Un año después
Fotografía de David Burnett
¿Dónde estás, Nueva Orleans?
Sí, Nueva Orleans se recuperará. Los taxis, los autobuses y las limusinas partirán de los hoteles y los casinos, abriéndose paso entre el tráfico, para llevar a sus pasajeros al aeropuerto internacional Louis Armstrong. Pasarán frente a las casas y los departamentos, frente a las oficinas, las pequeñas tiendas y los bares locales que alguna vez existieron y de los que ahora sólo quedan escombros.
Sí, Nueva Orleans se recuperará porque los taxis, los autobuses y las limusinas traerán otra vez a las personas desde el aeropuerto Louis Armstrong hasta los hoteles y los casinos, dejando atrás los escombros de Katrina, porque tarde o temprano serán retirados de las calles, y las personas a bordo de los taxis y los autobuses, y especialmente de las limusinas, mirarán por la ventana y olvidarán que esos restos alguna vez estuvieron ahí. Sí, después de que se retiren todos los jirones de ropa y juguetes y muebles y tantas otras cosas, después de que todo esto haya sido limpiado, Nueva Orleans se recuperará.
Se recuperará una vez que se reconstruyan las antiguas aceras y se tapen los baches de las calles. Sí, Nueva Orleans volverá a la vida cuando las excavadoras hayan demolido las casas del Noveno Distrito, y recogido los vestigios de lo poco que les quedó a las personas que ahí vivieron. Nueva Orleans se recuperará cuando los tranvías recorran St. Charles Street y los turistas ya no teman apearse. Nueva Orleans se recuperará cuando la infraestructura vial vuelva a funcionar, cuando los árboles y las flores, como las azaleas, las camelias y las magnolias vuelvan a retoñar. Nueva Orleans se recuperará cuando podamos ir a los restaurantes clásicos, como Dooky Chase, pedir nuestro Creole favorito, y después visitar un famoso club de jazz como Snug Harbor, con martinis exactos. Sí, para algunos, Nueva Orleans se recuperará.
Habrá momentos en que podamos cruzar Bourbon Street a la mitad de la calle, con la seguridad de que los automovilistas no se atreverán a embestirnos, porque en esta ciudad apodada ‘’Big Easy’’, la Ciudad del Placer, uno puede hacer lo que guste. Podremos caminar por Royal Street y curiosear en las tiendas de antigüedades sin comprar nada. O ir al famoso Café du Monde para tomar beignets y café au lait. Habrá músicos en la acera, quizá no los mismos que estaban antes de Katrina, pero música habrá. Y también estarán las calandrias con sus vetustos conductores, con sus viejas y cansadas mulas, y podremos dar una vuelta por el Barrio Latino o pasar junto al Mercado Francés…
Sí, Nueva Orleans se recuperará después de que los políticos decidan cuál parte de la ciudad debe reconstruirse y cuál no. Habrá reuniones municipales y ciudadanos que increpen a los políticos, pero al final Nueva Orleans será reconstruida. No hay de qué preocuparse: Nueva Orleans siempre existirá. Pero imagino historias y entonces empiezo a cuestionarme.
Encuentra el artículo completo en la edición de agosto de National Geographic en Español







