Entrevista con John Updike
Soy Jamie Shreeve, editor de ciencia de la revista National Geographic. Nuestro artículo de diciembre, Dinosaurios extremos, lleva un ensayo introductorio de John Updike. El Sr. Updike nos invitó amablemente a su hogar para conversar sobre la escritura, los dinosaurios y escribir sobre dinosaurios.
Shreeve: Sr. Updike, National Geographic es un nuevo e inusitado espacio para usted y, por supuesto, estuve encantado cuando aceptó escribir algo para la revista. ¿Qué fue lo que lo llevó a decir que sí?
Updike: Bueno, tuve un sentimiento de que los dinosaurios son interesantes, no que yo sea un estudiante de paleontología, pero la noción de que alguna vez existieron estas enormes, si no bizarras, criaturas me ha interesado. De alguna forma un escritor de ficción que escriba sobre los tiempos modernos necesita incorporar a su visión la inmensidad del pasado terrestre y los extraños eventos que sucedieron ahí. No sólo sobre los dinosaurios, he escrito un par de cuentos cortos sobre las enormes criaturas y los enormes mamíferos que ya se extinguieron. Me emociona y me impresiona que tales criaturas estuvieron igual de vivas que nosotros hoy, pero que desde hace muchísimo tiempo han desaparecido de la faz de la Tierra.
Shreeve: Recuerdo uno de esos cuentos, en particular “The Man Who Loved Extinct Animals” [El hombre que amaba animales extinctos], que trataba de un hombre que parecía tratar de escapar de sus relaciones fallidas al sumergirse en un libro de mamíferos.
Updike: Así es, estaba pasando por tiempos difíciles y encontró consuelo en la contemplación de los mamíferos extintos que se presentaban en un panfleto que yo tenía.
Shreeve: Fue la grandiosa evocación de su grotesca apariencia y sus valientes puñaladas a la existencia que describió en esa historia lo que me llevó a esperar que usted talvez hiciera esto para nosotros, y me alegro que sí lo haya hecho.
Me preguntó si se acuerda también de una escena de su maravillosa novela, The Centaur [El centauro], donde el estresado maestro de ciencias de bachillerato, George Caldwell, trata de presentar la belleza e inmensidad de la era geológica de la Tierra a un salón de clases que se degenera rápidamente a un caos total. El amor que Caldwell sentía por el tema de los dinosaurios penetra a través de las burlas y ataques de sus estudiantes. Me parece que su propio padre fue profesor de ciencias y matemáticas. ¿Tenía un amor especial por la paleontología?
Updike: Mi padre sólo enseñó matemáticas, pero pudo haber tomado algunas clases de ciencias en la universidad. Fue uno de esos hombres con mente práctica que toma interés en casi todo lo que cruza su camino, aunque jamás enseñó ese tema en particular. La clase trataba de crear una imagen sobre la inmensidad de la era geológica usando la común herramienta de presentarla toda en un día o en una semana, lo cual hace que la escena parezca surrealista. Por algún tiempo estuve interesado, siendo hijo de un profesor de bachillerato, en lidiar con el problema de cómo presentar el sentimiento de una escuela del siglo XX dentro de este surrealismo particular, este salto particular a los mitos y a las criaturas desaparecidas. En un punto, uno de los alumnos mal portados de la clase tira todo un cesto lleno de trilobites. No ha habido trilobites por más de varios cientos millones de años, pero aparecen en el salón de clases. También trataba, lo sé, de la condición humana, de la angustia, del miedo. Da miedo pensar en todo el tiempo que pasó antes de que nosotros apareciéramos. Todo esto se conjuga para presentar a un hombre que es en parte centauro y en parte hombre en una escuela que es parte caos y parte gente común, jóvenes que conviven.
Shreeve: Al tomar este proyecto, tuvo que escribir sobre un tema que evidentemente le gusta pero con el cual no está del todo familiarizado. Aún así, me sorprendió que su manuscrito estuviera esperando en mi correo aproximadamente seis semanas antes de fecha. ¿Cómo pudo tomarles la medida a estas bestias de forma tan rápida y sentirse cómodo escribiendo sobre ellas?
Updike: En realidad, fui provisto, por medio de usted, con material, y con varios libros sobre los nuevos y extremos dinosaurios. Así que no fue que tuviera que dominar un gran volumen de material, y además ya tenía algo de conocimiento básico sobre los dinosaurios. Encontré un tiempo en mi agenda donde me resultó más fácil entregarlo antes de tiempo a que hacerlo de último momento. Si no fuera suficiente, estaba bastante emocionado con el proyecto ya que, como usted mencionó antes, nunca había escrito para National Geographic, y para mí resulta una publicación bastante impresionante. Cuando era niño, todos los hogares de clase media tenían dentro una pila de estas revistas amarillas, y que de alguna forma eran sagradas. Por lo que la noción de aparecer en uno de los sagrados volúmenes de la revista me intimidaba un poco. También, quise empezar con tiempo porque sabía que tendría que ir y venir dentro de la pieza ya que no soy un escritor científico.
Shreeve: Fue muy gratificante. Me encantaría que todos mis escritores tuvieran la misma actitud en cuanto a entregar el material con tiempo, para luego poder tener más oportunidad de trabajar en él.
Updike: Usted fue un gran editor y creo que muchas de las ideas del ensayo son tan suyas como mías.
Shreeve: Tal vez algunas de las ideas, pero ciertamente nada como el lenguaje que usted es capaz de producir. Una de las diferencias de escribir para National Geographic, como usted aludió, es la tradición de la revista de poner la exactitud sobre todas las cosas. Una política que, como usted bien descubrió, es reesforzada por nuestros dedicados jefes de información. Pero al publicar ensayos creativos de no ficción, tiene que haber un delicado balance entre exactitud y permitir la metafórica licencia poética que le da vigorizad a la prosa y la convierte en lo que es. ¿Cree que tuvimos éxito en lograr ese balance?
Updike: Sin duda alguna, después de todo he escrito para The New Yorker por los últimos 50 años, y ellos también tiene un estricto departamento de información. Es por esto que estoy familiarizado con el hecho de que una oración que suene bien y se sienta bien puede ser incorrecta cuando se escribe. Y se trata de crear una virtud de la necesidad de cambiarla y tratar de construir una oración lo más musical que se pueda, y más verídica que la oración que se reemplazó, por lo que por ningún motivo me ofendió el reto. Fue un reto en algunos aspectos y también en lidiar con un material que de muchas formas sigue siendo especulativo. Hubo una tendencia de aferrarme a mis propias especulaciones y de no adoptar aquellas de sus científicos pero, en general, estuve encantado de recibir la información y la traté de usar para mejorar el ensayo.
Shreeve: Una de sus primeras historias famosas, “Pigeon Feathers” [Plumas de paloma], trata del horror de un joven hombre ante la noción de que la vida se va tropezando ciegamente a través de eones sin ninguna intervención de un diseñador previo. Me pregunto si sus propios conceptos han cambiado desde esta historia o, si más bien, creer en la teoría evolutiva de Darwin puede ser compatible con creer en Dios.
Updike: Muy poco, creo. Pero, como mucha gente, vivo con ambigüedad. Y ese chico del cuento, David Kern, llegó a esa conclusión después de luchar con la realidad de la muerte, lo cual es un aspecto de la era geológica que no nos gusta, ya que significa que nosotros también nos extinguiremos y nos convertiremos un puñado de polvo. Kern llegó a ese argumento gracias al diseño cuando observó las plumas de unas palomas que acababan de ser matadas, y no podía creer que un universo así de bello, que pudiera crear cosas tan hermosas como esa, podía permitir que él se fuera a apagar como uno vela en un cuarto oscuro.
Es así que soy un cristiano que asiste a misa a la vez que vive fascinado por la ciencia. Por ejemplo, recibo Scientific American y trato de mantenerme al tanto de lo que nos dice la ciencia. Y cada vez nos dicen cosas más insólitas, de las partículas subatómicas y últimamente del universo que nos rodea. No sé, creo que estaría triste todo el tiempo sin un poco de fe en que mi vida tiene un propósito y que alguien la atestigua.





hola estoy buscando el especial de vientre materno y no se donde encontrarlo por favor me pueden ayudar, este material de dinosaurios es muy interesante que lastima que estemos acabando con la vida salvaje que tenemos a nuestro alrededor.
Señores, hace mas de un par de semanas me suscribí a su reviste, el detalle es que no la he recibido en mi domicilio, espero puedan responder lo antes posible si es necesario esperar un par de dias mas, o si debo dirigirme con alguien mas.
Señores, hace mas de dos semanas que me siscribi asu revista pero, no he recibido los ejemplares en mi domicilio, como ahi que?…
espero su pronta respuesta sore el tema a mi correo.
gracias y saludos!