Moscú

Escrito por: Steven Lee Myers el 19 de Agosto de 2007 | 2:40 pm
Etiquetas:

moscuart-1.jpg
Fotografía de James Hill Foto: The New York Times

36 horas en Moscú

Los veteranos siempre se maravillan ante los cambios ocurridos en Moscú desde la ruda época soviética. Pero eso es historia pasada. Lo que realmente da motivo de admiración es lo mucho que ha cambiado la ciudad en el último par de años. Pocos lugares del mundo han experimentado una transformación tan acelerada, vertiginosa y sostenida como Moscú, y el proceso no parece desacelerarse. La Moscú de los gángsters de los años noventa ha dado paso a una metrópoli más mesurada, y quizá urbana, pero igual de descarada y deslumbrante. La ciudad, como la propia Rusia, parece estar en busca de su identidad; abraza el pasado al tiempo que, irónicamente, se lanza de cabeza hacia el futuro –un futuro que, aunque incierto, no impide que los moscovitas disfruten del energético florecimiento de su ciudad.

Viernes

4 p. m.

1) Plaza roja al alza
El mejor lugar para atestiguar la revolución constructora de Moscú está en los alrededores de la Plaza Roja. Los padres de la ciudad han derribado el antiguo Hotel Rossiya (colosal monolito de la era de Brezhnev que pocos echarán de menos) y comisionado un nuevo hotel y complejo de entretenimiento diseñado por el arquitecto británico Norman Foster. La desaparición del Rossiya ha despejado el perfil de uno de los lugares más históricos de Moscú, la calle Varvarka, donde las iglesias y los edificios más antiguos de la ciudad han salido, literalmente, de las sombras. Entre ellos se encuentra el Antiguo Club Inglés (Varvarka 4A, 7-495-698-3952), regalo de Iván el Terrible a los mercaderes ingleses del siglo XVI, y el cual fue restaurado para la visita de la reina Isabel II en 1994. También continúa el Museo de las Cámaras de Zaryade (Varvarka 10, 7-495-698-3706), donde vivieron los Romanov antes de que el primero de ellos, Mikhail, se convirtiera en zar en 1613. Ambos museos están abiertos hasta las 6 o 7 p. m., según el día.

6 p. m.

2) El borscht de Brezhnev
Justo enfrente del número 4 de la calle Ilinka se encuentra Gostiny Dvor (7-495-698-1202), centro mercantil neoclásico diseñado por el arquitecto italiano Giacomo Quarenghi en la década de 1780 y hoy transformado en una combinación de espacios de exhibición, tiendas, restaurantes y bares. Un buen ejemplo es Version 1.0 (Varvarka 3, 7495-647-1303), uno de los centros nocturnos más flamantes de la ciudad donde preparan los mejores cócteles que quepa imaginar. Frente al bar se encuentran la pista de baile, un salón VIP (indispensable en Moscú) y un ‘‘cuarto virtual’’ donde proyectan imágenes del mar y paisajes nevados. Durante la hora feliz (5 a 9 p. m.), el bar ofrece dos cócteles al precio de uno y los viernes incluye bebidas preparadas con vodka. Pruebe la que llaman Wild Land, con pimienta, vodka, pomelo, lima y fruta de la pasión. El café de Version 1.0 sirve especialidades rusas relativamente económicas como el borscht, descrito en la carta como el platillo favorito de Brezhnev.

9 p. m.

3) Sociedad de café
Moscú es una ciudad nocturna, lo que permite diversos grados de decadencia y gastos, casi siempre en correlación directa. Bilingua (Paseo Krivokolenny 10/5, 7-495-623-9660) es un edificio de varios pisos y mezcla de librería, cafetería, club de debates, sala de cine y conciertos, muy popular entre estudiantes universitarios y artistas. No obstante las políticas de la Rusia de Vladimir V. Putin, la intelligentsia bohemia sigue muy activa en este lugar, donde la bebida y la comida son bastante económicas. En el segundo piso hay música en vivo o debates políticos casi todas las noches.

Medianoche

4) Discoteca dorada
Un nuevo y popular establecimiento musical es Ikra (Caviar), club de varios niveles en el edificio del Teatro Gogol (Kazakova 8A, 7-495-505-5351). Las habitaciones están en penumbras; las paredes, tapizadas con papel dorado, y en el vestíbulo encontrará la desconcertante presencia de un rifle de asalto sumergido en un tanque iluminado. Hay dos bares con DJ y una sala de funciones donde se presentan músicos rusos e internacionales. Los conciertos comienzan entre las 8 y 9 p. m., pero el baile continúa hasta las 6 a. m. El precio de entrada oscila de nada a mil rublos, según los músicos que participen esa noche.

Sábado

10 a. m.

5) Salones impresionistas
El gobierno de Stalin dividió en dos museos el arte prerrevolucionario expropiado. El Hermitage (Palacio de Invierno) de San Petersburgo es, posiblemente, el abuelo de todos los museos rusos, pero el Museo Estatal de Bellas Artes Pushkin es otro de los grandes del país (Volkhonka 12 y 14, 7-495-203-7998). Afamado por su colección de pinturas impresionistas y post-impresionistas, el Museo Pushkin inauguró un anexo recientemente para reunir obras de los siglos XIX y XX seleccionadas de su colección principal, albergada al otro lado de la calle en lo que fue el Museo de Colecciones Privadas. De tal suerte, Monet, Cézanne, Picasso, Matisse y otros tienen ahora sus propios salones.

1 p. m.

6) Pasteles en el parque
Estanques de los Patriarcas es un oasis urbano (a pesar del nombre, sólo hay un estanque) muy cerca del siempre congestionado Círculo de Jardines que rodea el centro histórico. El lugar sirvió de ambientación a la escena inicial de la mística sátira soviética de Mikhail Bulgakov, El maestro y Margarita, la cual describe lo que ocurre cuando el demonio visita a Stalin en Moscú. Las calles circundantes, al menos las que no están repletas de andamios, todavía evocan el periodo (aunque ahora hay restaurantes y elegantes boutiques, como la de Manolo Blahnik). Los restaurantes cercanos (Fish, Shafran, Aist y el encantador Café Margarita, así llamado por la novela) son muy populares, pero una alternativa muy accesible para el almuerzo es Volkonsky (Bloshaya Sodovaya 2/46, 7-495-299-3620), nueva y pequeña cafetería que sirve deliciosos y económicos emparedados. Si hay buen clima, lleve su emparedado y un pastelillo al parque, mientras ve pasar a los moscovitas.

4 p. m.

7) Soho en Moscú
La más reciente adición a la floreciente escena artística contemporánea de Moscú es Vinzavod (Cuarto Paseo de Syromyatnichesky 1, 7-495-917-3436), espacio de exhibiciones de 18 mil 580 metros cuadrados en la sección industrial detrás de la Estación de Ferrocarriles de Kursk. El complejo del siglo XIX fue alguna vez la cervecería Moscow Bavaria, luego convertida en fábrica de vinos o vinzavod. Aunque todavía está en desarrollo, el lugar ha captado el interés de algunas de las galerías más renombradas de la ciudad y fue escenario de una parte importante de la Segunda Bienal de Arte Contemporáneo de Moscú, celebrada en marzo. Imagine el SoHo neoyorquino en sus buenos tiempos. El proyecto de desarrollo incluye un cine, cafés y clubes; la entrada a las galerías es gratuita.

7 p. m.

8) Cerveza y sushi
Cuesta trabajo creerlo, pero hubo una época (según me cuentan) en que era difícil encontrar cerveza en la Unión Soviética. Tinkoff, cerca de la embajada británica (Paseo Protochny 11, 7-495-777-3300;) es ejemplo de cuánto ha cambiado la situación. Se trata de la primera cervecería-pub de estilo occidental en el país, y ahora cuenta con sucursales en numerosas ciudades rusas. El ambiente es festivo y las cervezas abundan (claras y oscuras, filtradas y estacionales). El interior es como el de un típico pub: ladrillo y muebles fijos. También preparan un sushi que se cuenta entre los mejores de Rusia.

Medianoche

9) Seductor perfil
Uno de los hitos más famosos del creciente perfil urbano es el Swissotel Karsnye Holmy (Malecón Kosmodamiansky 52, 7-495-787-9800). Inaugurada en julio de 2005, esta torre de vidrio y acero de 34 pisos está coronada por una cúpula de vidrio invertida en cuyo interior se encuentra un bar circular llamado City Space, el cual brinda una vertiginosa vista panorámica de la extensa mancha urbana. El precio de los cócteles es igual de mareante, pero el espectáculo de las luces de la ciudad sin duda le hará evocar un clásico del jazz, Medianoche en Moscú.

Domingo

8 a.m.

10) Terapia de baño
El banya, o baño, es una antigua tradición rusa (y un remedio estupendo para la resaca). Parte spa y parte club social, el banya somete al cuerpo a extremos de calor (en la sala de vapor) y frío (en las piscinas de distintos grados de frigidez), para despejar los poros y rejuvenecer el alma. El banya más famoso de la ciudad es Baños Sandunovskiye o Sanduny (Neglinaya 14, 7-495-625-4631), con secciones separadas para hombres y mujeres; el ‘‘gran’’ salón, o salón elite, para caballeros ostenta una decoración de fin de siglo con grandes columnas y acabados de maderas labradas y latón.

10:30 a. m.

11) La perestroika sigue vigente
El mercado Izmailovsky, cerca de la mansión donde Pedro el Grande jugó a la guerra en su infancia, es un vasto mercado al aire libre que surgió de los primeros experimentos capitalistas del régimen soviético: el mercado de pulgas. Una zona ha sido transformada en paraíso de recuerdos turísticos, con puestos que ofrecen matrioskas, cajas laqueadas, arte, antigüedades, tapetes y objetos que ni siquiera imagina. Abierto los fines de semana de 9 a. m. a 6 p. m., el mercado se encuentra en el número 73 de Izmaylovskoye Shosse, pero no busque letreros. Sólo siga a las multitudes que salen de la estación Partizanskaya del metro.

Información turística
Al llegar al aeropuerto de Moscú, prepárese para el acoso de los conductores de taxis del aeropuerto, muchos de los cuales no tienen el menor escrúpulo. Es preferible que acuda a los mostradores oficiales de taxis, o bien, ordene uno por teléfono (7-495) 788-8889.

El Metro de Moscú, que transporta alrededor de nueve millones de pasajeros diariamente, puede resultar abrumador (sobre todo si es su primera visita), pero es de lo más eficiente si lo comparamos con el siempre creciente caos del tráfico moscovita. Además, algunas estaciones son piezas de museo.

Debido a la escasez de habitaciones, los hoteles de Moscú son bastante caros. Una excepción es el Hotel Budapest (Petrovskie Linii 2/18, 7-495-621-1060), situado a corta distancia del Teatro Bolshoi, el Kremlin y la Plaza Roja.

Un lugar más elegante es el Golden Apple Boutique Hotel, parte de la cadena Epoque Hotels (Malaya Dmitrovka 11, 7-495-980-7000).

En el otro extremo de la gama de oferta se encuentra el Ritz-Carlton Moscú (Tverskaya 3-5, 7.495-225-8888). Situado en un antiguo Hotel Intourist, el nuevo establecimiento cuenta con 334 elegantes habitaciones.

(Fuente: Way to Go, The New York Times)

Deje sus comentarios