Querétaro, México
De paso es una sección exclusiva de la edición en español de National Geographic. Tratamos aquí temas relacionados con América Latina. Este mes, presentamos este artículo sobre la tauromaquia en Querétaro.
La ruta al ruedo
No todos los niños quieren ser médicos de grandes. Para estos estudiantes de la Escuela Taurina Queretana, su único sueño es convertirse en célebres matadores.
“El que no quiera entrar, que no se sienta obligado”, gritaba el maestro Jesús Zurita mientras yo caminaba en la penumbra por el túnel que conduce al ruedo de la Plaza de Toros Oriente, en San Miguel de Allende, Guanajuato, en México. Al fondo había un grupo preparándose para la faena pero, debido al contraluz, no distinguía bien las caras de las siluetas. Ese día no les fue bien. Todos cayeron, a todos los golpearon. Sin importar el dolor, se levantaban, se sacudían el polvo y continuaban enfrentando al toro. También ese día, Paola San Román cortó dos orejas. Sorprendente, aún más por el hecho de que entonces ella contaba con escasos 11 años. Sus compañeros tenían edades similares. Yo había conocido antes a Luis Manuel Pérez El Canelo, apenas un niño, mientras él practicaba con novilleros de prestigio en la Hacienda La Barranca, de don Fernando de la Mora.
Dicen que la tauromaquia es el único arte que no permite errores. Algunos piensan que es todo, menos un arte. Dicen también que quien no sale buen torero sale por lo menos buen ciudadano. El famoso matador Manolo Martínez solía comentar que los toreros estaban hechos “de otra cosa”. Durante un buen tiempo, traté de averiguar cómo se forjaba esa otra cosa en los niños.
Los encontré años después en la Escuela Taurina Queretana, fundada por varios padres de familia en enero de 2006. Paola, hija del novillero Ernesto San Román El Queretano y tercera generación de toreros, se veía diferente. Exhibía ahora una total seguridad en el redondel. Junto a ella, Lourdes de la Vega, Lulú, de 15 años, transformaba sus risillas en una mirada penetrante y una concentración de galeno cuando desafiaba al toro. También entrenaban Brandon El Chino Campos, de 12 años, Francisco Caballero y Mary Paz Torres, ambos de 17. En México, las escuelas de tauromaquia empiezan a ser más comunes.
“Cuando comenzamos, eran 32 muchachos, pero al final del año, sólo quedaban ocho –dice el maestro Zurita–. Es el toro el que los va poniendo en su lugar. Pero nosotros, que los conocemos, sabemos que hay un torero en cada uno de ellos”.
Durante las mañanas, los niños –o adolescentes– asisten a la escuela secundaria o a la preparatoria. Más tarde, acuden a la academia taurina hasta las siete de la noche. Comienzan su entrenamiento subiendo y bajando las largas escalinatas de la plaza. Siempre hay actividad en todos los rincones del ruedo. Algunos dan capotazos, otros tantos trabajan en pareja: uno simula ser el toro. Ensayan las suertes con la muleta: péndulos, vitolinas y faroles, que son el orden del día, y retumba en las gradas vacías el “¡ey, ey, ey!” para llamar al toro.
En otro rincón, Luis Manuel Pérez El Canelo, ahora de 17 años, intenta la estocada en un rústico aparato donde una llanta de bicicleta y un pedazo de maguey sirven para aprender a colocar la espada. Suena su celular con una melodía flamenca. Empezó a torear a los ocho años, y dice que sus padres al principio se opusieron a su pasión. “Me apoyan porque, desde luego, quieren lo mejor para mí, lo sé; más bien ya llegaron al punto de la resignación”. No parece asombrarle el cuestionamiento de si la tauromaquia es un arte o, más bien, una afición por la brutalidad. “Más que verla así, la gente la critica porque no la conoce. En la tauromaquia, uno le da al toro la opción de defenderse, de validar su casta; no es como en los mataderos de reses, donde los animales sufren de manera horrible. Yo digo que quien critique a los toreros, primero debería darse una vuelta por los rastros”.
Tuve otra oportunidad de ver a estos niños toreros en entrenamiento durante una tienta en la ganadería de doña Celia Barbabosa, en Jerécuaro, a 45 minutos de Querétaro. En esas tientas, normalmente lideradas por matadores reconocidos, los ganaderos juzgan la calidad de los novillos, pero, dado que la tauromaquia atraviesa ahora por tiempos difíciles, los ganaderos han abierto sus instalaciones para que los menores entrenen. Ese día no van a la escuela. “Pero antes entregan la tarea y luego los dejan ir. En la escuela los apoyan y los motivan. Pueden faltar los días que quieran, siempre y cuando se comprometan a entregar sus trabajos”, dice Alma, mamá de Paola.
“Tenemos mucha fe en ellos. Han hecho renacer la afición que sentimos por la Fiesta Brava, y eso no se logra de la noche a la mañana. La primera vez que nos presentamos, andábamos más miedosos que ellos pero, por fortuna, todo salió bien. Procuramos cuidarlos, no dejándolos lidiar vacas toreadas. Los hemos visto llorar y nos hemos aguantado. ¡Claro que duele! Pero los toros eso son: aprender y moldear el carácter”, dice el maestro Zurita.
Durante la tienta, platico con los niños.
–¿Qué te gusta hacer, Paola?
–¿Además de torear? Me gusta jugar con la muleta, pero quiero aprender a banderillear; eso todavía no lo domino.
–¿Y a ti, Canelo?
–Lo que más me gusta es venir al campo, estar sin presiones. Me gusta torear a campo abierto, yo solo con la naturaleza.
Lulú de la Vega estudia videos de corridas todos los días, no como rutina sino como forma de vida.
–Todavía no les “agarro la onda” a las banderillas– dice.
Brandon Campos dedicó su primer novillo en la Plaza Santa María, de Querétaro, a su abuela. Es el más callado del grupo. Ha tenido traspiés: en Salamanca quiso ejecutar un pase en redondo y el toro lo levantó, lo empaló con los pitones y le lastimó una costilla. Dice su mamá, Jackeline, que en la ambulancia él gritaba, no por el dolor sino por las ansias de regresar y acabar la faena. No obstante, parte de su familia no concuerda con lo que hace, lo cual le molesta.
–¡Qué les importa!, yo lo decidí.
Francisco Caballero empezó como forcado, un caballero que se para frente al toro sin protección alguna y quien se deja embestir.
–¿Le tienes miedo al toro?
–El miedo más grande que tengo es no estar a la altura del toro.
En casa de Paola, durante la cena, los niños no están frente al televisor, sino sentados a la mesa analizando las fotos de la tienta. Aun entre risas y juegos, se ve muy clara la seriedad del asunto; los consejos fluyen. Su mundo son los toros, su música, el flamenco. No hay videojuegos pero hay torogol, un ejercicio en el que dos equipos de cinco personas colocan dos capotes a cada lado del ruedo y los niños deben lograr que el novillo pase entre los capotes. “Me presenté a los 14 años y, de verdad, no recuerdo que jugáramos a algo que no fuera con los toros. En esto crecí y lo mismo pasa con mis hijos”, dice Ernesto, papá de Paola.
En muchas zonas de Querétaro, los toros son religión; las plazas, las ganaderías y el propio hogar son santuarios de la tauromaquia. La Hacienda La Laja, del arquitecto Javier Sordo Madaleno, es uno de estos lugares. En un amplio salón lleno de miles de recuerdos de faenas pasadas, El Canelo se prepara para ir a la Ciudad de México. La transformación ya había comenzado; ya no era el mismo. Se acabaron las risas y los juegos, y llegó una profunda concentración y un sombrío semblante que duró hasta después de la faena. Su entrenador y representante, Francisco Parra, le prohíbe asistir a la corrida de Paola; quiere que se vaya al hotel en México a descansar, a mentalizarse y, sobre todo, a soñar con el triunfo.
El 9 de septiembre de 2007, entré a la Monumental Plaza México, en la Ciudad de México. Llovía con intensidad. Me encontré con El Canelo en el túnel y le deseé suerte. A diferencia de otras ocasiones, su cara no esbozaba sonrisas: la concentración no se lo permitía. Lidió el primero contra un viento fuerte que no dejaba aplacar el capote. Su rostro reflejaba la dificultad de la faena, pero él nunca parecía perder la concentración. En una ocasión me dijo: “La lluvia no es el problema, el viento sí”. El toro resbalaba en el lodo una y otra vez, el capote se hinchaba como vela de barco durante un huracán. Clavó la espada, pero la entrada no fue limpia; el toro no cayó. Unos minutos más tarde, El Canelo tuvo que rematarlo. El segundo fue mejor; lo recibió arrodillado. El toro salió embravecido: con un capotazo, El Canelo lo pasó al ruedo con elegancia. El viento y la lluvia habían cesado. Esa vez, entre “ole” y “ole” y los aplausos del público, El Canelo realizó una faena superior. Mantuvo al toro cerca; las manchas de sangre adornaban su traje de luces. Ahora, la espada entró firme. El Canelo brincó, y en ese momento creí ver una sonrisa.
El Canelo dio una vuelta al ruedo, y las palmas desde los tendidos fueron la recompensa, quizá mayor que los ocho mil pesos que se llevó a la bolsa ese día, luego de pagarles a los picadores, a los banderilleros y a los mozos de espadas.
Días después llegó la gran noticia: El Canelo pronto torearía de nuevo, primero en Guadalajara, después en Madrid…





Hola amigos…
soy daniela de Mexico Veracruz y escribo para expresar mi opinion con respecto al articulo de los niños de Queretaro que estudian para ser toreros y pienso que la mayoria de las personas que asisten le dan un sentido mas cultural al asunto asi como ustedes inteligentemente lo hicieron, pero a mi me parece bastante inhumano y sabemos que la humanidad hacia los animales es una de las mejores virtudes que poseemos los seres humanos y respecto a el comentario de uno de los niños de comparar la fiesta brava con un rastro, no se si el pueda entender la diferencia entre tortura y simple muerte subita, en un rastro no se torturan a los animales como en una toreada, en este tipo de eventos se hace lo posible por que el animal muera lo mas lentamente posible, torturandolo hasta el punto de ya no poder mas, ademas de que ponen claramente en desventaja a los animales con los procedimientos que le realizan antes de iniciar, quisiera que esta revista que millones leen puedan presentarnos el otro lado de la moneda y entonces ya con los dos puntos de vista podremas ver quien verdaderamente esta deacuerdo con estos eventos que en lo particular me entristecen mucho…gracias y estaria profundamente contenta si mostraran en algun otro articulo el otro lado de la fiesta brava ahondando en los procedimientos utilizados contra estos animales.
Gran articulo por parte de la revista, sin embargo se debería mencionar más sobre la forma de trato a los animales y me refiero a que pasa con ellos cuando no están bajo el juego, o después de este. Por otra pate respeto mucho esta actividad pero no soy partidario, tal ves por los riesgos que implica, entre otras cosas, sin embargo no deja de ser interesante que existen nuevos talentos que buscan llegar al triunfo por medio de esta actividad que les apasiona.
Saludos y espero que publiquen mas sobre otras actividades como la Pesca o la casa de animales en extinción si es que esta ultima existe.
Hola, que tal. Mando un gran saludo a los que hacen posible la divulgación de la geografía, la ciencia, el respeto a la naturaleza y un largo etcétera. Por los mismo me extraño mucho el modo de abordar el tema de lidia de toros en epsecial por niños. Esta gran revista que nos muestra la grandeza de la naturaleza y como estamos acabando con ella, muestre en sus páginas no la tortura brutal del animal, sino el “arte” de matarpara demostrar la “superioridad” del hombre y todo por fama y dinero. Respeto a los seguidores de la “fiesta” pero no comparto su gusto por la saña. Me hubiera gustado más un reportaje más profundo desde el punto de vista científico y su impacto en la población y el por qué de su permanencia en el gusto de la gente, desde el tiempo de la civilización cretense, pasando por el coliseo romano, en fin algo más serio, podemos demostrar que en Mexico se hacen articulos de altura y no superficiales, que parecen hechos al vapor. Disculpen si ofendí a alguien, pero en mi punto de vista. Gracias
La fiesta brava esta en la sangre mexicana desde que los españoles llegaron a esta preciosa tierra y difícilmente se podrá cambiar eso. Así como la caza del zorro en Inglaterra (que despierta tanta polémica entre los ambientalistas y los propios cazadores), el toreo, es parte de la cultura de los habitantes de la Nueva España, arraigada a través de las generaciones por incontables e inmortales tardes de toros.
“La mas hermosa de las fiestas, la fiesta de tierra, sangre y sol”, como se le conoce en el argot de la tauromaquia, es sin duda una total expresión de arte y valor. Yo, aficionado de toda la vida, me he dado cuenta de ello. Toda la pasión que derrama una tarde de toros, desde la concepción y crianza de los animales hasta el momento mismo de partir plaza y salir por la puerta grande, es simplemente arte y tradición. Varios estudios recientes (publicados por gente dentro del medio, lo acepto) demuestran que las reces bravas no sufren durante la lidia y que por el contrario pueden sufrir mas los animales sacrificados en los rastros, siempre y cuando sean toreados de manera correcta. Por eso la búsqueda de nuevos talentos para elevar la calidad de nuestros matadores. En países como Portugal, se ha optado por lidiar los toros sin matarlos, de lo cual yo no soy escéptico, pero hay que aceptar también que hay muchos intereses de por medio como para cambiar eso aquí en Mexico. Espero de verdad que estos jóvenes triunfen y poder velos en carteles de San Marcos próximamente.
“Que Dios reparta suerte”
Amigos lectores de esta revista con tanto impacto en latinoamerica, antes que cualquier cosa, quiero comentarles que el éxito de cualquier revista siempre estará basado en el respeto a la diversidad de gustos y opiniones. A la fiesta de toros no se le puede criticar sin conocerla, estoy de acuerdo y respeto que no les guste, pero no se puede criticar algo sin conocerlo. Fue lo que hizo el autor de este artículo. Raúl primero tuvo que sentir lo que es torear y se llevó varios golpes serios, pero también es cierto que disfrutó, como el mismo dijo que nunca habia disfrutado, porque el toreo es verdad, es una actividad que despiera sentimientos encontrados, miedo, emoción y goce pleno cuando el ser humano es capaz de soreponerse a la fuerza del toro bravo. Raúl tuvo que vivir prácticamente con los niños, acompañarlos en carreteras, en juegos y en malos estados de ánimo, los vio felices jugando y los vio nerviosos antes de torear, habló con ellos, los conoció y aprendió a quererlos, a entender que el toreo es todo para ellos, aprendió a ver la fiesta brava desde los ojos de los niños que sueñan con ser toreros. Raúl vivió los momentos en que “El Canelo” se presentaría en la Plaza más grande del mundo, “La Mexico”, y sintió cada sengundo de miedo, de nervios, de sueños de gloria, y sore todo de felicidad, cuando el jovencito de apenas 18 años logró alcanzar el éxito. RAÚL TOUZÓN, no sólo escribió lo que el pensaba, si no que viajó hasta Querétaro, fueron muchos kilómetros de carretera, y saben por qué? porque es un profesional y creo que si todos conocieran la fiesta brava antes de hablar de ella se entenderían muchas cosas, aunque ustedes siguieran sin compartirlas. Sí les aseguro algo, en la fiesta de toros no hay saña, y del sufrimiento, les puedo decir que cuando un toro es bravo no sufre, una cosa es dolor y otra sufrimiento y creo que si alguien ama a los toros, siempre serán los toreros. LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID hizo un estudio sobre el tema, es algo científico donde habla de que el toro libera betaendorfinas, la concida hormona del placer, y esa hormona es la que equilibra el metabolismo para que no aparezca el dolor. Al menos así lo asegura un estudio avalado por la Universidad Complutense de Madrid.
La investigación concluye que el animal experimenta más dolor y estrés cuando es transportado al ruedo que cuando es herido en la lidia. Un equipo de investigadores de la Universidad Complutense midió asimismo la respuesta en sangre de 300 reses toreadas en la plaza madrileña de Las Ventas durante unos cinco años. Del análisis de las muestras se desprende que el toro durante la corrida segrega betaendorfinas, conocidas como hormonas del placer, que van paliando el dolor en el astado. Es decir, que para el animal bravo, aunque parezca increíble, las heridas le ayudan a liberar betaendorfinas que hacen que el dolor o estrés que tenía antes de ser herido, desaparezca. No pretendo que estén de acuerdo, porque el toreo es como la ópera, cuando vas por primera vez, simplemente o te enamoras de ella o no vuelves a ir. Así es la fiesta brava, sólo les pido respeto para la fiesta brava, para la revista que claramente no es sólo para un sector de la población y sore todo, respeto para el Sr. Touzón, quien dedicó su tiempo a conocer, acompañar y vivir con los niños toreros de Querétaro y se convirtió en un miembro más de la familia taurina que formamos en la Escuela Taurina Queretana. Para cualquier comentario, estoy a sus órdenes en: pacoparra@hotmail.com
que onda raza està revista esta abien chida y me gusta leerla. es super interesante
Siempre supimos que este articulo iba a generar controversia, no solo por hablar de la fiesta brava, sino también por tratarse de niños. Tengo la filosofía de que la historia va llevando a su autor, y no de la otra manera. Siempre trato de abordar un tema sin ningún tipo de prejuicios, tratando de aprender de las vivencias que surgen del camino. Alguna vez me pare frente a un toro, si, en el ruedo, muleta en mano y caí, caí con fuerza pero ese día decidí que quería conocer mas.. El cruzar senderos con estos niños fue la pieza que faltaba. Al final esta no es una historia sobre toros y toreros, es una historia de niños sanos, niños de bien, niños con familias ejemplares haciendo lo que les apasiona. He tenido el honor de reír con ellos, de sentir su mundo y mas importante, de vivir su pasión. Espero que ustedes, nuestros lectores, vean mas allá de la controversia. Gracias por todos sus comentarios, siempre serán bienvenidos.
Hola a todos los que han leido este reportaje, creo que el autor de el mismo dijo que causaria controversia, y asi fue, yo he leido varias veces el reportaje y me parecia extraordinario, ya que una persona como el autor, en este caso Raul Touzon, se atrevio a ahondar en este medio, que es muy dificil, yo que soy periodista del medio taurino me ha costado mucho trabajo hacer entender a la gente el verdadero amor a la tauromaquia, y me atrevo a decirles a los “protectores” que prefiero mil veces ver corridas de toros que ver una masacre de policias a inocentes en una guerra, de ver como politicos y narcotraficantes juegan con vidas humanas, que si valen…se que los animales por serlo tambien tienen su respeto hacia la vida, pero seamos honestos y decir quien no come carne o pescado, o verduras, todos los alimentos tienen vida, seamos justos y dejemos que cada quien haga participe del arte en forma de expresion, ENHORABUENA SEÑOR TOUZON POR SU REPORTAJE, y por tener las agallas de enfrentar a cuanta persona ha puesto piedras en el camino diciendose ecologista, que no son mas que mentirosos que lucran con sus propias ideas generalistas sin fundamentos.
Un abrazo y nuevamente felicidades.
Gracias Maricarmen por tus comentarios y apoyo a la historia.
A tus ordenes en www.touzonphoto.com
Creo que cuando estás de un solo lado, ves únicamente esa parte de la moneda. Nadie habla de ser vegetariano (desde hace millones de años somos carnívoros, a eso debemos la evolución de nuestra especie), ni de guerras, y los comentarios que se vierten sobre un reportaje público en una revista de divulgación científica, tienen que sopesarlos por el tipo de público que lee esa revista. No se trata de “poner piedras en el camino”, sino de ir más allá en la razón de ser de la lidia de toros, su impacto social, las emociones que provoca, la férrea duración en el tiempo. Los cambios que va provocando en la gente, cuando es una buena faena y el final explosivo, delirante con una buena estocada final. Ésa era la propuesta. No soy ecologista, pero amo el planeta en el que vivimos y lo estamos depredando sin importar un comino las especies en extinción. El toro de lidia se ha conservado únicamente para ese fin, al menos en eso tenemos que darles las gracias.concepto que usó Maricarmen de “lucrar con ideas generalistas sin fundamentos” me gustaría que me explicara. Te dejo mi correo, para una sana discusión. Gracias. etilasser@hotmail.com
En estas épocas en las que lo que está de moda es lo “politicamente correcto”, es de aplaudirse la independencia con que el autor de éste articulo ha actuado, pues son muchas las voces en contra de la fiesta brava.
Creo que el error de los defensores de la tauromaquia ha sido esgrimir argumentos de vieja cepa, como decir que el toreo vale porque es tradición. Eso es como decir que las mutilaciones genitales en Africa valieran por ser tradición. No, para hablar de los toros hay que adaptarse a los tiempos, y argumentar de maneras válidas. Por ejemplo decir que la tauromaquia es, en cierta forma, conservación de la especie del toro bravo; decir que no se puede acceder a la fiesta como hablando de futbol, diciendo que son 22 tipos detras de una pelota. Para ver los toros se necesita de paciencia, pasión por “las cosas de la vida”, ojo estético y una amplitud de criterio que, lo entiendo, es dificil de aceptar y asumir.
Para terminar, quiero compartir mi experiencia personal: llegué a los veintidós años siendo antitaurino, pero sólo hasta que me di la oportunidad de cambiar de perspectiva pude aprehender la riqueza y magia del toreo. Hoy a mis 27 puedo ver varias cosas: No hay que juzgar sin cimientos. No hay que perder la fiesta.
Es cuestión de educar con sensatez, cordura y objetividad. Olé por esos niños!
Me faltó una precisión.
Cuando digo que está de moda en estos dias lo “politicamente correcto” no estoy declarando que lo políticamente correcto sea tonto o malo por sí mismo. Lo malo es que esté de moda, como artículo publicitario o como una marca en las playeras. Y es que en la bolsa de lo políticamente correcto cabe de todo, mientras sea la voz más fuerte.
COMENTARIO DE MARICARMEN “me atrevo a decirles a los “protectores” que prefiero mil veces ver corridas de toros que ver una masacre de policias a inocentes en una guerra, de ver como politicos y narcotraficantes juegan con vidas humanas, que si valen…”
Despues de lo que ella dijo me atrevo yo a decirle que la vida del ser humano es igual que la de los toros, y saben porque?? porque el ser humano solo llego a esta tierra a destruir y acomportarce como una bestia, destruyendo todo lo que encuentra a su paso, ella misma lo ha dicho, MASACRES DE POLICIAS, MUERTES DE INOCENTES EN LAS GUERRAS,POLITICOS Y NARCOTRAFICANTES QUE JUEGAN CON VIDAS HUMANAS!!! TODO ESO Y MUCHO MAS, ES OBRA DEL MISMO SER HUMANO QUE ASI LO HA QUERIDO,
Y ASI COMO A ELLA NO LE GUSTA QUE SE JUEGUE CON LAS VIDAS HUMANAS, A MUCHAS PERSONAS NOS INDIGNA QUE JUEGUEN CON LAS VIDAS DE LOS ANIMALES, PUES NO SON JUGUETES Y VALEN LO MISMO, SIMPLEMENTE PORQUE ES UNA VIDA, QUE MERECE EL MISMO RESPETO QUE LA DE NOSOTROS. LE PIDAN IGUALDAD Y RESPETO A LOS POLITICOS, AL GOBIERNO, PERO USTEDES MISMOS NO SON CAPACES DE RESPETAR A OTRAS ESPECIES, COMO QUIEREN IGUALDAD SI USTEDES NO LA EJERCEN.
Bueno, esta perfecto que se siga fomentando la cultura, el problema es que este acto no solo se involucra el humano, se esta involucrando al animal, que al fin y al cabo es el que mas importa, pues es él, el ke mas sufre, de hecho el unico.
Lejos de ser una cultura, es un crimen.
Podrian tomar la cultura de sembrar arboles,
cosas que realmente se le deben de inculcar a los niños, pues en el futuro a nadie le interesara ver mucho sus masacres hacia esos animales, y saben porque?? PORQUE AL PASO QUE VAMOS EN EL FUTURO ESOS NIÑOS ESTARAN MAS PREOCUPADOS POR CONSEGUIR AIRE LIMPIO PARA RESPIRAR QUE ESTAR ASESINANDO ANIMALES.
claro que torear es una forma de expresion,
UNA FORMA DE EXPRESAR LA SATISFACCION DE VER SUFRIENDO A UNA ANIMAL, DE EXPRESAR LA BESTIALIDAD DEL SER HUMANO.
Y POR PERSONAS A LAS QUE MARICARMEN LLAMA MENTIROSOS SUS NIETOS VAN A RESPIRAR OXIGENO Y BEBER AGUA LIMPIA. ELLA DEBERIA TOMAR ESO EN CUENTA ANTES DE DECIR QUE LUCRAN. ANALIZAR ANTES DE HABLAR , ES LO QUE LE CUESTA TANTO A CIERTAS PERSONAS.
lo mas sensato que puedo decir es que si una persona se considera cristiana, debe saber que dios dijo mata y come. en ningun momento nos exhorta a divertirnos y vanagloriarnos con la tortura y el humillamiento que se hace a un animal, sino,todavia deberian existir los circos romanos porque era una tradicion muy antigua, sin embargo el toreo es la continuacion de esto, es una fiesta al paganismo, que ningun verdadero cristiano deberia aceptar, el publico aclama la muerte y la humillacion al toro como se hacia en las fiestas bravas romanas. MATA Y COME, SE INTERPRETA COMO UNA NECESIDAD DEL SER HUMANO NO FAMA, DINERO , DIVERTIMIENTO Y PLACER.
EL HOMBRE ES EL UNICO ANIMAL QUE MATA POR PLACER Y ESTO LO CONVIERTE EN EL MAS DESPIADADO Y SALVAJE!!!!!!
Un dia escuche un comentario de un torero que decia que el torero tambien arriesgaba su vida al lidiar con el toro,si es verdad, pero al torero no lo llevan a las fuerzas, no lo montan en un camion , ni lo en cierran ni le pinchan la columna con una aguja ni le clavan banderillas , y aunque digan que esto no le duele al toro, eso son solo teorias solo habria que estar en el pellejo del toro para saberlo. Una vez decian que los animales no razonaban, ahora lo admiten, tal vez no como el hombre , pero lo hace, tal vez mas adelante tengan que admitir que el toro sufre, si no, el toro no buscara su defensa.El toro no va de voluntario, con una sonrisa, si quiero que me humillen y me maten. Si el torero arriesga su vida es su problema, su decision, el pobre toro no tiene la libertad de elegir y si la tuviera se que diria NO!!!!!!!!!
Siempre ha sido de mi agrado la revista. Sin embargo, me he sorprendido y contrariado por el tema tratado. Si National Geographic busca generar conocimiento y consciencia para preservar nuestro planeta azul, temas como estos jamàs deben presentarse.
La corrida de toros ademàs es un legado que nos dejaron los conquistadores españoles y que, como todos es sabido, saquearon, mataron y exterminaron a miles de nuestros antepasados. Entonces ¿porqué hablar de este tema?
Luego es antiestètico y contradictorio que en una pàgina de hable de la muerte de los gorilas y en otra se aplauda la muerte de los toros.
De verdad estoy impresionada y me gustarìa, aunque la decisiòn final la tienen los editores, que jamàs de vuelva a publicar algo semejante, para lo cual hay los espacios y lugares debidos.
Que triste que estas expresiones Culturales retrogradas sigan en nuestra querida latineoamérica. El matador, una profesion que solo produce asco, una profesion que hace parte del desafortunado legado de la Corona.
ESTIMADOS TODOS:
Aprovechando este medio los felicito a todos por el año nuevo, felicito a la revista y a Don Raúl Touzon por este trabajo.
Pero aplaudo aún más la grán muestra de respeto mostrada por los que están a favor y por los que estan en contra de la Tauromaquia.
El diálogo respetuoso siempre debe ser bienvenido. En mi humilde opinión de “aficionado de mentiritas” diciendo lo anterior por reconocer una carga estética enorme en todo lo que envuelve a la fiesta brava, desde el valor, la destreza, la bravura, la música hasta lo interesantes que son los toreros.
Sin embargo debo reconocer que para mi “inculta” manera de ver la fiesta, eliminaría la suerte de matar. Nunca he tenido oportunidad de ver el toreo Portugués pero me gustaría saber objetivamente de parte de los que saben de ésto de los toros ¿Porqué debe de terrminar con la espada? A mí la verdad, me encanta cuando indultan al toro.
Un respetuoso abrazo para los niños toreros.
Saludos desde Querétaro
Les agradezco la publicación de este material.
La verdad, y si alguien puede refutarla honestamente me rendiría a la evidencia, es que este tipo de lacras, confundidas con arte, y heredadas de nuestros “civilizados” colonizadores, no muestra más que la miseria y el desprecio humano por la vida y por la Creación.
Nunca de los nuncas será justificable que el “pensante” hombre cause dolor, sufrimiento y muerte a un ser vivo, maravilloso y sensible como es el toro.
Lo que hacen los valientes (aunque yo no sé dónde está su valentía) toreros es sacar a flote su bajeza, su enanez mental, y así se convierten en torturadores y asesinos de algo que no les pertenece; y aún se atreven a disfrazar de arte a lo que hacen.
Me es difícil aceptar haya todo un aparato publicitario y empresarial en el que tengan cabida tales actos, que no hacen mas que pregonar el asesinato, la violencia, la tortura, el salvajismo y la barbarie en contra de seres inocentes e indefensos, a cambio de destacar la supuesta valentía y arte de los asesinos de toros, con la brutal complacencia de quienes los apoyan, promueven y hasta pagan por verlos. ¡Valiente valentía (valga la redundancia) de todos ellos!
Pregunto: ¿Alguien de los implicados en esta barbarie podría refutar o desmentir con honestidad estas opiniones y los crudos hechos? ¿Alguno de los que participan de esta fiesta de sangre estaría dispuesto a hacer el papel del toro para lucimiento de los asesinos torturadores?
Gracias por la atención. Sinceramente, no espero respuesta ni réplica a este mensaje, por parte de los asesinos llamados toreros, porque no es usual que ello ocurra; el silencio en estos casos es un complemento de la cobardía de los que participan en estos aberrantes actos.
Comentarios adicionales:
Seguramente el rspetable Señor Parra también secreta betaendorfinas, lo que lo vuelve insensible al dolor de un animal tan bello, y también fanático de la barbarie; él debería haber vivido en la época del Imperio Romano.
Y la familia del Señor Touzón ha de ser tan respetable como las de los niños toreros, asesinos en potencia.
Lo que sí le alabo al Señor Touzón es el hecho de publicar el artículo, que sólo pone en evidencia la bajeza de todos los que participan en este espectáculo de horror.
Y a la Señora Maricarmen, tan entendida -según ella- del amor a la tauromaquia, no me resta más que expresarle mi desprecio por su actitud, porque no merece más.
Pues yo creo que la tauromaquia, en ciertos lugares y culturas, para muchas personas es más que un estilo de vida, y forma parte de un aspecto espiritual. Creo que la fiesta brava pone en juego no sólo la vida del animal, sino la vida de un ser humano, y desde mi punto de vista, para algunos maestros del arte taurino es un honor ser embestido en un ruedo.
Mas, por otro lado, comprendo la preocupación de las personas hacia el mal trato de los animales; es una desgracia, pero el “arte taurino” es una cultura tan arraigada hacia un pasado lleno de historia, y es una cultura que nunca se va a dejar de dar. Estos animales, desde que son novillos, en algunas -no todas- ganaderías son cuidados y criados con un orgullo y, de cierta manera irónica, con amor [esperando] que uno de sus novillos se convierta en un toro de lidia, y forme parte de una faena, o una fiesta brava.
A lo que quiero llegar con esto es… deberíamos hacer una pausa e intentar aprender a respetar las diferentes culturas de los seres humanos, y criticar a las personas que sí intentan hacer un mal, criticar a aquellos ambiciosos por poder, riqueza y lucro, criticar a aquellos que venden seres humanos, criticar a los que dañan la integridad personal y las garantías de los seres humanos, no criticar una cultura como tantas que por siglos y generaciones se practicaron y se seguirán practicando con un gusto, honor y amor.
Apoyo a todos aquellos que van en contra de este artículo, se ve la evolución que, aunque paso a paso, hemos podido desarrollar en nosotros a través del tiempo, en siglo XXI no se puede seguir un arte tan antiguo y tan cruel, pero como dije, aplaudo a la gente que ve que tiene evolución y realmente abre los ojos con algo que se llama “ponerse en los pies del otro”. y mucho mejor algunos con conciencia evolutiva “en las patas del otro”.
Se nota que cada vez aceptamos menos este tipo de cosas y me agrada, no sé si se exterminara por completo, pero aun así hay menos gente que le atrae ese espectáculo y así menos futuro para estos pequeñines y más gente que será asesina animal en el futuro. Hace sentir esperanza, me parece hipócrita que una empresa tal como National Geographic, que en cierto sentido defiende la naturaleza, aplauda un espectáculo tan cruel como este. Qué decepción, pero bueno, almenos no es Nat Geo americana o Nat Geo Canadá, es Nat Geo mexicana. Por algo estamos como estamos, le duela a quien le duela. Seguir permitiendo este abuso y a estos asesinos legales en los ruedos es un insulto a nuestra propia raza humana. Es como si yo aplaudiera en una guerra o mientras asesinan a un negro por ser negro nada más, mientras lo muerde el perro, si dijeras que esta pareja y por igual la pelea. Ahí se piensa dos veces, pero hay mucha desventaja, no son valientes. Dejen al toro en pleno campo abierto sin la confusión de tanta gente gritando y aplaudiendo, no lo atormenten antes del ruedo y veremos quién gana.
Pero daré mi posible solución a este problema:
¿Cómo podemos llevarnos bien con la naturaleza? Respetándonos antes como humanos, dejar de ver al negro diferente al blanco o al latino o al asiático o al africano o al australiano; dejar de ver riqueza económica antes que libertad humana, dejar las guerras y las diferencias físicas.
Pero, para poder hacer esto, ¿qué se necesita? Respetar las decisiones sexuales de la gente, al gay al bisexual y al heterosexual por igual, dejar la homofobia.
Y para esto ¿por dónde se empieza?
Por tratar al hombre y a la mujer por igual, en resumen, dejar de lado el machismo y el feminismo.
Así es que, como ven estamos en la edad de las cavernas aún, ¡manos a la obra!
Tauromaquia; TORTURA, ni arte ni cultura
Me despido con esta frase.
“La indiferencia beneficia al agresor y no a la víctima. ¡No te calles, habla!, y más por los que no pueden hacerlo”.
Hola,
Realmente es una pena que este artículo genere tanta controversia y disgusto en sus asiduos lectores. La verdad es que creo que más allá de gustos, debe comprenderse que esta revista nunca trató con este artículo de manifestarse a favor o en contra de la tauromaquia. Esta revista lo único que hizo, fue presentar una historia sobre niños toreros que aman la fiesta brava, puede que estén bien o mal, pero es lo que más desean hacer en su vida. Les pido cordialmente que, primeramente vean este reportaje como algo que únicamente trata la historia de unos niños que como todos los niños actuales, viven su niñez de diferente manera que lo hicimos los adultos en nuestro momento, les gustan cosas diferentes, son mas atrevidos y repito, no digo que este bien o este mal, solo es algo que estos niños, entre millones de niños en el mundo, han decidido hacer por voluntad propia. Por otra parte, las palabras son frías escritas, siempre serán mejor habladas por así podemos ver a los ojos de las personas y trasmitir el sentimiento de lo que se esta hablando. El toreo es eso, sentimiento, aunque sea difícil entenderlo para la gente ajena a este mundo. Yo comparto muchas cosas con ustedes que no me gustan del toreo, así como no me gustan muchas cosas de la vida y de la gente, pero puedo decirles que si un país decide prohibir las corridas de toros por pensar que esta protegiendo a los toros bravos, seria todo lo contrario, pues ocasionaría la extinción de esa hermosa especie, porque el toro bravo esta criado para eso. La vaca brava aunque produce leche para alimentar a sus crías, también desaparecería, porque por su misma bravura nadie podría ordeñarla (mucha gente piensa que el toro bravo nace de la vaca lechera). Reitero una vez más, No quiero decir que este bien o este mal, es simplemente cuestión de enfoques y formas de vida, lo que si puedo decirles es que los niños toreros para poder torear necesitan buenas calificaciones en sus estudios y ser buenos hijos, cumplir con sus disciplinas familiares para poder tener una autorización de sus padres (quienes son los mas interesados en quitarlos de esto por el riesgo que representa). Después de eso, necesitan una preparación física y técnica de al menos un año para comenzar a torear (lo que habla de paciencia y perseverancia en los niños). La tauromaquia es algo en lo que jamás nos pondremos de acuerdo, pero se que si ustedes se enfocan a leer el reportaje únicamente como una historia y disfruten de ella, entonces se cumplirá el cometido de este reportaje que es presentarles una historia sobre los niños que están llamando la atención de varias partes del mundo que no son taurinos, pues ya han venido a realizar reportajes de estos niños de la escuela taurina de Querétaro, televisoras como Univisión de Estados Unidos, tv globo de Brasil, otras dos cadenas americanas de televisión, una cadena alemana de tv, las televisoras de México Televisa y Tv azteca, un gran numero de periódicos del mundo , ¿y saben porque el interés?, por lo que hacen los niños del reportaje. Solo les recomiendo que si tienen una oportunidad, vayan a verlos y entenderán muchas cosas, puede que sigan en contra de las corridas de toros, pero entenderán al ver a estos niños, la esencia de la fiesta brava que es el sentimiento. Es difícil, pero es algo en lo que nunca nos pondremos de acuerdo. Al señor que me dedicó un comentario sarcástico sobre que mi persona libera beta endorfinas le daré un ejemplo simple. A todos nos ha pasado que cuando tenemos prisa de hacer algo, muchas veces nos golpeamos con la cama o con cualquier cosa y hasta mucho tiempo después nos damos cuenta que tenemos un moretón o herida, y ni sentimos el golpe. Bueno, algo parecido pasa en el toreo, la concentración y las beta endorfinas que se liberan hace que no se tenga dolor en el momento, ni para el toro que es bravo, ni para el torero bravo cuando resulta lastimado, herido o cornado. Como despedida solo les digo que no trato de convencerlos, solo les pido que vean lo que es este reportaje, es una historia sobre niños que sueñan con ser toreros a pesar del riesgo que corren y piensen que sus padres, que, como ustedes aman a sus hijos, les respetan sus decisiones a pesar del sufrimiento por el que pasan los padres, pues saben perfectamente el riesgo que corren sus hijos y aun así les brindan todo su apoyo.
Suerte para todos y estoy a sus órdenes para cualquier pregunta, pero por favor háganla llegar a mi correo electrónico pacoparra@hotmail.com y busquen en internet saber mas de la Escuela Taurina Queretana. Gracias a todos por tomarse la molestia de leer mis palabras.
Siempre he sentido indignación por esta tradición bárbara de las corridas de toros que existe en algunos países iberoamericanos; incluso he pensado que debiera sancionarse a las naciones que toleran y aplauden dicho “arte” porque NADA justifica el maltrato y tortura a los que son sometidos estos desdichados animales. Me sorprende que National Geographic haya publicado este artículo, ya que Natgeo ha estado dedicada completamente a la conservación y protección del medio ambiente; ¡¿por qué, por ejemplo, mientras que National Geographic hace un gran esfuerzo por detener la matanza de gorilas en el Congo, publica esta atroz costumbre?! Pienso que es contradictorio para la filosofía de tan excelente revista, el haber dedicado tiempo, esfuerzo y dinero para profundizar en un martirio institucionalizado como lo son las corridas de toros.
Aprovecho para apoyar los comentarios del señor Israel Velasco. Este artículo me ha hecho pensar en cambiarme a la NatGeo de USA o alguna otra NatGeo que sea manejada con más sentido común. Lástima, qué bellos reportajes en español se publican aquí, pero con este decepcionante artículo, pensaré seriamente en buscar las NatGeo antes mencionadas.
QUIERO FELICITAR A LA REVISTA Y A EL AUTOR DE ESTE ARTICULO, QUE PARA MI EN LO PARTICULAR SE DESARROLLA EN EL DIA A DIA DE UN GRUPO DE JOVENCITOS QUE SE PREPARAN PARA CONCEGUIR EL EXITO EN ESTA O EN CUALQUIER OTRA ACTIVIDAD Y DE LA CUAL EN ESTE MOMENTO IGNORAMOS CUAL SERA EL FINAL O HASTA DONDE LLEGARAN, PERO ESTAMOS SEGUROS QUE EL DIA DE HOY LO VIVEN , LO SUEÑAN COMO EL MEJOR DE SUS VIDAS
FELICIDADES, POR EL ARTICULO DE LA ESCUELA DE TAUROMAQUIA PARA NIÑOS,ANTE LA ESCASES DE TOREROS QUE SE VIVE EN LA ACTUALIDADA ME PARECE MUY INTERESANTE, QUE GENTE SE PREOCUPE POR LA FORMACION DE QUIENES HABRAN DE CONTINUAR, CON EL BELLISIMO ARTE DE CUCHARES,ESPERO PRONTO 4 O 5 AÑOS PODER DISFRUTAR DE LA FIESTA BRAVA DEL CAPOTE DE ALGUN EGRESADO DE LA MISMA..
ATTE JORGE IGLESIAS S.
AMI ME PARECE UNA ESTUPIDEZ ESTO DE MATAR POBRES TORITOS LOS TOROS SON ANIMALES A NIGUN SER VIVO LE GUSTARIA QUE LE CLAVEN UNA FLECHA O UNA ESPADA LO QUE SEA ES UNA ESTUPIDEZ Y AMI NO ME PARECE QUE LOS NIÑOS APRENDAN A MATAR DESDE TAN JOVENES ENTONCES CUANDO SEAN VIEJOS VAN A QUERER MATAR A CUALQUIER PERSONA NO LO HAGAN NO LLENEN SUS MENTES CON TONTERIAS TODOS LOS ESTOS MATADORES SON UNAS PERSONAS IN CORAZON Y TAMBIEN LAS PERSONAS QUE ADMIRAN ESTA “ARTE” COMO LE LLAMABUENO ESO ES LO QUE YO PIENSO Y ESPEROQUE TODOS PIENSEN IGUAL QUE YO PARA QUE ASI EL MUNDO PUEDA CAMBIAR. ADIOS.
“EL ARTE DE MATAR”
Matar a un ser que cuando hiere, lo hace en defenza propia (el toro)… Matar el alma y el espiritu del ser humano (el torero), que lo hace por que no ha tenido la orientación adecuada y mcho menos se ha desarrollado en él el respeto a sí mismo y a la biodivesidad que lo rodea… Claro está que quienes ganan y apoyan la existencia de este “matARTE”, son los criadores de los toros de lidia, los representantes de los toreros, los administradores de las plazas y los que venden los implementos para llevar acabo esta actividad… Pero perdemos todos, hasta los sangrientos espectadores, quienes en su momento mas íntimo tienen la oportunidad de reflexionar en el porqué debió morir el toro… El “ARTE” del “matARTE” debe terminar… Y no respeto la ideologia de los que practican este “matARTE”, por que ellos no respetan la vida… Óle!
me gustria saber donde encontrar una es escuela de tauramaquia en mexico ya mi hijo isaac tiene 6 años y tiene muchas facultades para torear y una idea tremenda de la fiesta le gusta y tiene um temple impresionante me gustaria que alguien me informara de estas escuela gracias
Que clase de padre meteria a su hijo a una escuela de tauromaquia?, que clase de padre mete a su hijo a una escuela de asesinos?, que clase de padre lleva a su hijo a la guerra?, que clase de padre enseña a su hijo a destruir el planeta tierra
¿Qué clase?
El humano en su estupides enseña a estos inosentes niños a practicas inumanas. creo que el humano es una vestia, me da pena… porque el tiempo se agota… cada vez es peor
Lastina que los amigos de Natgeo den cavida a estos articulos
Matar un toro solo por la diversión de hacerlo se me hace tan barbarico como la ejecución de los cristianos en el circo romano, un toro es una vida y como tal debe respetarse.
Yo critico a los que practican y “admiran” este “arte” pero critico mas a esta revista por haber publicado dicho articulo y mas aún que en la revista del mes siguiente se hayan publicado unicamente los comentarios a favor cuando los comentarios en contra son mas numerosos.
No asistan a estas masacres ni les enseñen a sus hijos que esta bien matar por diversión!!! donde esta el raciocinio y el sentimiento humanitario??? enseñenles a sus hijos el amor por la naturaleza y la admiración por las cosas bellas que muy pronto desaparecerán si no hacemos algo por este planeta, no la admiración por un espectáculo barbárico.
saludos
Conozco y aprecio a Raúl,fue mi primer maestro de fotografía y de él aprendí además, grandes valores. Pero ahora, sí no estoy contigo.
Detesto la violencia, soy vegetariana, jamás dedicaría mi tiempo, ni mis fotografías a mostrar algo que celebra la sangre. Ojalá la próxima, nos regales con tu enorme talento, algo más constructivo. Besos.