Buenos Aires
La varonil Argentina ofrece un nuevo faro al turismo gay
Buenos Aires – Cuna del sensual tango y carnívoros empedernidos, durante mucho tiempo esta capital sudamericana fue considerada un bastión de actitudes machistas. Sin embargo, un nuevo hotel ha venido a enriquecer la creciente imagen de la ciudad como baluarte de la cultura homosexual.
El hotel Axel, importación española inaugurada en noviembre, se ha convertido en símbolo del esfuerzo bonaerense –cada vez más enfático– para atraer dólares y euros gay. Se trata del primer hotel latinoamericano de lujo dirigido exclusivamente a la clientela homosexual.
La elección de Buenos Aires como sede de semejante experimento de mercadotecnia es consecuencia de varios años de un marcado cambio de actitudes hacia la aceptación de homosexuales y lesbianas en la sociedad argentina. La urbe de tres millones de habitantes ha llegado muy lejos desde los días de la dictadura militar, cuando la manifestación de las preferencias sexuales podía derivar en una sentencia de prisión. Hace cinco años, Buenos Aires fue la primera ciudad latinoamericana importante que legalizó las uniones de mismo género y este verano será anfitrión de la Copa Mundial de fútbol gay, primera en su género en la región. “Ahora hay mucha más libertad –asegura Mauricio Urbides, diseñador de modas de 28 años quien, hace poco, sorbía vino tinto con dos amigos en un hotel–. Ahora vemos gays en televisión, en el gobierno. Hace apenas 15 años la situación era completamente distinta”.
Los tres amigos formaban parte de una multitud de homosexuales y heterosexuales que reían mientras Kyra y Sharon, travestidos de Barcelona, España, hacían mofa de la presidenta electa, Cristina Fernández de Kirchner y cantaban el icónico “Happy Birthday to You”, al estilo de Marilyn Monroe, para uno de los caballeros del público. En otras partes del mundo, como el distrito Castro de San Francisco, los gays han debido luchar para mantener cierta presencia cultural dentro del aburguesamiento y, aunque Buenos Aires carece de un barrio tradicionalmente homosexual, la aceptación ha crecido poco a poco: el primer bar gay de la ciudad fue inaugurado en 1983 y en 1992, el presidente Carlos Menem firmó un decreto en el que prometía protección legal igualitaria a hombres y mujeres homosexuales.
Los convencionalismos sociales argentinos comenzaron a relajarse en los años noventa, cuando la fijación del peso con el dólar estadounidense brindó a los argentinos un mayor poder adquisitivo y permitió que muchos salieran del país. “La gente viajaba y descubría otros estilos de vida muy distintos al que estaba acostumbrada”, señaló Urbides. Luego que Argentina cayera en el caos monetario a fines del año 2001, la discriminación basada en la orientación sexual pasó, para muchos, a un segundo término. “Cuando tienes que buscar comida en latones de basura, realmente no importa si eres gay o no”, apunta Osvaldo Bazán, reportero y autor de “Historia de la homosexualidad en la Argentina de la Conquista de América al siglo XXI”.
Sin embargo, la crisis económica hizo que Argentina se convirtiera en una ganga para los turistas occidentales, incluidos muchos homosexuales que gustan de la sofisticación europea de la ciudad. En los últimos años, los comercializadores han promovido agresivamente esta ciudad como destino turístico homosexual y de tal suerte han surgido tango bares y vinaterías gay, así como una nueva “tarjeta amigo” con la que viajeros y residentes por igual pueden obtener descuentos en tiendas y restaurantes para clientela homosexual.
Según cálculos de expertos de la industria turística, cerca de 20 % del turismo es gay (alrededor de 300 mil viajeros cada año) y anualmente desembolsa alrededor 600 millones de dólares en el país. Con el repunte turístico, lo mismo ha ocurrido con el activismo gay local. Jóvenes defensores de los derechos homosexuales pugnaron con éxito para legalizar las uniones de mismo género, no obstante la oposición de la Iglesia Católica Romana. A fines de noviembre, la cámara de diputados de Uruguay, país vecino de Argentina, legalizó también las uniones de homosexuales (si el Senado aprueba la ley, Uruguay será uno de los únicos seis países con dicha legislación). Entre tanto, los proponentes argentinos presionan al Congreso para ofrecer beneficios médicos a las parejas homosexuales.
El enfoque más liberal hacia la orientación sexual en la televisión argentina también ha favorecido la aceptación. Una transexual llamada Florencia de la Vega causó conmoción cuando interpretó el papel de un travestido en la novela de 2004, “Los Roldán”. El año siguiente, el programa de citas “12 Corazones – Especial” presentó imágenes de hombres homosexuales besándose frente a las cámaras. Sin embargo, hay visitantes que todavía se quejan del tratamiento homófobo, reconoce Marcelo Suntheim, secretario del grupo activista Comunidad de Homosexuales de Argentina. Según informa, este año su organización recibió tres protestas de parejas gay a las que la conserjería de sus hoteles “les pidió que no se besaran en el recibidor, porque había niños presentes”. Por ello, algunos bonaerenses esperan que el Axel ofrezca otro lugar donde las parejas del mismo género puedan sentirse más cómodas. El hotel, que se anuncia como “amigable con los heterosexuales”, es el segundo establecimiento de temática gay construido por Juan Julià, empresario que inauguró el primer Axel en Barcelona hace tres años.
Con 48 habitaciones, el hotel Axel se promociona como un lugar para divertirse que incluye una piscina de fondo de vidrio en el techo y condones gratuitos. “Proporcionamos todo para que se diviertan –señala Julià–. Diversión con seguridad”. El barcelonés confía en que su hotel se popularice no sólo entre los turistas, sino también con los argentinos, quienes llegarán a considerarlo un buen lugar para socializar. “La mayor parte de la comunidad gay busca más y más lugares amigables con los heterosexuales”, en vez de establecimientos exclusivamente homosexuales, apunta Luciano Fus, traductor de 29 años que asistió al espectáculo de los travestidos. “Sin embargo, éste podría ser un buen lugar para venir después del trabajo”.
Urbides declaró que “definitivamente” regresaría y con una sonrisa, agregó: “Sobre todo si el hotel hace que Madonna regrese a Buenos Aires o mejor aún, si logra traer a Cher”.
(Fuente: Way to Go, The New York Times)





Un gran urbanista Barcelones¨, el señor cerda facilito mucho que esta gran ciudad creciera mirando el futuro con sus grandes avenidas y calles, ahora de nuevo otro gran Barcelones Juan Julià, trae a buenos aires las miras de futuro para una mejor socializacion hacia la orientación sexual,ben fet julia els catalans som coyunuts.
Josep Pla…Barceloni en buenos aires. Nos olvidemos quienes fueron los precursores del tango…adeu a totom chauuu atod@s josedora520@msn.com