Florencia

Escrito por: Danielle Pergament el 10 de Agosto de 2007 | 6:53 am
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Fotografía de Chris Warde-Jones Foto: The New York Times

36 horas en Florencia

Fundada alrededor del año 60 a.C., los soldados romanos dieron a la ciudad el nombre de Florentia, el cual significa ‘‘que florezca’’. Y eso es justo lo que hizo después de unos 1,500 años, cuando se convirtió en cuna e inspiración de Dante, Miguel Ángel e infinidad de personajes muy, muy talentosos. Tal es la razón del orgullo de una ciudad que se aferra a su historia. Recorra sus calles y se quedará con la impresión de que los florentinos jamás recibieron el memorando que anunciaba que la capital de Italia se mudó al sur hace 140 años. Quizá en eso estriba su perdurable atractivo para legiones de turistas y estudiantes de historia del arte. Aunque la reputación de la ciudad como trampa turística con ropajes renacentista es muy merecida, Florencia todavía puede sorprendernos con su arte moderno, tiendas de especialidades y bares de moda. Y con media docena de hermosos jardines que dominan el paisaje, la ciudad no sólo florece, sino que está en plena florescencia.

Viernes

3 p.m.

1) Cómase el postre
Empiece bien. Vaya a Badiani (Viale dei Mille 20r; 39-055-578-682), la mejor gelateria de una ciudad repleta de gelaterias. Badiani debe su fama al Buontalenti, creación que lleva el nombre del arquitecto renacentista de los Medici, Bernardo Buontalenti. Según la tradición local, la receta original del gelato Buontalenti fue descubierta de forma misteriosa entre los antiguos manuscritos del propietario de Gadiani, y nadie jamás ha podido copiarla con éxito. Si hay buen clima, ordene la porción ‘‘piccola’’ (no podrá comer más, en serio) y disfrútela afuera con los florentinos que han ido al local a iniciar anticipadamente el fin de semana.

4 p.m.

2) Nada se compara al pasado reciente
Hay infinidad de museos en Florencia, pero sólo unos cuantos son posteriores al Renacimiento. Inicie el recorrido con las esculturas modernas del Museo Marino Marini (Piazza San Pancrazio; 29-055-219-432), espacioso recinto que alberga la obra de un solo artista italiano, renombrado por sus estilizadas estatuas ecuestres. Este museo puede considerarse una anormalidad florentina, pues el arte no sólo pertenece al siglo XX, sino que hay grandes posibilidades de que usted sea el único visitante. Aproveche la oportunidad. Las escalinatas descubiertas, balcones y descansos le permiten estudiar la obra de Marini desde todos los ángulos.

6 p.m.

3) La otra Pietá
Nadie tiene tanto poder de convocatoria como Miguel Ángel. Si quiere ver la Pietá en Roma, tendrá que luchar contra la multitud y esforzarse por adivinar la parte superior de la cabeza de María. O bien puede visitar el Museo dell’Opera del Duomo (Piazza el Duomo 9; 39-055-230-2885) y pararse frente a la Pietá que Miguel Ángel comenzó a esculpir justo antes de su muerte (quedó inconclusa y la mujer que se encuentra a la izquierda fue terminada por otro artista). El museo, extrañamente vacío y bajo la sombra del Duomo, alberga también la obra maestra de Donatello , María Magdalena, y los paneles originales de la puerta del baptisterio de Ghiberti.

9 p.m.

4) La hora muy feliz
Las vinaterías florentinas saben atraer a los clientes: a base de comida gratis. Y no se trata de maní. Los aperitivi, como llaman a la comida de bar, pueden incluir ravioles de queso, risotto con mariscos, fresca ensalada de alcachofas, verduras a la plancha y bruschetta de tomate. Por el precio de una copa de vino rosso, comerá como un duque en la cavernosa cantina Fuori Porta (Via del Monte alle Croci 10r; 39-055-234-2483) o bajo las estrellas en la azotea de Rifrullo (Via San Niccolo 55r; 39-055-234-2621). Si busca más acción, vaya a La Dolce Vita (Piazza del Carmine; 39-055-284-595) y ordene un spritz ( Aperol y prosecco) o un negroni (Campari, vermouth y ginebra). Es el sitio favorito de los lugareños que toman en serio la comida, la bebida y la diversión.

Sábado

9 a.m.

5) Todo dulzura
A poca distancia del centro, justo donde no llegan las hordas de turistas, se encuentra la mejor pasticceria de la ciudad, Dolci & Dolcezze (Piazza Cesare Beccaria 8r; 39-055-234-5458). La diminuta pastelería ofrece cajas de chocolates primorosamente envueltos, dulces tartas de bayas y todo lo que pueda imaginar. Ordene en la barra un espumoso capuchino y un cornetto (croissant) recién horneado mientras las florentinas entran casi corriendo a comprar la torta di cioccolato para esa noche. Si prefiere desayunar huevos, mejor viaje a Londres.

10 a.m.

6) Descubra la religión
El Museo de San Marco (Piazza San Marco 1; 39-055-238-8608) da poderosos argumentos a favor de la vida monacal. Se trata de un convento dominico del siglo XV cuyos pasillos de piedra aún hoy se mantienen tan silenciosos como, claro, un monasterio. En el interior podrá admirar los frescos de El Juicio Final y La Anunciación de Fra Angelico, pero lo más interesante se encuentra en las habitaciones: cada una con una pequeña ventana y un fresco del famoso artista, las cuales representan escenas bíblicas que pretendían estimular la contemplación religiosa del monje que ocupaba la celda.

Mediodía

7) Edad de piedra

Es imposible caminar por Florencia sin tropezar con algo de Fernando I de Medici , gran duque de Toscana entre 1587 y 1609. En este caso me refiero al Museo dell’Opifico delle Pietre Dure (Via degli Alfani 78; 39-055-265-1), sencilla galería de mosaicos de piedra e incrustaciones. En el siglo XVI, Fernando I mandó construir un taller (el actual museo) para enseñar a los artesanos el arte del trabajo con piedra. Los resultados son impresionantes: mosaicos de piedras preciosas y semipreciosas como lapislázuli, madreperla, pizarra, jade y conchas, obras tan detalladas que juraría que son fotografías.

1:30 p.m.

8) Los nativos tienen hambre
En el corazón del mercado de pulgas (siempre atestado) de la Piazza San Lorenzo se encuentra la Trattoria Toscana Gozzi Sergio (Piazza San Lorenzo 8r; 39-055-281-941), conocida por todos como Da Sergio. Los extranjeros son vistos con desagrado, sólo sirven almuerzos y la comida es insuperable. Ordene lo mismo que comen sus vecinos: el enorme y jugoso filete florentino. Un poco más elegante es la Hostería Belle Donne (Via delle Belle Donne 16r; 39-055-238-2609), colorido y bullicioso restaurante donde los comensales se sientan en bancos y hay verduras frescas en todas las superficies disponibles. Ábrase paso entre los ejecutivos de la zona para probar la ensalada de rúcula con pecorino (queso de oveja) y alcachofas, berenjenas a la parmesana y pollo asado con pimientos.

3 p.m.

9) Euro estrellas
Hay mucho que comprar en Florencia, pero por cada par de preciosos zapatos artesanales florentinos, hay una docena de Crocs de plástico. Y es aquí donde entra en acción Angela Carpio (39-333-837-7210). Por 100 euros la hora, Carpio le llevará a las mejores tiendas de la ciudad, pero si prefiere hacerlo solo, asegúrese de pasar por Anna (Piazza Pitti 38-40-41r; 39-055-283-787), el único lugar donde cualquier florentino orgulloso de serlo compraría su chaqueta de cuero; también visite a Loretta Caponi (Piazza Antinori 4r; 39-055-213-6668), una de las tiendas de lencería más hermosas de la ciudad. Para los consumidores más comprometidos es indispensable una cita con Louis Passarelli, fundador de Tuscan Resource (800-761-1877), que ofrece sólo lo mejor de los artesanos florentinos de vieja escuela, como los tejedores de seda cuyos telares han estado en acción desde hace tres siglos.

7 p.m.

10) Lo mejor del espectáculo

Cibreo, de Fabio Picchi, es el equivalente gastronómico de la arquitectura Medici: impresionante, famoso, y está en todas partes. Hay cuatro sucursales de Cibreo: la trattoria, el café, el restaurante y el Teatro del Sale (Via dei Macci 111r; 39-055-200-1492), que no sólo es trattoria sino boutique de abarrotes, teatro y club privado (puede comprar la membresía en la puerta por pocos euros). Consiga una mesa cerca del escenario y luego vaya a la mesa del buffet para llenarse el plato con tapenade de aceitunas, rigatoni con queso ricotta, espagueti al pesto, hinojo rehogado, ensalada de frijol, costillas de cordero y (cuando llegue el momento) mousse de chocolate con crema batida y galletas de oblea. El entretenimiento comienza hacia las 9:30 p.m. y la variedad puede ser desde una lectura de poemas hasta un pianista que interpreta música de Gershwin. Con todo lo que disfrutará de la velada, nada puede compararse con lo económica que saldrá la cuenta.

11 p.m.

11) Ángel de la oscuridad

Si quiere conocer la vida nocturna, siga el sonido de los vociferantes italianos y la música techno de Angels (Via del Proconsolo 29-31; 39-055-239-8762), donde elegantes treintañeros se dan cita para tomar martinis hasta la media noche. Con austeras sillas blancas, ambientación de alta tecnología y sencilla decoración, Angels parece salido de South Beach, pero la concurrencia y el vecindario (a unos pasos del Duomo) son molto italianos.

Domingo

9 a.m.

12) La última plaza
La Piazza Della Santísima Annunziata es la plaza más hermosa de Florencia. De un lado se encuentra el Spedale degli Innocenti (Piazza Della Santísima Annunziata 12; 39-055-20371), obra maestra del arquitecto y genio renacentista Filippo Brunelleschi (construida en 1419) que combina enormes arcadas, columnas corintias y elegancia geométrica. En el centro de la plaza se levanta una estatua ecuestre en bronce de Fernando I, hecha por Giambologna, y que representa al gran duque con la mirada eternamente fija en el segundo piso del Palazzo Budini Gattai , donde, según cuentan los florentinos, se encontraba la alcoba de su verdadero amor.

Información turística
La mejor manera de desplazarse por la ciudad es a pie. Si quiere darse la buena vida, entregue su tarjeta de crédito en la recepción de Villa San Michele , situada en la ladera de una colina de la población de Fiesole (Via Doccia 4; 39-01-852-67803), en las afueras de Florencia. El enorme palacio tiene jardines escalonados, majestuosas habitaciones con todas las comodidades modernas y camas con dosel –sin mencionar que la fachada fue diseñada por el mismísimo Miguel Ángel. El hotel está cerrado de noviembre a marzo.

El Gallery Hotel Art (Vicolo dell’Oro 5; 39-055-272-63) es parte de la cadena Ferragamo en Florencia, junto con varios otros hoteles y restaurantes. El lugar pone muy en alto el nombre de la familia, con habitaciones modernas y elegantes, un moderno lobby bar y una ubicación ideal: muy cerca del Ponte Vecchio.

(Fuente: Way to Go, The New York Times)

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