Barrios de Nueva York

Escrito por: Roff Smith el 14 de Mayo de 2007 | 11:55 pm
Etiquetas: Ninguna

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Foto: National Geographic

48 horas en Nueva York

En los años setenta, cuando me mudé a la ciudad para trabajar con el Departamento de Parques, iba a todas partes caminando o en bicicleta. Después de todo, Manhattan es una isla de escasos 40 kilómetros cuadrados y cuando llegaba al agua, simplemente daba vuelta.

Durante años, he seguido desviaciones para explorar parques, zigzagueado tras el aroma que emana de las panaderías y sucumbido a la seducción de los escaparates, por lo que ahora estoy listo para un nuevo descubrimiento. Eso es lo que hacen los neoyorquinos, así que acompáñenos, sea uno de nosotros y prepárese para caminar por Nueva York.

Detalles

Manhattan, con 21.57 kilómetros de largo y 3.70 kilómetros en su punto más ancho, tiene cerca de 805 kilómetros de calles. Casi todas las del centro llevan nombres en vez de números debido a que son anteriores al Plan del Comisionado de 1811, que impuso una cuadrícula vial por arriba de la Calle 14. Veinte cuadras equivalen a 1.61 kilómetros y el código de área es 212 (excepto donde se señale).

Recorra la ruta de los museos
Manhattan no necesita un experto en mercadotecnia para declararse la capital cultural del mundo. Sin embargo, en 1978 unos astutos curadores idearon el apelativo Ruta de los Museos (Museum Mile, en inglés) para designar el segmento de la Quinta Avenida que abarca de la Calle 105 a la Calle 82, donde se encuentran no menos de nueve museos de clase mundial.

Casi todos tienen tiendas y cafeterías, aunque si prefiere, puede complementar el erudito recorrido con una caminata por la Avenida Madison para disfrutar de los mejores escaparates del mundo y conocer numerosos restaurantes. La Quinta Avenida está delimitada por el Central Park (Parque Central), donde los corredores rodean la Represa (Calles 85 a 5) y los jugadores de pelota retozan en el Prado Norte (en el corazón del parque, Calle 97).

Iniciamos el recorrido en el (1) Invernadero de la Calle 104. Las flores van y vienen en ese lugar, pero la Fuente Untermyer está permanentemente rodeada por tres bailarinas de tamaño natural. Frente a los jardines de la Calle 105 hallamos (2) El Museo del Barrio (Quinta Avenida #1230; 831-7272), fundado en 1969 por un grupo de padres, educadores y artistas para celebrar la cultura hispana.

Una cuadra al sur se encuentra el (3) Museo de la Ciudad de Nueva York (Quinta Avenida #1220; 534-1672), con un inventario de más de un millón de objetos que abarcan desde rarezas hasta íconos, e incluye habitaciones de la residencia del siglo XIX perteneciente a John D. Rockefeller. La colección de atuendos pone de relieve la evolución del guardarropa de la siempre elegante Ciudad de Nueva York y el jardín nos remonta a una época pasada y más apacible.

La mansión Warburg alberga el (4) Museo Judío (Quinta Avenida 1109; 403-3271) que, desde 1947, ha relatado los más de cuatro mil años de historia del judaísmo a través de su arte y numerosos artefactos.

(5) Ciao Bella Gelato (Calle 92 Este #27; 831-5555) nos refresca con delicias italianas caseras. Una decadente y memorable combinación de sabores: naranja sangre y chocolate oscuro.

El (6) Museo Nacional de Diseño Cooper-Hewitt (Calle 91 Este #2; 849-8400) es un centro de transformación. ¿Quién habría imaginado que los tenedores y las tazas podían convertirse en provocativas obras de arte? No deje de visitar la tienda del museo y lleve a casa algo de inspiración. La elegante cafetería sirve ensaladas y diminutos pasteles ópera. Cómalos en el jardín, reclinado en una gigantesca silla con forma de guante de béisbol.

El (7) Museo de la Academia Nacional y Escuela de Bellas Artes (Quinta Avenida #1083; 369-4880), la escuela de arte más antigua de la ciudad (fundada en 1825) alberga actualmente una colección de arte estadounidense de los siglos XIX y XX.

Casi todo el mundo reconoce el edificio circular del (8) Guggenheim (Quinta Avenida #1071; 423-3500), con su torbellino de arte moderno y contemporáneo en el interior. El museo de Frank Lloyd Wright, cuya construcción causó gran controversia en la década de 1950, todavía provoca debates entre puristas y modernistas en cuanto a la dirección que deben seguir sus renovaciones y adiciones.

Una discusión menos candente: empezar de abajo hacia arriba o abordar el ascensor hasta la cúspide y bajar por la espiral (Wright pretendía que los visitantes empezaran por arriba, pero de hecho, la mayor parte de las exhibiciones comienza abajo). Incluye una inspirada tienda de regalos.

De gran sabor artístico son los restaurantes vieneses Café Fledermaus y Café Sabarsky, en la (9) Neue Galerie de arte alemán y austriaco, repleta de obras de Klimt (Quinta Avenida #1048; 628-6200). El (10) Instituto Goethe y Centro Cultural Alemán (Quinta Avenida #1014; 439-8700) ofrece exhibiciones, películas y música.

Y ahora, una sobrecarga museográfica extrema: el (11) Museo Metropolitano de Arte (Quinta Avenida #1000; 535-7710) es el gigante de esta ruta con miles de años de arte y artefactos. Admire una o dos exhibiciones y reserve las demás para visitas posteriores. Pude elegir entre momias, armaduras, Monet, instrumentos musicales y mucho más.

Siga los escaparates de Madison hasta (12) Corner Bookstore (Avenida Madison #1313; 831-3554), librería independiente cuyo personal comparte opiniones con la clientela de manera muy vehemente. Termine el día con una colosal hamburguesa en (13) Jackson Hole (Calle 91 y Avenida Madison; 427-2820) y piense en lo siguiente: si siente la necesidad de visitar los nueve museos en un solo día –¡gratis!–, no se pierda el festival anual de la Ruta de Museos, en junio (información: 606-2296).

Tranquilidad en Tribeca
El nombre es una abreviatura de TRiangle BElow CAnal (Triángulo debajo del canal). En las décadas de 1979 y 1980, los artistas que buscaban un espacio para esculpir, pintar y bailar colonizaron los almacenes de la zona y Tribeca se convirtió en un caldero de creatividad. La confluencia de imaginación, espíritu, espacio y (recientemente) renta disponible ha dado origen a un barrio rico en restaurantes elegantes, tiendas y galerías de primera.

John Sutter, editor del Dowtown Express, comenta: ‘‘Tribeca se ha vuelto un activo deseable por tres razones: edificios bajos, edificios bajos, edificios bajos. Hay mucho espacio y las estructuras de poca altura permiten el paso de luz’’. Los desvanes transformados en viviendas de millones de dólares hacen de este código postal (10013) el más adinerado de la ciudad. Se puede ver a los residentes (desde Gwyneth Paltrow hasta Harvey Keitel) pasear tranquilamente por las elegantes calles.

Ahora llegamos a la estación del metro de la Calle Franklin. Caminamos al norte hasta (14) Ladder Company 8 (Calle Moore Norte #14), donde filmaron parte de la película ‘‘Cazafantasmas’’. Seguimos al oeste cruzando la Calle Varick (que luego se convierte en la Séptima Avenida, arriba de Houston).

Incluso los fontaneros se dan aires de artista en el centro de la ciudad, como podemos constatar en el escaparate de (15) Blaustein & Son Plumbing (Calle Moore Norte #32). La (16) Galería Cheryl Hazan (Calle Moore Norte #35; 343-8964) presenta una exhibición de mosaicos y pinturas, mientras que (17) Steven Amedee (Calle Moore 41 N; 343-1696) ofrece una amalgama de marcos y arte contemporáneo.

Mientras pasea, busque carteles rosados pegados en las paredes: notificaciones de la oficina del alcalde anunciando próximas filmaciones en el lugar. Si le apetece la comida casera, deténgase en (18) Bubby’s (Calle Hudson #120; 219-0666), donde preparan una exquisita hamburguesa con queso y las porciones de pastel son enormes. La tienda principal de (19) Issey Miyake (Calle Hudson #119; 226-0100) está decorada con instalaciones eléctricas diseñadas por el arquitecto Frank Gehryy la ropa es una maravilla estructural.

Para los amantes de la comida japonesa, (20) Nobu (Calle Hudson #105; 219-0500) es una escala de rigor, aunque los conocedores suelen abarrotar (21) Nobu Next Door (Calle Hudson 105; 334-4445). El pequeño restaurante no aceptar reservaciones, pero si deja su número de teléfono celular le llamarán cuando haya una mesa disponible. Otra opción: vaya al primer restaurante japonés de Tribeca, (22) Zutto (Calle Hudson #77; 233-3287), lugar predilecto de John F. Kennedy hijo, quien vivía cerca de allí. Su foto adorna la pared detrás de la barra.

(23) Puffy’s Tavern (Calle Hudson #81; 766-9159), reliquia de los años cincuenta, conserva el ambiente de antaño mientras que (24) Chanterelle (Calle Harrison #2; 966-6960), sede de aventuras culinarias, es puro glamour. La propietaria, Karen Waltuck, comenta: ‘‘venga aun sin reservaciones. Los planes suelen cambiar y si alguien cancela, le recibiremos con gusto”.

Siga al oeste hacia el extenso (25) Parque del Río Hudson (967-5444), cuyo sendero para peatones/ciclistas recorre la isla de punta a punta. La Iglesia de la Trinidad vendió el (26) Parque Duane (Calles Duane y Hudson) en 1797 por la cantidad de cinco dólares. Hoy día está rodeado de exquisitas tiendas (donde nada cuesta cinco dólares).

El negocio del chef David Bouley, (27) Danube (Calle Hudson #30; 791-3771) está un poco al oriente igual que el restaurante (28) Bouley (Broadway Oeste #120; 964-2525); ambos requieren de reservaciones. Sin embargo, (29) Bouley Bakery (Broadway Oeste #130) cuenta con mesas de cafetería, la misma comida estelar y servicio ‘‘para llevar’’.

La guarida original de las estrellas, (30) Odeon (Broadway Oeste #145; 233-0507) fue inaugurada en 1980. Los residentes del centro de la ciudad todavía acuden a comprar sus estupendas patatas fritas y siguen grabando los créditos iniciales de ’’Saturday Night Live’’ en el establecimiento.

Tiene que ver el mural (31) Paste, Paper, Paint and Push (anuncio de una tienda de pinturas) en un costado del número 113 de Broadway Oeste. Jody Intermont, artista y contratista local, lucha para preservar esa clase de publicidad pintada a mano, muy común en los años veinte y ahora en vías de extinción.

Mientras camina hacia el norte, saliendo de Tribeca, eche una ojeada atrás: al oeste se encuentra el hueco donde alguna vez se levantara el World Trade Center. La poderosa ausencia de las torres gemelas siempre servirá de acicate al espíritu de Tribeca.

Gira por Harlem
Aunque esta parte de la ciudad todavía ofrece la ‘‘mejor comida para el alma’’, al norte de la línea divisoria Mason-Dixon la gente empieza a visitar la ‘‘meca negra’’ de las afueras de la ciudad por muchas otras razones. Ejemplo: boutiques de creativos diseños, restaurantes especializados en platillos de fusión y edificios con preciosos detalles.

Empezamos en lo alto del frondoso (32) Parque Morningside (Calle 123 y Avenida Morningside), con barandillas cubiertas de rosas y lirios. Siga hacia el sur hasta la Calle 116 para admirar el esplendor de antiguas mansiones de arenisca, clubes, iglesias, restaurantes y escuelas. Eso es el Harlem, barrio neoyorquino que fuera asentamiento agrícola de los nativos americanos y posteriormente una aldea holandesa (establecida en 1658). Anexado a la Ciudad de Nueva York en 1873, gran cantidad de africanos estadounidenses comenzó a establecerse en la zona a principios del siglo XX. También fue el epicentro de los Turbulentos Años Veinte.

Siga al este por la bulliciosa Calle 116, donde los negocios de trenzas senegalesas operan lado a lado con tiendas de música, bodegas y elegantes boutiques. Harriette Cole, residente de Harlem y directora editorial de la revista Uptown, apunta: ‘‘un aspecto del ‘nuevo Harlem’ es que tiene estupendos lugares para ir de compras como (33) NHarlem (Calle 116 Oeste #114) y Xukuma (Avenida Lenox #183; 222-0490), donde encontrará moda ecléctica para hombres, mujeres y el hogar’’.

Cuando llegue al (34) Mercado Malcolm Shabazz (Calle 116 Oeste #52; 987-8131) se preguntará si sigue en Manhattan. El bazar alberga unos 85 puestos que ofrecen una selección de auténticos artículos de África Occidental, como joyería, ropa, bolsos textiles y de piel, aceites aromáticos y artesanías.

Ahora sí: comida para el alma. Lo mejor es (35) Amy Ruth’s (Calle 116 Oeste #113; 280-8779): pruebe el pollo y los waffles, favoritos de grandes comilones como Al Sharpton y Bill Clinton. Si quiere conocer el estilo del Harlem del siglo XXI vaya a (36) Ginger (Quinta Avenida #1400 en la Calle 116; 423-1111), versión orgánica y saludable de los clásicos de la comida china en el primer edificio ‘‘verde’’ del Harlem: calefacción y refrigeración geotérmica, sesenta por ciento de materiales de construcción reciclados y suelo de bambú. O satisfaga su antojo de dulces con un capuchino y pastel de queso en el soleado (37) Settepani (Avenida Lenox #196; 917-492-4806). Se dice que el marido de Bette Midler, el artista del performance Martin Von Haselberg, abrirá una galería enfrente.

Continúe al norte hasta la Avenida Lenox (también llamada Boulevard Malcolm X) para admirar suntuosas mansiones e iglesias de arenisca (Lenox, entre las Calles 120 y 124, cuenta con cinco de las más de 150 iglesias de Harlem).

Si es aficionado al té de la tarde, puede detenerse en el elegante (38) Harlem Tea Room (Avenida Madison #1793-A; 348-3471). Algunos edificios de arenisca de la Calle 123, construidos a fines de las décadas de 1880 y 1890, están decorados con puertas talladas a mano.

La (39) Congregación Etíope Hebrea Observadores de los Mandamientos (Calle 123 Oeste #1; 534-1058), sinagoga afro-estadounidense, ocupa un edificio neorrenacentista de 1890.

El (40) Museo Estudio de Harlem (Calle 125 Oeste #144; 864-4500) es una visita obligada, pues contiene obras de artistas negros emergentes y bien establecidos, pero poco conocidos en otras partes. La entrada es gratuita el primer sábado de cada mes.

Enriquezca su nuevo amor por Harlem con la biografía de alguno de los grandes del renacimiento de este barrio, la cual podrá comprar en (41) Hue-Man Bookstore and Cafe (Boulevard Frederick Douglass, entre las Calles 124 y 125; 665-7400).

A la hora de los cócteles, la elección más evidente es un hito del jazz, (42) Lenox Lounge (Avenida Lenox #288; 527-0253), aunque los residentes también van a (43) Native (Avenida Lenox #161; 665-2525), donde encontrará un personal amistoso, una estupenda lista de vinos y sofisticados platillos que fusionan sabores franco-marroquíes y caribeños. Además, es la mejor ganga neoyorquina: Native sirve un menú de lunes a viernes, de 4 a 6:30 p.m., con un precio fijo de 14.95 dólares. Tal vez nunca vuelva a salir a cenar al centro de la ciudad.

Calle 14 de cabo a rabo
Manhattan mide apenas 3 kilómetros de ancho en esta avenida que se extiende de este a oeste en el límite del centro de la ciudad. Puede caminar de un río al otro. Empiece por el Hudson y el ahora sofisticado Meat Packing District (Distrito de Carniceros), donde las modelos aprovechan el bar del último piso del Hotel Gansevoort (en la esquina de la Novena Avenida; 206- 6700) para acicalarse, y termine cerca del río Este, en la Cafetería Dynasty (Calle 14 Este #600), establecimiento fundado hace más de 50 años. En el camino encontrará:

Moda de última en Stella McCartney (Calle 14 Oeste #429) y lencería sensual –y muy cara- en La Perla (Calle 14 Oeste #425). En la Galería Heller (Calle 14 Oeste #420) la especialidad es el vidrio, así como la cerveza belga en Markt (Calle 14 Oeste #401). La ropa femenina de la diseñadora escocesa Lucy Barnes (Calle 14 Oeste #320) abarca toda la gama para día y noche. A mediados de los años treinta, Orson Welles vivió en el edificio de apartamentos del número 319 Calle 14 W. Plumm (Calle 14 Oeste #246), antes conocido como Nell’s, sigue siendo un centro nocturno muy popular entre los famosos.

Nuestra Señora de Guadalupe (Calle 14 Oeste #229) era una de las iglesias favoritas de Jack Kerouac . Si quiere empanadas sublimes, corra a la discreta Cafetería Sucelt (Calle 14 Oeste #200).

La lista de miembros del YMCA de McBurney (Calle 14 Oeste #125) incluye a Susan Sarandon y Al Pacino. El pase de un día cuesta 25 dólares. Greenmarket en Union Square opera un poco al norte, en la Calle 17 Este y Broadway (lunes, miércoles, viernes y sábado).

Trader Joe’s (Calle 14 Este #138) satisface paladares gourmet los siete días de la semana. Deléitese con un café orgánico mientras teje un suéter en INIT (Calle 14 Este #307); los viernes son noches para caballeros.

En 1997, el poeta Allen Ginsberg murió en el número 404 de la Calle 14 Este. El ponche brilla en la oscuridad en Otto’s Shrunken Head (Calle 14 Este #538), un tiki bar de rock donde la hora feliz comienza a las 11 de la mañana.

(Wickham Boyle vive en el barrio neoyorquino de Tribeca)

2 comentarios

  1. Escrito por pirata:

    Me parece muy interesante la información que proporcionan de Nueva York, sin embargo, quisiera saber sobre los lugares para hospedarse más estratégicos y económicos de esta ciudad. Ojalá pudieran ayudarme.

    Pirata

  2. Escrito por Rocío Perejón:

    calle 52 x dios hay hayy mucha historiaaaaa musicall

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