Zagreb-Brujas

Escrito por: Gisela Williams el 20 de Julio de 2007 | 10:42 am
Etiquetas:

zagrebart.jpg
Foto: The New York Times

¿Para qué ir a Venecia cuando Zagreb o Brujas poseen un enorme atractivo?

Prepárese para pagar 14 dólares por visitar la Torre Eiffel y más de 100 para recorrer en góndola los canales de Venecia. Las capitales turísticas europeas no son baratas, pero si quiere ahorrar buenas cantidades este año, viaje a las ciudades menos conocidas de Europa. Los turistas menos avezados le mirarán con estupor cuando mencione Zagreb, pero usted anotará muchos puntos en otros sentidos, incluidas sus finanzas.

Valencia
Los viajeros de élite que se quejan de que Barcelona se ha vuelto muy cotizada y turística empiezan a emigrar al sur, a la ciudad mediterránea de Valencia. Con algo del diseño y el atractivo culinario de Barcelona, en los últimos años la tercera ciudad más grande de España se ha transformado de una olvidada localidad portuaria en un sofisticado centro turístico.

Este año, Valencia será anfitriona de la Copa de las Américas. El valenciano Santiago Calatrava ha generado gran expectación arquitectónica con su futurista Casa de la Ópera, edificio con aspecto de casco, que forma parte del impresionante complejo de cristal conocido como Ciudad de las Artes y las Ciencias. No obstante su lozano fulgor, Valencia conserva una esencia puramente española. En uno de sus barrios más famosos y antiguos, el Barrio del Carmen, los españoles más viejos se dan cita para charlar bebiendo carajillos (café espresso con licor), los artistas se codean en minúsculas galerías, y los homosexuales a la última moda ordenan cañas (tarros de cerveza) en bares extravagantes.

No queda duda de que el ambiente culinario de Valencia empieza a caldearse cuando los epicúreos de Barcelona viajan dos horas para almorzar. Si desea una probada de la cocina valenciana, vaya a la económica Casa Montaña (Calle José Benlliure 69; 34-96-367-2314) y ordene deliciosas anchoas, fabada y croquetas de bacalao. Si prefiere las clochinas (mejillones), el lugar perfecto es El Pilar (Calle Moro Zeit 13; 34-96-391-0497), bar de tapas con 90 años de tradición y apenas siete mesas.

Nápoles
Roma está siendo invadida, pero no por soldados, sino por recorridos inspirados en ‘‘El código da Vinci’’, y por costosísimos cafés. Para disfrutar de una dolce vita italiana bastante más económica, vaya a la ciudad costera de Nápoles. Relacionada históricamente con el crimen organizado, un tráfico caótico y el volcán Vesubio, Nápoles es bastante menos ‘‘pulida’’ que la Ciudad Eterna. Pero Nápoles se ha sosegado un poco y hoy en día está lo bastante limpia como para atraer a la élite bohemia, todo gracias a un dinámico alcalde que promueve las artes con iniciativas que abarcan desde las instalaciones en el metro de Sol LeWitt hasta el nuevo Palazzo delle Arti Napoli.

Para condimentar un poco el ambiente, han surgido espacios artísticos privados como 404 Gallery y Not Gallery, así como el Hotel Correra 241 (Via Correra 241; 39-081-195-62-842), hotel-boutique de 10 habitaciones con exhibiciones temporales.

La comida napolitana tampoco está mal. Después de todo, hay un impresionante total de 12 mil pizzerías en la ciudad. No hay forma de equivocarse con Pizzeria di Matteo (94 Via Tribunali; 39-081-455-262) y L’Antica Pizzería da Michele dal 1870 (Via Cesare Sersale 1/3; 39-081-553-9204), que ofrece dos tipos de salsa fresca (marinara o margherita) sobre una costra perfectamente delgada.

Zagreb
Tome la florida arquitectura de Viena, combínela con la vivaz cultura del café de Budapest y obtendrá Zagreb, la gran capital croata. Escaparate de la arquitectura de fin de siglo, coronado no con una, sino dos ciudades medievales en las colinas, la inesperada belleza de Zagreb está empezando a cautivar a los sofisticados viajeros de fin de semana.

Podría pasarse todo el día yendo de café en café por Trg Bana Jelacica, la plaza principal, para charlar con los amistosos y elegantes lugareños. Por la noche, la acción se centra en los restaurantes de corte antiguo de la capital. En el famoso y rústico Vallis Aurea (Tomiceva 4; 385-1-48-31-305), puede ordenar generosos platillos como chuletas de cerdo o filete de lomo por poco dinero. Luego, cruce la calle a Vinoteka Panteón (Tomiceva 5; 385-1-48-33-907), nuevo y elegante bar que sirve vino y exquisiteces croatas.

Las compras también son asombrosamente atractivas. Encontrará todas las marcas de diseñador del mundo, aunque los residentes prefieren visitar el mercado de pulgas Hrelic, los domingos por la mañana, para buscar candelabros de los años sesenta y muebles modernistas. Una de las carencias de Zagreb son los hoteles de diseñador, cosa que en nada afecta si tomamos en cuenta otros locales suntuosos como el Hotel Dubrovnik (Gajeva 1, 385-1-4863-555), también en Trg Bana Jelacica.

Brujas
Ciudad medieval situada en la región flamenca de Bélgica, Brujas posee calles de cuento de hadas, casas de jengibre y serpenteantes canales que conducen a antiguos molinos de viento. Podríamos decir que es otra Ámsterdam, excepto porque no cuenta con tanto turismo.

Disfrute lo mejor de esta antigua ciudad vikinga: su chocolatería y la cerveza que preparan los monjes trapenses. Siga el olor hasta The Chocolate Line (Simon Stevinplein 19; 32-50-34-10-90), chocolatería de estilo antiguo en el centro de la ciudad, donde los residentes acuden a buscar su ración diaria de dulzura. Podrá elegir entre 60 variedades que incluyen el chocolate Tonka, elaborado a base de ganache blanco con leche de coco, whisky, vainilla y habas venezolanas de tonca.

Si se trata de cerveza, evite las trampas para turistas, como Brugs Beertje, y diríjase a Cambrinus (Philipstockstraat 19; 32-50-3-23-28), histórico bar que cuenta con 400 tipos de cerveza y tapas como frituras de filete. Espere a visitar Halve Maan (Walplein 26; 32-50-33-26-97), la única cervecería activa en el centro de la ciudad, para probar la especialidad de la casa: Brugse Zot. Pero tenga cuidado. A esos monjes les gusta la cerveza fuerte: debe contener entre 8 y 11.5% de alcohol.

(Fuente: Way to Go, The New York Times)

Un comentario

  1. Escrito por Daniela Carreño Diaz:

    Me encanta la manera en la que hablas de esos lugares que parecen ser un lugar gran misterio y en los cuales puedes encontra en ellos una fantacia que espero muy proto conocer.

Deje sus comentarios