La genialidad de los enjambres
Fotografía de National Geographic
Teoría de los enjambres
Pensaba que las hormigas sabían lo que hacían. En mi cocina desfilaban tan seguras que parecía que sabían adónde iban y lo que tenían que hacer. No consideré tan descabellado suponer que sus acciones seguían un método. Si no, ¿cómo podrían trazar carreteras, construir nidos complejos, emprender ataques épicos y hacer todo lo que hacen?
Pues nada más alejado de la realidad. Las hormigas no son versiones en miniatura de ingenieros, arquitectos o soldados, al menos no individualmente. Si se trata de tomar una decisión, las hormigas están perdidas. ‘‘Observe una hormiga intentando hacer algo sola, su ineptitud es impresionante’’, comenta Deborah M. Gordon, bióloga de la Universidad de Stanford. Entonces, ¿cómo explicar el éxito que han tenido en la Tierra las cerca de 12 000 especies de hormigas que se conocen? Algo deben haber aprendido después de 140 millones de años.
‘‘Las hormigas no son listas –dice Gordon–. Las colonias de hormigas, sí’’. Una colonia de hormigas puede resolver problemas que serían imposibles para uno de sus miembros aislado, como encontrar el camino más corto a la fuente de alimento óptima, asignar trabajadores a diferentes tareas o defender su territorio. Como individuos, las hormigas podrán ser poco sagaces, pero como colonias responden de forma rápida y eficiente a su entorno. Lo consiguen gracias a la inteligencia de enjambre.
El origen de esta inteligencia constituye uno de los interrogantes fundamentales de la naturaleza. ¿Cómo se suman las acciones simples de los individuos para dar forma al complejo comportamiento grupal? ¿Cómo logran cientos de abejas tomar decisiones críticas sobre su colmena si no están todas de acuerdo? ¿Qué es lo que permite que un cardumen de arenques coordine sus movimientos para cambiar de dirección en un instante como si fuesen un solo organismo plateado? Las habilidades colectivas de estos animales –ninguno de los cuales alcanza a percibir la situación general, pero todos contribuyen al éxito del grupo– siguen pareciendo algo milagroso, incluso para los biólogos que los estudian. Además, en las décadas, más recientes, los investigadores han deducido explicaciones fascinantes al respecto. Uno de los factores importantes de las colonias de hormigas, por ejemplo, es que ninguna está al mando. Incluso en un hormiguero con medio millón de hormigas, la colonia opera perfectamente aunque carezca de dirección tal como nosotros la entendemos. Por el contrario, el funcionamiento se basa en incontables interacciones entre individuos y cada uno sigue un conjunto de reglas bastante simple. Los científicos lo describen como un sistema autoorganizado.
Encuentra el artículo completo en la edición de julio de National Geographic en Español





el papel que desempeñan las hormigas en colina es increible su manera de trabajar es asombrosa ya que ellas toman decisiones en cojunto y no tienen que ser ayudadas por una guia o lider,es decir,alguien que las comande su trabajo es exelente y además perfecto sin embargo una hormiga sola es poco sagas y eficiente.es muy lindo como las hormigas en conjunto hacen varias actividades en su bien y se nesecitan una de las otras,entonces todos deberiamos reflexionar sobre estas criaturas de la madre naturaleza por que nos dejan experiencias muy bonitas y si tambien los seres humanos trabajaramos en conjunto como lo hacen ellas progresariamos cada vez mas.
con añadidura felicito a national geographic por que yo se que ellos no podrian lograr estos exelentes articulos sin trabajar en equipo,yo creo que en parte ustedes tomaran un pequeño ejemplo de ellas por su labor es exelente y se podria decir que en algunos casos perfecta.
hola muy interesante la información,una pregunta la teoría de ejambres possee desventajas ?
la verdad me gusta mucho todos los programas de Nacional Geographic son sorprendentes de verdad desde aqui de Caracas Venezuela los saludo……..