Cánticos del desierto

Escrito por: Douglas Chadwick el 01 de Septiembre de 2006 | 8:34 am
Etiquetas: , ,

Si el Desierto de Sonora es un páramo, ¿por qué la abundante vegetación rebasa la mirada? ¿Por qué es imposible recorrerlo sin abrirse llagas? Si el candente Sol ha mermado la vida en este lugar, ¿por qué los lechos arenosos están repletos de huellas de pecaríes, venados bura, cacomixtles y otros tantos roedores que son presa de las casi cien víboras de cascabel por kilómetro cuadrado que pacientemente acechan?

El desafío de Manchuria

Escrito por: Brook Larmer el 01 de Septiembre de 2006 | 8:22 am
Etiquetas:

No hay vuelta atrás. Eso lo sabe muy bien Hombre de Hierro. El autobús empieza a descender por un polvoriento camino con profundos surcos de neumáticos, en la aldea de Dongfa, alejando al joven obrero y a su esposa de ese pueblo fantasma cercano a la frontera con Rusia.

Zapatos de antología

Escrito por: Cathy Newman el 01 de Septiembre de 2006 | 7:51 am
Etiquetas:

Al pasar la mano sobre la plantilla de la sandalia de fibra de corteza de artemisa, en el Museo de Historia Natural y Cultural de la Universidad de Oregon, uno puede sentir la huella de un dedo gordo del pie en lo que quizás sea el ejemplar más viejo del mundo de una pieza de calzado.

Altivez letal

Escrito por: Dereck Joubert el 01 de Septiembre de 2006 | 7:49 am
Etiquetas: ,

Los leones por lo general cazan de noche o cuando la temperatura baja, al atardecer o al amanecer. Pero en las llanuras de Duba, comienzan a acechar a sus presas cuando el calor del mediodía asciende hasta los 50 °C.