
A diferencia de los neoyorquinos, los residentes de Vancouver no crecen con la certeza de vivir en la mejor ciudad del mundo; eso es algo que descubren con el tiempo. No obstante, cada vez se pone más de manifiesto un orgullo de tipo neoyorquino entre quienes viven en la tercera ciudad más grande de Canadá, como fue evidente durante las celebraciones (con banderas y todo) por haber sido elegida sede de las Olimpiadas de Invierno de 2010.

El radar Doppler en Wisconsin, EUA, detectó este enjambre de efímeras en la ribera del Misisipi : tras pasar un año como ninfas en los sedimentos del río, se dejaron llevar por el viento hacia el norte.

Matsue, Japón. La nieve caía silenciosa sobre el jardín en miniatura. Adentro, Bon Koizumi se hallaba sentado en el mismo tatami donde, hace más de un siglo, su bisabuelo anotara algunos de los cuentos populares más queridos de Japón. Era la perfecta imagen de la serenidad japonesa, excepto por la fotografía en colores sepia de su antepasado, cuyo abundante bigote y nariz aguileña acentuaban los rasgos de un rostro inconfundiblemente occidental.

Aunque cada región de México tiene una gastronomía distintiva, la Ciudad de México es como un procesador de alimentos que, algunas veces, combina los ingredientes de tal modo que es imposible saber qué entró en la mezcla final.

Sin autos, pero repleta de burros, la antigua medina de la ciudad marroquí de Fez resulta confusa, austera y exótica.