
Sí, Nueva Orleans se recuperará. Los taxis, los autobuses y las limusinas partirán de los hoteles y los casinos, abriéndose paso entre el tráfico, para llevar a sus pasajeros al aeropuerto internacional Louis Armstrong hasta los hoteles y los casinos, dejando atrás los escombros de Katrina, porque tarde o temprano serán retirados de las calles, y las personas a bordo de los taxis y los autobuses, y especialmente de las limusinas, mirarán por la ventana y olvidarán que esos restos alguna vez estuvieron ahí.

En septiembre de 1938, un huracán asoló la costa noreste de EUA, con vientos de 190 kilómetros por hora y una marea de tormenta que inundó zonas de Providence, Rhode Island, a las que dejó sumergidas bajo casi cuatro metros de agua. Sin electricidad 88 % de los clientes de la New England Power Association, includa esta gasolinera de Nueva Inglaterra, Connecticut, el “ingenio yanqui” salió al rescate.

Bucear aquí parece una locura, pero es la única manera de presenciar algunas de las corrientes de agua más rápidas del mundo. Por lo tanto, mi compañero de buceo y yo abandonamos la protección de una bahía llamada God’s Pocket, en el extremo norte de la Isla de Vancouver, y dirigimos nuestro bote hacia los Rápidos Nakwakto. De pronto, cuando la corriente de reflujo drena de los fiordos hacia el Estrecho Queen Charlotte, el agua liberada pasa por la Isla Tremble a una velocidad de 14.5 nudos.

Aunque parezcan letales, su picadura no es tan dañina. Sin embargo, las medusas de Nomura, que llegan a pesar 200 kilogramos, sí resultan perjudiciales para la industria pesquera japonesa.

Sin duda, Great Smoky Mountains (grandes montañas humeantes) es el nombre perfecto para este lugar: evoca la niebla emanada del aliento de una bóveda arbolada, la bruma que se eleva de una cascada; quizás, incluso, el ácido sabor de un asado acompañado de un whisky destilado en casa.