36 horas en Park City, Utah
36 horas en Park City, Utah
Si no ha ido a Park City en varios años, prepárese para una tremenda sorpresa. Por supuesto que Main Street no ha desaparecido y sigue siendo igual de encantadora y pintoresca bajo el blanco manto de la famosa nieve ligera de Utah –cuando no está plagada de humeantes SUV. En los últimos tiempos, gracias a diversos factores (las Olimpiadas de Invierno 2002, el Festival Cinematográfico Sundance, la creciente percepción entre los ricos baby boomers amantes del esquí de que esta población minera se encuentra “en Utah pero no es Utah”), la zona ha florecido con tal celeridad que se ha vuelto irreconocible. Los aspectos negativos de esta típica ciudad del Nuevo Oeste incluyen el tráfico y el desenfrenado desarrollo de casas de retiro en las montañas. Sin embargo, la ventaja es una infusión de nuevos y ambiciosos propietarios de hoteles y restaurantes en los límites de Park City, los cuales han inyectado nueva vida y sofisticación urbana a la entidad de siete mil 400 habitantes.
Viernes
5:30 p. m.
1) Paseo nevado
Los placeres de visitar Park City incluyen arroparse bien cuando el cielo adquiere su peculiar luz mercurial al caer la noche en las montañas y recorrer las cuatro cuadras de la histórica Main Street, con sus coloridas fachadas de tiendas edificadas en el siglo XIX. Cabe esperar que muchos escaparates estén repletos de artículos relacionados con el esquí (camisetas, costosos trozos de cuarzo pintados con reflexivos lobos y los típicos murales fotográficos de doradas alamedas). Sin embargo, el mayor gozo es algo que los italianos llaman la passeaggiata: el paseo. Y conforme Park City continúa su evolución, han surgido interesantes sorpresas como Chloe Lane (556-562 Main St.; 435-645-9888; abierto todos los días), tres tiendas interconectadas que venden mezclillas y otros artículos de vestir de gran estilo (y elevado precio) para hombres y mujeres, desde Rock & Republic hasta True Religion y Dolce & Gabbana.
6 p. m.
2) Imperio gastronómico
Bill White ha creado un imperio de restaurantes en Park City con seis sucursales dispersas por toda la ciudad, que incluye el muy costoso y recomendable Wahso (577 Main St.; 435-615-0300) con su ambientación evocativa de Shangai en los años treinta. O bien pruebe los ofrecimientos de Chimayo (también de White; 368 Main St.; 435-649-6222), donde sirven excelentes ejemplos de la cocina del suroeste, entre ellos 12 variedades de tequila y un delicioso asado de alce cubierto con granos de pimienta y ajonjolí bañado con una bearnesa de chile verde y acompañado con una patata y una quesadilla de cheddar.
10 p. m.
3) Póngase en movimiento
Antaño repleta de cantinas y burdeles, Park City cuenta con abundantes sitios para divertirse. Sidecar, establecimiento tipo lounge donde no está permitido fumar (333 Main St.; 435-645-7468) atrae una interesante mezcla de clientes que, en fines de semana, atiborran el lugar para escuchar música en vivo y disfrutar de la terraza descubierta con clima artificial que domina la vista de Main Street. También sirven pizza de masa delgada desde que termina el servicio de ascensores a la montaña hasta la 1 a. m., cuando el establecimiento cierra sus puertas.
Sábado
4) Fuera ruedas y arriba alas
Los aventureros de fin de semana empiezan a descubrir la accesibilidad de Utah: Park City Mountain Resort, Canyon Resort (a 6.45 kilómetros de Park City) y Deer Valley Resort (a 1.60 kilómetros del centro) se encuentran dentro de un radio de 58 kilómetros del aeropuerto de Salt Lake City, que recibe alrededor de 175 vuelos diarios que llegan al mediodía. Eso significa que quien tome un vuelo temprano de la costa este estará esquiando antes de decir “buenas tardes” y los occidentales ambiciosos llegarán aún antes. Los tres resorts han mejorado la oferta al ofrecer un pagaré para un ascenso gratuito en el escalador el día de la llegada.
1:30 p. m.
5) Altas pendientes
Deer Valley Resort sigue sabiamente el ejemplo de los centros de esquí europeos, que reconocen la importancia de ofrecer buena comida en la montaña. Haga una reservación en el Royal Street Cafe del albergue Silver Lake, situado a media montaña (435-645-6724), donde las habituales y poco imaginativas hamburguesas con nachos han sido reemplazadas por bisque de cangrejo, tacos de atún a la parrilla y pastel de carne de gallina asada con hongos shiitake. De vuelta en Park City, quítese los esquís al bajar del escalador de la ciudad y camine hasta un cubículo de Butcher’s Chop House & Bar (751 Main St.; 435-647-0040), donde disfrutará de una polenta de calamares o una generosa hamburguesa con queso de Kobe.
3 p. m.
6) Esquís y armas
De los numerosos deportes que no han cautivado a los estadounidenses, el más confuso es el biatlón, combinación de esquí nórdico y tiro con rifle. La razón de que se haya adoptado esta variedad es que son pocos los lugares para practicarla. Los principiantes pueden probar suerte en Soldier Hollow (435-654-2002), sede de las competencias de biatlón y esquí a campo traviesa durante las Olimpiadas de 2002, situada a unos 45 minutos en auto al sur de Park City. No necesita experiencia. Los programas abarcan desde sesiones introductorias de una hora hasta prácticas de dos horas con rifles de aire, con competencias programadas y alquiler diario de equipos para recorrer los cuidados senderos.
4:30 p. m.
7) Chapuzón
De regreso a Park City desvíese cinco millas al norte para visitar Homestead Resort (700 North Homestead Rd., Midway; 800-327-7220), donde podrá relajarse en el Cráter, roca caliza que semeja una colmena de casi 17 metros de altura, donde la naturaleza agasaja al visitante con tibias aguas minerales. Incluso en época de nevadas el lugar permite actividades como natación y buceo con esnórquel o tanques. Abierto de 10 a. m. a 7 p. m. No hace falta reservación.
6 p. m.
8 ) Camarones y saketinis
Cuando llega la hora de comer, Shabu (333 Main St.; 435-645-7253) ejemplifica los cambios de Park City: el chef ejecutivo y copropietario, Robert Valaika, quien inauguró el restaurante Nobu Matsuhisa en Aspen y fue discípulo de Charlie Trotter en Chicago, llegó hace unos cuatro años a Park City con la ambición de independizarse y, en consecuencia, fundó Shabu en sociedad con su hermano, Kevin. La formal decoración roja y negra desmiente el animado ambiente del establecimiento y su cocina asiática de original interpretación: saketinis, aperitivos de camarón firecracker, camarón de roca envuelto en un ligero tempura y bañado en cremosa salsa picante, son platillos muy populares entre los asiduos.
10:30 p. m.
9) Noche de celebración
Si no dejó toda su energía en las laderas, vaya a Spur Bar and Grill (352 Main St.; 435-615-1618), lugar donde suele reunirse la gente de más edad (los bancos de piel en el bar y la chimenea en el salón son de lo más reveladores). Sin embargo, la política de no fumar significa que también asisten algunos atletas –por no hablar del alcalde Dana Williams y su Motherlode Canyon Band. La música incluye desde blues hasta bluegrass.
Domingo
9 a. m.
10) Encienda el horno
Le espera un gran día, y quizá deba curarse una terrible resaca debido a que olvidó la fuerza que adquiere el alcohol a más de dos mil metros de altura. Por ello, empiece en una institución de Park City: Eating Establishment (317 Main St.; 435-649-8284), donde puede ordenar un enorme vaso de jugo de naranja fresco y el platillo conocido como Hungry Miner, sabrosa aunque poco estética cacerola con patatas, cheddar, huevos, cebolla, jamón, pimientos, hongos y pan tostado. Luego de esto, no tendrá que comer en un buen rato.
11 a. m.
11) La última ladera
Para una nueva descarga de adrenalina, pruebe montar un trineo a 130 kilómetros por hora. El Parque Olímpico de Utah (435-658-4206), en las afueras de la ciudad, permite que sus intrépidos visitantes de 16 años o más viajen detrás de un conductor experimentado por la pista de bobsled olímpica, que incluye una caída de 40 pisos en menos de un minuto y hasta cinco niveles de presión G. Es aconsejable que haga reservaciones. Los niños o adultos menos osados pueden subir a la montaña rusa alpina, inaugurada hace un año y situada en la base principal de Park City Mountain Resort. Son casi mil 200 metros de curvas, saltos y giros entre álamos temblones a bordo de un tobogán sujeto a rieles de metal. El horario es de mediodía a 4 p. m., todos los días –si el clima lo permite).
Información turística
Sky Lodge, en el extremo de Main Street, será el hotel de lujo más flamante de Park City cuando abra sus puertas el 26 de diciembre. El hotel-condominio de seis pisos ofrece 33 suites decoradas en el estilo de los apartamentos de las montañas Rocosas, con cocina integral y sistemas de entretenimiento de primera, e incluye a Sky Club, con vista a la parte baja de Main Street y una enorme bañera de hidromasaje con agua caliente para propietarios y huéspedes del hotel; y Amatsu, un spa de influencia japonesa. (201 Heber Ave.; 435-658-2500).
También en Main Street se encuentra Treasure Mountain Inn (255 Main St., 800-344-2460), que se anuncia como el único hotel ecológico de Park City gracias a su agresivo programa de reciclaje y otras medidas. Se trata de un hotel en condominio que hace poco renovó sus instalaciones.
Debido a sus numerosas residencias de descanso, Park City es un lugar ideal para alquilar una casa durante las vacaciones. Resorts West (800-541-9378) administra unas 150 propiedades de primera clase en los resorts de Deer Valley y Canyon, e incluso en la zona histórica de Park City. La compañía brinda servicio de conserjería para resurtir el refrigerador y contratar los servicios de un chef privado.
(Fuente: Way to Go, The New York Times)




