos lástima? Después de todo, el Patito Feo creció y llegó a ser un hermoso cisne, mientras que el bebé pelícano sólo puede esperar convertirse… en un pelícano adulto. Si esto constituye o no una mejoría, es un asunto muy discutible.
Veamos algunas de las palabras utilizadas por ciertos estudiosos, como el famoso ornitólogo John James Audubon, para describir al pelícano blanco americano: ”torpe, desgarbado, grotesco y absurdamente ridículo”. Incluso The Birds of North America (Las aves de América del Norte), una consistente y bien documentada colección de publicaciones, se aleja brevemente de su objetividad científica para describir al pelícano como ”algo cómico, cual basset hound con plumas”.
De acuerdo: el pelícano no posee la belleza de un cisne lleno de curvas y majestuosidad. Tiene patas grandes y torpes, parecidas a los zapatos de un payaso, y un pico en forma de pala. Cuando expresa su interés sexual, se le pone la cara roja y le crece una verruga gigantesca en la nariz. ¿Cómo entender, entonces, que algunos de esos especialistas se contradigan, a menudo en el mismo párrafo, y digan que el pelícano blanco es majestuoso, grácil y realmente hermoso?
Al igual que los colimbos y los globos aerostáticos, los pelícanos no muestran lo mejor de sí en tierra firme. Mas son diferentes en el agua: bajo la piel presentan unos sacos aéreos que les proporcionan tan extraordinaria flotabilidad, que las olas los mecen suavemente de un lado a otro como a tantos barcos de juguete. Pero es en el aire donde los pelícanos muestran una verdadera metamorfosis. Alzan el vuelo con una rapidez que sorprende en un ave tan grande; sus plumas primarias curvadas, aprovechan las corrientes de aire caliente ascendente para elevarse. Un diseñador de aviones diría que tal envergadura, de 2.7 metros, combinada con un peso de casi siete kilogramos, le proporciona al pelícano una carga alar baja; pero los que no somos expertos en la materia, al contemplar una espiral de pelícanos bajo el sol, recurrimos a expresiones como: majestuoso, magnífico…
La belleza estructural del pelícano, como suele suceder en la naturaleza, se debe a razones estrictamente funcionales. Las aguas donde los pelícanos adultos hallan los 70 kilogramos de pescado necesarios para alimentar a un polluelo, pueden estar a más de 160 kilómetros de las colonias de crianza: el viaje diario resulta más sencillo gracias a su capacidad para elevarse y planear, en vez de tener que aletear continuamente.





DE HECHO NO ESTOY DEACUERDO CON LO QUE ESCRIBIO
JAMES AUDUBON EL ORNITOLOGO, NINGUN ANIMAL ES FEO, TORPE Y MUCHO MENOS RIDICULO. COMO LO DECIAS RESPECTO AL PELICANO.
AVECES EL ANIMAL MENOS CONOCIDO ES EL MAS INTERESANTE!
BOGOTÀ-COLOMBIA