Bali
![]()
Fotografía de Frank Pinckers Foto: The New York Times
36 horas en Bali
Bali. El simple nombre evoca un paraíso de impresionantes ocasos, arrozales esculpidos en las colinas y un templo en casi cada esquina. Para los menos espirituales, la candente isla indonesa ofrece estupendas olas para practicar surf y una agitada vida nocturna. Por supuesto que se ha vuelto muy ‘‘turística’’, sobre todo en el distrito de bares de Kuta Beach, dominio de australianos bebedores de cerveza; y aunque recientes ataques terroristas han sacudido la bienaventurada paz de Bali (isla de mayoría hindú en una nación de mayoría musulmana), poco han hecho para menguar su popularidad o desalentar la construcción de resorts súper elegantes. Después de todo, el paraíso está tan cerca como el templo más próximo, y allí puede arrodillarse con una flor azul entre las manos para pedir las bendiciones de Brahma o alguno de los otros dioses.
Viernes
3 p.m.
1) Monerías
Nada comparable a 200 macacos acicalándose, acurrucados y mordisqueando bananos para recordar que ya no estamos en casa. Para visitar el Santuario Sagrado del Bosque de Monos (Jalan Monkey Forest, Padangtegal, Ubud; 62-361-971304) conduzca una hora al norte de Kuta Beach hasta la población de Ubud, a menudo llamada el corazón cultural de Bali. Los monos, residentes bienamados de la entidad, viven en una densa y selvática extensión de verdor en el límite sur del pueblo, donde por supuesto también tienen su templo. Un consejo: no lleve comida ni compre bananas en el camino, a menos que quiera sufrir el asalto de unos pequeñines que pueden transmitir la rabia. Cuando se trata de bananas, los monos siempre ganan.
4:30 p.m.
2) Cuatro manos son mejores que dos
Se dice que en Bali la mano de obra es más barata que la electricidad, así que reserve un masaje a cuatro manos en el Spa Hati (Jalan Raya Andoni 14, Peliatan, Ubud; 62-361-977-578), complejo de edificios de piedra y techos de paja a orillas de la ciudad. Pida también una fricción corporal lulur (tradicional mezcla javanesa de harina de arroz y hierbas aromáticas) para disfrutar de 90 minutos de gloria. Después, el apacible personal le dejará relajarse todo el tiempo que quiera en una tina caliente, mientras escucha pequeñas ranitas que hacen tremendos escándalos en el arrozal de a lado. En cuanto a la mano de obra barata: las utilidades del spa ayudan a sostener la Fundación Bali Hati, que dirige programas comunitarios, tal como el de una escuela para los niños de la localidad.
7:30 p.m.
3) Danzas, danzas y más danzas
Bali está repleta de danzas de fuego, danzas de máscaras, danzas de trance, danzas de monstruos y espectáculos de marionetas: tradiciones tan refinadas a lo largo de los siglos que hoy día los ojos y las puntas de los dedos de manos y pies se mueven en coreografías de compleja precisión. Una velada típica en Ubud le ofrecerá media docena de espectáculos distintos. Vale la pena que vaya al Ubud Palace (Jalan Raya Ubud; 62-361-975057) para presenciar un encuentro entre el bien y el mal en la danza Barong. Montada en un pabellón de estilo balinés, la danza corre a cargo de dos gordos cuyas escenas de combate han sido coreografiadas de tal suerte que inevitablemente evocan comparaciones con la WWF.
9 p.m.
4) Escoja la parrilla
Cuando buscan sabrosa comida balinesa en un ambiente relajado, los expatriados se dan cita en Naughty Nuri’s Warung (Jala Raya Sanggingan, frente al Museo de Arte Neka; 62-361-977547), acogedor establecimiento donde Isnuri Suryatmi y su marido, Brian Kenny (nativo de Nueva Jersey) hacen honor a platillos balineses clásicos como sate de pollo y nasi goreng (arroz indonesio frito con verduras y carne). Sin embargo, el atractivo principal de este pequeño warung o puesto de comida, es su parrilla. Preparan suculentas costillas de cerdo, filetes australianos e incluso, estupendas hamburguesas y algo muy inusual en Asia, una buena cerveza local, Store Pale Ale.
Sábado
9 a.m.
5) Conozca el río
Casi todos los hoteles de súper lujo de Ubud están construidos en lo alto de una cañada por donde corre el río Ayung, y con buena razón: la vista es majestuosa. Río abajo podrá navegar en una balsa de goma y admirar el paso de gruesas enredaderas, golondrinas que pasan casi rozándolo y hermosas cascadas. Bali Adventure Tours (62-361-721480) ofrece recorridos de 90 minutos por el río, viaje matutino que incluye un almuerzo básico de arroz y rollos de huevo.
2:30 p.m.
6) Un kilómetro de museos
El atractivo artístico de Ubud es eminentemente histórico. Su reputación data de la década de 1930 cuando Walter Spies, Colin McPhee, Rudolf Bonne y muchos otros artistas e intelectuales de Occidente llegaron a reanimar la escena artística y fomentar el interés internacional en esta diminuta isla. Para comprender esa historia y admirar hermosos ejemplos del arte balinés, empiece por el Museo de Arte Neka (Jalan Raya Sanggingan, Campuhan; 62-361-975074), fundado en 1982 por Suteja Neka, comerciante de arte cuyo hijo dirige actualmente la elegante galería Komaneka Fine Art Gallery (Jalan Monkey Forest; 62-361-976090). Para algo mucho más afectado, haga una breve escala en el Blanco Renaissance Museum (Jalan Campuhan; 62-361-975502); lo único más pomposo que los ‘‘pecadillos’’ de Antonio Blanco, pintor español que se estableció en Bali en 1952, era su ego.
5:30 p.m.
7) El mejor espectáculo de la ciudad
Ubud cierra temprano. Todos están en casa hacia las 11 p.m., de modo que las calles quedan a disposición de jaurías de perros callejeros, eminentemente inofensivos. Si quiere pasar una velada interesante, vaya al sur a Seminyak, sofisticada alternativa junto al mar, un poco al norte de Kuta. Para disfrutar de un impresionante atardecer en primera fila, vaya a Breeze, elegante bar y restaurante en la playa del Hotel Samaya (Jalan Laksmana; 62-361-731149) y ordene una copa de vino. La terraza de teca se extiende tan cerca del agua que casi puede sentir la espuma del rompeolas.
7 p.m.
Fuerce el bikini
Cuando desparezca el último rayo de sol, vaya a cenar a La Lucciola (Kaya Ayu Beach, Temple Petitenget, Kerobokan; 62-361-730838), popular establecimiento en la playa donde preparan estupenda comida italiana como torta de camarones y langosta con patatas y trufas y orecchiette con pancetta y gorgonzola. Tal vez haya fila de espera, pero no se preocupe. Tome asiento en el bar para disfrutar de entremeses gratuitos y contemplar las flores de franchipán que caen a su alrededor.
9:30 p.m.
9) Hora de brillar
Prosiga la velada junto a las señoras vestidas de macramé y armadas con cámaras, en Ku De Ta (Jalan Laksmana 9, Seminyak; 62-361-736969), moderno y popular establecimiento con vista al mar. Es deliberadamente turístico –incluso venden un DVD que muestra los mejores momentos de la temporada alta–, así que búsquese una tumbona en la playa y contemple las olas que rompen en la orilla, bajo la luz de reflectores. Después de un rato, todos los caminos conducen a Double Six Club (Jalan Double Six, Blue Ocean Boulevard, Seminyak; 62-361-733067), el cual tiene una enorme pista de baile y ofrece saltos en bungee las noches de fin de semana. Un consejo: no llegue antes de las 3 a.m.
Domingo
10 a.m.
10) Buen café
Si por alguna razón inexplicable se harta del espeso y aromático café balinés, vaya a Tutmak Warung (Jala Dewi Sita, Ubud; 62-361-975754) para disfrutar de un latte helado. Es el rincón favorito de los expatriados locales: lugar informal y relajado que domina un raquítico campo de fútbol que frecuentan los niños de la localidad.
11 a.m.
11) Un paraíso dentro del paraíso
Inaugurado el verano pasado, el Jardín Botánico de Ubud (Kutuh Kaja, Ubud; 62-361-970951) es un parque mágico de seis hectáreas de blancos lirios y ficus, con un laberinto, orquídeas, y una selva tropical en miniatura. Quédese a almorzar en Chocolate House Cafe, que opera en el interior de un jogglo de 130 años de antigüedad (un jogglo es la choza javanesa tradicional hecha de madera de teca). Los jugos de guayaba y pasionaria son preparados con frutos del jardín, y el pollo kutu kaja, que se cocina lentamente en hojas de plátano y se sirve con arroz tabanan rojo, es una especialidad local. La carta suele cambiar, pero si lo encuentra, no deje de probar el puter de coco y panapén –helado de crema preparado con leche de coco en un barril de manivela.
2 p.m.
12) El sarong como arte
Ubud es famosa por su arte, razón por la cual hoy día ofrecen muchas porquerías. Pero no tema. Si busca lo bueno empiece por Seniwaty Gallery of Art by Women (Jalan Sriwedari 2b, Banjar Taman; 62-361-975485), fundada en 1991 por Mary Northmore –la esposa británica de Abdul Aziz, importante artista indonesio– cuando varios expertos en arte indonesio afirmaron que ‘‘las mujeres balinesas no pintan’’. Si busca telas, vaya a Threads of Life (Jalan Kajeng 24; 62-361-972187), lugar que comisiona tejedores locales para producir textiles como lo hacían sus abuelas, es decir, con gran minuciosidad. Aunque no tenga interés en adquirir un sarong de tela hecha a mano, vale la pena visitarlos.
Información turística
El centro de Ubud parece un centro comercial al aire libre. Si no desea gastar y prefiere las vistas a las tiendas, permanezca al sur de Monkey Forest. Alam Shanti y sus dos hoteles hermanos, Alam Indah y Akam Jiwa, se encuentran en la zona de Jalan Nyuh Butan, en la tranquila población de Nyuh Kuning (62-361-974629).
Si busca una suntuosa soledad, vaya al Four Seasons Resort Bali en Sayan (62-361-977577). El hotel fue construido alrededor de un arrozal y las villas tienen estanques privados. El bar Jati (teca en lengua bahasa) se encuentra a orillas del río Ayung y es un lugar ideal para un cóctel a la hora del ocaso.
(Fuente: Way to Go, The New York Times)




