Budapest

Escrito por: Evan Rail el 01 de Septiembre de 2007 | 8:20 am
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Fotografía de Piotr Malecki Foto: National Geographic

36 horas en Budapest

Así como el Danubio separa la Colina del Castillo en Buda de los elegantes bulevares de Pest, la capital húngara de Budapest posee un lado sofisticado y otro hedonista. Su grandiosidad de Viejo Mundo, impresionante arquitectura y rica herencia cultural le brindan a Budapest un indiscutible aire de nobleza y, no obstante, la ciudad también ofrece infinidad de oportunidades de diversión, esparcimiento y exageración en todo: desde ópera hasta vino, vida nocturna y lo más moderno del arte. Encima, pocos de esos lujos son prohibitivamente costosos. Hay suntuosos baños públicos, tiendas con ropa de moda a precios de mercado de pulgas y hermosos museos que no cuestan un centavo. Así que elija lo que prefiera y deje que su curiosidad le guíe.

Viernes

5 p.m.

1) Junto al río
El edificio neogótico del Parlamento húngaro parece una siniestra iglesia, o quizá las oficinas corporativas de Vampiros, S.A. Para admirar su maraña de agujas y el enorme domo que proyecta su sombra en el Danubio, cruce el río hasta Angelika Cukraszda (Batthyany ter 7; 36-1-201-0668), café y bar con abundancia de mesas al aire libre, donde podrá observar a los lugareños que pasean junto al río mientras bebe una cerveza Dreher y admira el ocaso que ilumina la imponente fachada blanca.

7 p.m.

2) El sabor del venado
Budapest tiene una de las escenas culinarias más pujantes de Europa central, con cocinas que dan un toque moderno a platillos clásicos. Un delicioso ejemplo es Dio (Sas 4; 36-1-328-0360) que, desde su inauguración en enero, ha conquistado rápidamente la reputación de uno de los mejores establecimientos de la ciudad, con una decoración elegante y sofisticada que combina elementos del arte folclórico. La carta tiene también un enfoque moderno para la comida tradicional. La costilla rebozada de mangalica (variedad de cerdo lanudo de la región) va acompañada de patatas fritas aderezadas con jengibre al estilo asiático y ensalada de tomate y cilantro, en tanto que algunas recetas rústicas húngaras, como salchicha ahumada de venado en salsa picante de frijol, se han transformado en tapas.

9 p.m.

3) Al ritmo de la música
De Liszt y Bartók al Anima Sound System y con Yonderboi, el nuevo DJ que está causando sensación, Budapest se sacude al ritmo de la música. Las noches de verano organizan conciertos gratuitos que atraen grandes multitudes de skateboarders y ciclistas a la plaza más concurrida de la ciudad, Erzsebet ter, donde el centro nocturno y espacio artístico, Godor Klub (Erzsebet ter, 36-20-201-3868) presenta de todo, desde rap gitano hasta jazz. El escenario al aire libre, parcialmente protegido bajo el espejo de agua de la plaza, recuerda un anfiteatro público en el que se da cita una heterogénea muchedumbre hasta las 10 p.m., hora en la que todos entran para continuar la velada bajo techo.

Sábado

10 a.m.

4) Calle de boutiques
En la última década, la calle Kiraly se ha transformado de un ruinoso pasaje en un importante destino para diseñadores, gracias a una docena de boutiques que ocupan las contadas cuadras entre las calles Nagymezo y Kaldy Gyula. Empiece por la minúscula Porto-Tex (No. 24; 36-1-351-2129), donde encontrará lámparas de hierro forjado con pantallas de papel hechas a mano y mullidos cojines en telas de famosos tejedores húngaros. Style-Antique (No. 25; 36-1-322-8884) ofrece muebles de pino antiguos así como novedosas mesas plegadizas hechas con madera reciclada. Más adelante se encuentra Goa-Love (No. 19; 36-1-352-8442), con un amplio surtido de delicadas sedas, objetos de barro y arte asiático.

Mediodía

5) Antiguos budas
Descubrirá otros tesoros asiáticos en el Museo Gyorgy Rath (Varosligeti fasor 12; 36-1-342-3916; entrada gratuita), instalado en una villa de 1870 repleta de Budas hindúes de teca del siglo XVIII y figurillas de mercaderes occidentales de la dinastía Tang. Si le interesa el arte contemporáneo húngaro, a unas cuadras encontrará Kogart (Andrassy 112; 36-1-354-3836), museo de tres pisos que en estos momentos ofrece ‘‘Europa Fresca 2007’’, exhibición anual de los trabajos de estudiantes de la Academia Húngara de Bellas Artes.

2:30 p.m.

6) Aborde el tren
Cuando el calor arrecia, los residentes de Budapest escapan a las Colinas de Buda, amplio parque cubierto de frondosos bosques de hayas y robles. Uno de los transportes más divertidos para llegar allá es el Tren Infantil, recuerdo de la era comunista que da empleo a los niños de la localidad, quienes recogen los billetes, proporcionan informes, dan el silbatazo de ‘‘todo listo’’ y hacen de todo menos conducir la máquina. El viaje redondo dura dos horas, pero puede bajarse en algunos puntos para caminar (o tomar café).

6 p.m.

7) Una muestra de los viñedos
Hace poco, importantes vinateros de Argentina, Francia y España realizaron grandes inversiones en viñedos húngaros. Para probar algunas de las mejores cosechas del país, visite Magyar Borok Haza o Casa de Vinos Húngaros (Szentharomsag ter 6; 36-1-212-1030), cerca del Castillo Buda. En sus bodegas reposan más de 700 variedades distintas de vinos nacionales, de los cuales puede catar cerca de 50 con sólo pedirlos. El precio de entrada le da derecho a una copa de vino gratuita, galletas saladas y dos horas para probar todas las variedades que pueda. Aunque resulte tentador hacerlo por su cuenta, deje que el personal le contagie su entusiasmo y conduzca a través de diversas variedades como kadarka, juhfark y el imposible de pronunciar (pero increíblemente aromático) cserszegi fuszeres, vino blanco seco con intenso regusto frutal. Siéntase en libertad de llevar su favorito al mostrador: todo está a la venta.

8 p.m.

8) Cena en circuito cerrado
Si busca una trattoria poco ostentosa con un giro de alta tecnología, vaya a Csalogany 26 (Csalogany 26; 36-1-201-7892). Su cocina combina sabores húngaros y continentales y cuya preparación puede presenciar en una pantalla plana de circuito cerrado instalada en el comedor. Aunque le parezca un truco publicitario, la comida es una maravilla. Las confecciones más recientes incluían un fresco gazpacho de tomate rociado con crujientes nueces tostadas y una dorada y jugosa pechuga de gallina de Guinea con espinaca fresca. La lista de vinos incluye excelentes variedades húngaras como el kadarka. Abierto hace apenas unos meses, Csalogany 26 ya se ha colocado a la cabeza del blog culinario de Budapest, Chew.hu.

Medianoche

9) Klub nocturno
No se dé prisa por llegar a Piaf Klub (Nagymezo 25; 36-1-312-3823), pues la ultra sofisticada sede de la vida nocturna de Budapest no alcanza el pico febril antes de las 3 a.m. Sin embargo, los que acuden temprano se llevan la recompensa de una buena mesa en el salón de terciopelo rojo del piso superior, donde interpretan sensuales baladas en el umbroso y acogedor espacio. En contraste, la discoteca del piso inferior interpreta canciones y melodías de los años 80 que mantienen despiertos a los parroquianos hasta el amanecer.

Domingo

11 a.m.

10) Desayuno con María
Budapest tiene una larga tradición de estupendas cafeterías, con joyas como Muvesz Kavehas (Andrassy 29; 36-1-352-1337) que han encantado a los visitantes desde hace más de un siglo. Al otro lado de la calle, el nuevo Callas Café (Andrassy 20; 36-1-354-0954) ofrece una atmósfera art decó bajo un altísimo techo frente a la Ópera Estatal de Hungría. Por supuesto, hay más que café y temas operísticos: Callas sirve desayunos baratos y sustanciosos como huevos con jamón, y un delicioso y decadente rollo de mermelada.

12:30 p.m.

11) Correo de primera
¿Quiere saber cómo vive la otra mitad? En Budapest abundan las espléndidas mansiones del siglo XIX. Si desea ver una en condiciones impecables, camine por el Bulevar Andrassy hasta el Museo Postal (Andrassy 3; 36-1-269-6838), instalado en una mansión de 1886 repleta de ornamentados techos, arañas de luces de cristal, papel tapiz de época y lujosas telas, por no hablar de su colección de antiguos carros de correo, telégrafos y un sistema de tubos neumáticos que aún funciona. La entrada es libre los domingos.

2 p.m.

12) Baños romanos
Budapest es famosa por sus baños curativos desde la época de los romanos, cuando la ciudad recibía el nombre de Aquincum. Entre los establecimientos de mayor tradición se encuentra Baños Szechenyi (36-1-363-3210), ubicado sobre una estación del metro (Szechenyi furdo) en el corazón del Parque de la Ciudad. El extenso complejo neobarroco que data de 1913 cuenta con 15 piscinas que van de gélidas a humeantes. Asegúrese de llevar traje de baño: a diferencia de muchos baños segregados de la ciudad, Szechenyi es mixto y está considerado un ambiente familiar.

Información turística
El viaje de 30 minutos en taxi desde el Aeropuerto Ferihegy al centro de Budapest puede reservarlo en el quiosco central de la terminal aérea.

Budapest es un poco más extensa que otras capitales europeas. Para recorrerla, compre un pase de 10 boletos para el eficiente sistema de transporte público BKV.

Una nueva variedad de hoteles ofrece lujo de estilo londinense: por precios igualmente elevados. Por suerte, es posible encontrar algunas gangas. Al pie del Castillo Buda, a orillas del Danubio, el Art’otel (Bem Rakpart 16-19; 36-1-487-9487) brinda elegantes habitaciones decoradas con obras del pintor estadounidense Donald Sultan.

El Hotel Pest, en el centro de la ciudad (Paulay Ede u. 31; 36-1-343-1198) cuenta con 22 amplias habitaciones dobles cerca de las ruinas de la Sinagoga Rumbach.

(Fuente: Way to Go, The New York Times)

Un comentario

  1. Escrito por Enrique:

    me encantaria que pasar un especial de vampiros

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