Las apariencias engañan
Foto de Brian J. Skerry
Tiburón blanco, Carcharodon carcharias
En general, entre los animales marinos, siempre me han gustado mucho más todo tipo de ballenas y delfines. Y, como la gran mayoría, he sido víctima de la mala reputación que tiene el tiburón. Aún así, no puedo dejar de sorprenderme con lo impresionante e imponente que es y con el simple hecho de que existe entre nosotros, que habita en esta misma tierra.
Hace poco miraba un documental sobre el tiburón blanco en Sudáfrica. El investigador principal cuenta que él también había crecido con una imagen negativa del tiburón e incluso contaba de su primera experiencia, a los 11 años, en que cazó uno de ellos, y cómo su madre le hizo varias fotografías con el animal muerto. Todo un evento. Luego contaba de la culpa que llegó con esta matanza y el proceso que lo llevó a ser conservacionista. Enfatizaba que el elemento más importante es la educación, en vez de imponer una idea o una regla al otro. Es mejor mostrar por qué no hay que matar a los animales, por qué hay que respetarlos en vez de simplemente decir “prohibido matar”. Es decir, crear una comunidad entre hombre y animal y hombre y naturaleza para que, de esta forma, nos sintamos uno mismo en vez de extraños.
Quedé muy impresionada con el documental porque el investigador le mostraba a un grupo de estudiantes cómo un grupo de gente había manipulado una fotografía de un tiburón para hacerlo parecer ferocísimo y peligrosísimo. En la imagen se veía el tiburón muerto junto a una persona aparentemente inocente, le habían llenado de sangre la boca e incluso le habían perforado un ojo para que la sangre se le derramara por la cara. De esta forma lograban crear una imagen del tiburón asesino y podían justificar su caza (deportiva, comercial, etc.). De hecho, el investigador también cuenta que la mayoría de los ataques de tiburón ocurren cuando el tiburón se siente amenazado o cuando el tiburón confunde a las personas que hace surf con su platillo favorito, las focas. Es decir, no es que estén hambrientos por carne humana, si no que o se sienten amenazados o se confunden. De hecho, este hombre bucea en frente de los tiburones con ningún tipo de protección ni jaula y, mientras no amenace ni aparente ningún otro animal, no corre peligro.
El ejemplo me recordó que una imagen construida puede influir en una sociedad hasta el punto de justificar muertes innecesarias, intolerancias y egocentrismos. Es por cosas así (esto es sólo un ejemplo) que es imprescindible estar alertas y concientes, pensar por nosotros mismos y no por lo que alguien nos venda y, por supuesto, generar sociedades que eduquen y que integren al hombre con la naturaleza. En vez de juzgar por apariencias hay que ser lo suficientemente humildes y tener la disposición para conocer y aprender del otro, y esto va no sólo en cuanto a los animales sino también con las personas y los diferentes elementos de la naturaleza.
Les deseo un fin de semana conciente y de respeto, disfruten. Saludos, María José (mariajose@toquedequeda.net).





El hombre es un ser totalmente ajeno a la dinámica de los ecosistemas marinos, de los que no sabríamos nada, de no ser por el uso de escafandras autónomas.
El tiburón es un animal con una inteligencia muy limitada y una visión pobre. No sabe si somos comida y nos muerde para comprobarlo. Él NO PUEDE ELEGIR SI NOS HACE DAÑO O NO.
Es posible incluso que hasta no les guste el sabor de la carne humana, porque muchos de los escualos que han mordido a un ser humano, no lo han vuelto a hacer.
Majo, ¡qué lindo post! A mí también me parece que el tiburón es un animal maravilloso. Muchos medios se han encargado de difundir una pésima imagen del tiburón, sin embargo, pocos informan que la carrera por conseguir aleta de tiburón está reduciendo drásticamente su población: este apéndice tiene una gran demanda en Asia, de hecho, la sopa de aleta de tiburón es un platillo muy popular y sumamente caro. Además muchos cazadores atrapan a los tiburones, les cortan la aleta y los regresan al mar en donde mueren desangrados o atacados por otros tiburones. ¡Qué horrible! ¿Cuándo aprenderemos a respetar a la vida salvaje? Estas acciones son vergonzosas.
como yuo podria obtener noticias de uds o reporrtajes via correo electronico, cosa que agradesco desde ya..
de canada edmonton com aprecio para uds por tenerlos siempre bien imformado
Excelente relato y comentarios…para mi solo corresponde a la ignorancia envuelta en visiones sin fundamento( o con solo un fundamento comercial)…discordo un poco con el concepto de vida salvaje…no seremos nosotros los salvajes????…
Saludos
El tiburón es un ser maravilloso ya que, como dicen en Sudáfrica, se encuentra una pequeña isla y hay una parte a la que los investigadores llaman el gran desafío pues allí entra en acción el tiburón blanco, ya que en parte viven los lobos marinos, que es la principal fuente de alimento de los tiburones. Estos grandioso animales cuentan con un sensor para determinar qué animal posee una mayor cantidad de grasa, o sea, cuál es más gordito y grande, porque cazando un lobo marino grande puden dejar de comer hasta casi 6 meses, y tal vez su vista no es tan prefecta como la de otros peces, pero saben distringuir; su ataque de misil es sorprendete.
tiburones
¿Saben?, en verdad no he conocido ningún animal o insecto que ataque por atacar. Cualquier ser vivo, a diferencia del hombre que ataca solo por atacar, y no sólo eso, sino MATA sólo por MATAR. Así, los tiburones sólo atacan para DEFENDERSE, y atacan por comer. Después de alimentarse, cualquier animal o insecto se retira y no vuelve a atacar hasta que siente hambre o se siente en PELIGRO.