La vida en el borde

Escrito por: Paul Nicklen el 01 de Junio de 2007 | 8:33 am
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Fotografía de Paul Nicklen

Hielo ártico

En una gélida tarde de mayo, me deslicé por una grieta en el hielo marino y me sumergí en el océano Ártico. El golpe del agua helada en mi cara y mi capucha de neopreno fue tan violento que creí que vomitaría.

Nadaba al sur del Estrecho de Lancaster, en el extremo norte de la Isla de Baffin, en el Ártico canadiense. El agua estaba a -1.6 °C, temperatura cercana al punto de congelación del agua de mar. Apretaba el regulador con los dientes mientras intentaba reprimir las náuseas. Pronto mi respiración se hizo más lenta y, con la cabeza adormecida por el pasmo, nadé hacia la oscuridad. De repente alcé la mirada hacia el hielo, esperando verlo como suele estar a principios de esta estación: azul, monótono, sin vida; sin embargo, algo no encajaba.

El hielo estaba teñido de verde y marrón. Se movía. Parpadeé y revisé mi profundidad. Me aseguré de no estar sufriendo de vértigo, mortal para un buzo solitario que trabaja bajo un techo de hielo de casi un metro de espesor. Fue entonces cuando me percaté de lo que veía: no era sólo hielo, sino una enorme nube de anfípodos, pequeños crustáceos parecidos a los camarones, comiendo el fitoplancton que crece en la parte inferior del hielo durante la primavera, cuando el sol regresa al Ártico. Estaba viendo la base del ecosistema, la combinación de hielo y diminutas formas de vida, de la que dependen todos los animales de mayor tamaño: osos polares, ballenas, aves y focas.

He pasado toda mi vida en el Ártico canadiense, y he dedicado gran parte de mi carrera a fotografiar el borde donde el hielo se encuentra con el mar abierto. Cuando empecé a trabajar, el hielo marino parecía invulnerable: permanecía aun en los meses más calurosos. El hielo no sólo es un paisaje, sino que forma parte de los procesos biológicos de todas las criaturas que viven en esta helada inmensidad. Durante todo el año, pero especialmente en primavera, los osos polares deambulan y cazan en el hielo; las focas descansan y dan a luz sobre él. Las enormes ballenas de Groenlandia llegan para alimentarse de anfípodos y copépodos. Las ballenas blancas o belugas y los narvales se les unen y persiguen bacalaos del Ártico, que esconden sus larvas en estrechos huecos en el hielo.

En los últimos 10 años, las cosas han cambiado. Los polos se están derritiendo a una velocidad alarmante; a medida que el calentamiento global los reduce, la posibilidad de un Ártico sin hielo, cuando menos en verano, se acerca cada vez más a la realidad. El Estrecho de Lancaster, uno de los hábitats marinos más fecundos y la porción oriental del famoso Paso del Noroeste, pronto podría ser testigo de un nuevo capítulo en la historia marítima: conforme disminuya el hielo, tal vez se vea un considerable aumento de la navegación de grandes barcos cargueros y buques tanques por el estrecho y las zonas que lo rodean, regiones antes rara vez surcadas. Algunos científicos creen, incluso, que durante el verano no habrá hielo en el Ártico, lo que condenaría a la extinción, en menos de un siglo, a especies como el oso polar. Estas fotografías representan el trabajo de un decenio. Contienen mi pasión por los ecosistemas nutridos por el hielo marino en un paisaje de color azul y blanco. También llevan un mensaje, que entendí con repentina claridad aquel día de mayo: si las temperaturas globales siguen aumentando, es probable que el hielo desaparezca. Un Ártico sin hielo sería como un jardín sin tierra.

4 comentarios

  1. Escrito por javier:

    Me siento tan triste con lo que esta pasando en el planeta tierra que me gustaria saber q propone los paises desarrollados para detener esta problematica.

  2. Escrito por LAURA MÁRQUEZ:

    con los pasos tan gigantescos con los que ha avanzado el calentamiento global. Y todo los cambios que estamos viendo en nuestro ecosistema es muy triste y muy seguro que dentro de unos años ya no exista el hielo y nuestros hijos no lo conoscan en su estado natural.y para frenar eso se debe mucha dedicación de nuestra parte.

  3. Escrito por christian macflay:

    Con todo lo que he investigado, soy consciente que no sólo la vida silvestre está por extinguirse, ¡el hombre también se encuentra en esta lista!, los osos polares, los pingüinos, los leones marinos y todo animal que habite en los polos no sobrevivirán a este cambio brusco de clima.

    El hombre es la principal causa de este desastre. Qué mal, porque todo esfuerzo realizado, aunque contribuya a mejorar el medio ambiente, prolongara un poco más la vida, PERO EL DESASTRE ES INMINENTE, en la NASA hablan del ciclo solar más grande de todos los tiempos, lo cual quiere decir que el Sol ha estado actuando de una manera muy extraña. Se dice que hubo una explosión de mancha solar invertida; según esto, habrá una oleada de calor insoportable, acelerando este fenómeno perturbador del recalentamiento… ¡no hay SALIDA!

  4. Escrito por moises aranda:

    bueno me parace muy mal lo q esta pasando en nuestro mundo,esto proboca la muerte muchos seres vivos como nosotros, como lo son los osos polares principalmente ya q estas especies son unas de las mas afectadas debido al calentamiento global, q proboca la contaminacion q se debe a todos nosotros los seres humanos, q hacemos cosas gradiosas pero sin ver sus efectos q ocaciona en nuestro planeta gracias a nosotros, como los grandes avances tecnologicos q estan deteroriando los ecosistemas de otras especies.

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