Basura tecnológica
¿Su tele o su computadora desechados terminarán en una cuneta en Ghana?
Junio es la temporada de lluvias en Ghana, pero aquí, en Accra, la capital, la lluvia matutina ha cesado. Conforme el sol calienta el aire húmedo, las columnas de humo negro empiezan a elevarse sobre el extenso mercado de Agbogbloshie. Sigo una de ellas para hallar su origen, que se encuentra un poco más adelante de los vendedores de plátanos y lechugas, después de los puestos de llantas usadas y a través de un estruendoso mercado de chatarra donde unos hombres encorvados trabajan golpeando alternadores y bloques de cilindros para enderezarlos. En poco tiempo, el enlodado camino está flanqueado por montones de televisores viejos, armazones de computadora vacíos y monitores destrozados en una pila de tres metros de alto. Más allá, se extiende un campo cubierto por ceniza y salpicado por destellos ambarinos y verdes: son los pedazos de tableros de circuitos quebrados. Ahora veo que el humo no proviene de una fogata, sino de múltiples hogueras pequeñas. Muchas figuras se mueven entre los gases tóxicos, algunas remueven las llamas con palos, otras llevan los brazos llenos de cables de computadora de colores; la mayoría son niños.
Asfixiado, tomo mi camisa para cubrirme la nariz y me acerco a un muchacho de unos 15 años cuyo delgado cuerpo está envuelto por el humo. Se llama Karim y me cuenta que ha cuidado fogatas como esas durante dos años. Atiza el fuego de una de ellas y luego desaparece la parte superior de su cuerpo cuando se inclina sobre el hollín humeante. Levanta una maraña de alambre de cobre lejos de la vieja llanta que está usando como combustible y, al ponerla en un charco de agua para apagar las llamas, se oye cómo sisea. Una vez quemado el aislante ignífugo –proceso que libera una gran cantidad de sustancias cancerígenas y otros tóxicos– el alambre puede redituar un dólar al venderlo a un comprador de chatarra metálica.
Hago una nueva visita al mercado. En un montón de cenizas similar, sobre una ensenada que da al océano Atlántico cuando llueve mucho, Israel Mensah, un joven de unos 20 años, se acomoda sus lentes de diseñador y me explica cómo se gana la vida. Todos los días los vendedores de chatarra llevan montones de equipo electrónico viejo, cuyo origen él desconoce. Israel y sus socios compran unas cuantas computadoras o televisores; sus amigos y familiares, y hasta dos muchachos descalzos, nos escuchan embelesados mientras platicamos. Extraen el cobre que va pegado a los tubos de rayos catódicos y, al romperlos, dejan el terreno lleno de fragmentos que tienen plomo contaminante, una neurotoxina y cadmio, un elemento cancerígeno que daña los pulmones y los riñones. Sacan las piezas que pueden volver a venderse, como unidades de disco y chips de memoria. Luego arrancan el alambre y queman el plástico. Él vende el cobre extraído de una carga de chatarra para comprar otra. La clave para ganar dinero no es la seguridad sino la rapidez. Cerca, en la laguna, flotan caparazones de monitores rotos. Mañana, la lluvia los arrastrará hacia el océano.
Los humanos siempre han sido muy competentes en cuanto a generar basura. En el futuro, los arqueólogos observarán que en las postrimerías del siglo xx un nuevo tipo de residuos nocivos explotaron por todo el paisaje: los despojos digitales conocidos como desechos electrónicos. Hace más de 40 años, el cofundador de Intel, Gordon Moore, el fabricante de chips para computadoras, observó que la capacidad de procesamiento de los equipos de cómputo se duplica aproximadamente cada dos años. Un corolario no declarado de la “Ley de Moore” es que en cualquier momento todos los equipos considerados de vanguardia están simultáneamente a las puertas de la obsolescencia. Según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés), se calcula que de 30 a 40 millones de computadoras estarán listas para la “administración de la obsolescencia” durante los siguientes años.
Las computadoras difícilmente son el único soporte físico electrónico acosado por la obsolescencia. Se ha programado que el cambio a transmisión de televisión digital de alta definición se complete para 2009, volviendo inoperantes los televisores que hoy funcionan perfectamente, pero que sólo reciben la señal analógica. Mientras los televidentes se preparan para ese cambio, unos 25 millones de televisores son sacados de circulación por sus usuarios cada año. En el mercado de la telefonía celular, cuyos consumidores tratan de ir a la moda adquiriendo el modelo más reciente, 98 millones de teléfonos recibieron su última llamada en 2005 en Estados Unidos. Si se cuadraran las cifras de todas las fuentes de desechos electrónicos, el equipo eliminado podría elevarse a 45 millones de toneladas métricas anuales en todo el mundo, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.
Entonces, ¿adónde va a parar toda esa chatarra? En EUA, se calcula que más de 70 % de las computadoras y de los monitores desechados, así como más de 80 % de los televisores terminarán a la larga en un vertedero de residuos, pese al creciente número de leyes estatales que prohíben tirar desechos electrónicos, ya que pueden filtrar plomo, mercurio, arsénico, cadmio, berilio y otras sustancias tóxicas en la tierra. Mientras tanto, según la EPA, a partir de 2005 se ha guardado un volumen inconmensurable de equipo electrónico que no se usa. Incluso si permanece en áticos y sótanos indefinidamente, sin llegar nunca a un vertedero de residuos, esa solución tiene su propio efecto indirecto en el medio ambiente. Además de las sustancias tóxicas, los desechos electrónicos contienen considerables cantidades de plata, de oro y de otros metales valiosos que son conductores de electricidad muy eficientes. En teoría, reciclar el oro de las tarjetas madre de computadoras caducas es mucho más rentable y causa menos destrucción ecológica que extraerlo de la roca, lo que a menudo pone en peligro selvas tropicales primigenias.
Actualmente, menos de 20 % de los desechos electrónicos que entra en el proceso de eliminación de desechos sólidos se encauza mediante compañías que se anuncian como recicladoras, aunque es probable que ese porcentaje aumente cuando estados como California tomen medidas enérgicas para evitar que terminen en vertederos de residuos. No obstante, la práctica de reciclar en el sistema actual es menos benéfica de lo que suena. Mientras algunas empresas de reciclaje preparan el material pensando en reducir al mínimo la contaminación y los riesgos para la salud, la mayoría de ellas lo vende a intermediarios que lo embarcan a países en desarrollo, donde el cumplimiento de la ley para proteger el medio ambiente no es tan estricto.
Muchos gobiernos, conscientes de que la eliminación inadecuada de desechos electrónicos daña el medio ambiente y la salud, han buscado establecer una reglamentación internacional obligatoria. El Convenio de Basilea de 1989, un acuerdo entre 170 naciones, exige que los países desarrollados notifiquen a las naciones en desarrollo la llegada de embarques con desechos peligrosos. Muchas naciones subdesarrolladas y grupos ecologistas y declararon que los términos eran muy poco estrictos, y en 1995 las protestas resultaron en una enmienda conocida como la Prohibición de Basilea, que impide exportar desechos peligrosos a los países pobres. Aunque la prohibición aún no entra en vigor, la UE ha consignado los requisitos en sus legislaciones.
La UE también exige que los fabricantes sean responsables de la eliminación adecuada de los materiales que producen. Hace poco, una nueva directiva de la UE aconseja el “diseño ecológico” de productos electrónicos, fijando límites para niveles admisibles de plomo, mercurio, agentes ignífugos y otras sustancias. En otra, se exige que los fabricantes monten infraestructura para recolectar los desechos electrónicos y se garantice un reciclado responsable; una estrategia llamada “de devolución”. A pesar de estas medidas preventivas, una cantidad considerable de toneladas no informadas sigue saliendo de puertos europeos sin ser detectada, con destino al mundo en desarrollo.
Asia es el centro de manufactura de casi toda la tecnología de vanguardia, y a ese lugar suelen volver los aparatos cuando se tornan inservibles. China ha sido durante mucho tiempo el cementerio mundial de los equipos electrónicos. Con el crecimiento explosivo de su sector manufacturero, que impulsa la demanda, los puertos chinos se han convertido en los conductos para el material reciclable de todo tipo: acero, aluminio, plástico, incluso papel. A mediados de los ochenta, los desechos electrónicos también empezaron a llegar a los puertos en grandes cantidades, llevando la lucrativa promesa de los metales preciosos incrustados en los tableros de circuitos. Vandell Norwood, dueño de Corona Visions, empresa de reciclaje de Texas, recuerda cuando los intermediarios extranjeros de desechos comenzaban a buscar equipos electrónicos para embarcarlos a China. Actualmente, se opone a dicha práctica, pero en ese entonces él y muchos colegas se percataron de que era una situación que beneficiaba a ambas partes. “Decían que todos esos aparatos se reciclarían y se pondrían otra vez en circulación –Norwood recuerda cómo se lo aseguraban los intermediarios–. Parecía ecológicamente responsable y era lucrativo porque me pagaban para que yo me deshiciera de ellos”. Volúmenes enormes de desechos electrónicos se embarcaban y se obtenían grandes ganancias.
La percepción de que era un negocio ecológicamente responsable se desvaneció en 2002, año en que BAN (Basel Action Network, grupo que se opone al envío de desechos peligrosos a naciones en desarrollo) estrenó un documental que mostraba cómo se reciclaban los desechos electrónicos en China. Exporting Harm se centraba en el pueblo de Guiyu, de la provincia de Guangdong, que se había convertido en un tiradero de cantidades descomunales de basura electrónica. BAN documentó cómo miles de personas llevaban a cabo en prácticas peligrosas, como quemar alambres de computadora para sacar el cobre, fundir tableros de circuitos en botes para extraer el plomo y otros metales, o remojar los tableros en un ácido potente para aislar el oro. Aunque en 2000 China prohibió la importación de desechos electrónicos, eso no suspendió el comercio. Sin embargo, tras la publicidad generada en todo el mundo por el documental, el gobierno amplió la lista de desechos electrónicos prohibidos y exigió a los gobiernos locales que hicieran cumplir la interdicción decididamente.
En un viaje reciente a Taizhou, ciudad de la provincia de Zhejiang, al sur de Shanghai, que era otro centro de tratamiento de desechos electrónicos, vi los esfuerzos para hacer cumplir la prohibición, pero también observé áreas donde esta no funciona para detener la importación de materiales. Hasta hace unos años, el paisaje lleno de colinas a las afueras de Taizhou era el centro de una industria, enorme pero informal, para desarmar equipos electrónicos que competía con Guiyu. Pero hoy, los funcionarios de aduanas de los cercanos puertos de Haimen y Ningbo –centros distribuidores informales de grandes volúmenes de chatarra metálica– investigan si los envíos que llegan contienen desechos peligrosos.
Sin embargo, para algunas personas quizá sea demasiado tarde, debido a que ya se desencadenó un ciclo de enfermedad o de discapacidad. En una avalancha de estudios revelados el año pasado, científicos chinos documentaron la difícil situación ambiental de Guiyu. El aire en algunos sitios que aún operan recuperando material electrónico contiene las cantidades más altas de dioxinas registradas en cualquier lugar del planeta. Las tierras están saturadas con esta sustancia química, probablemente cancerígena, que puede afectar los sistemas endocrino e inmunitario. En la sangre de los trabajadores de la industria electrónica se detectaron niveles elevados de difeniléteres polibromados (PBDE, por sus siglas en inglés); se trata de agentes ignífugos de uso corriente en los productos electrónicos y potencialmente dañinos para el desarrollo fetal, incluso en niveles muy bajos.
ES CASI IMPOSIBLE EVALUAR CUÁNTOS
desechos electrónicos siguen entrando
a otras partes de Asia, o se tiran –cada
vez más– en países de África Occidental.
Quizá algún día China logre reducir las importaciones de desechos electrónicos, pero hoy fluyen libremente. Los embarques que hace unos años podrían haber ido a puertos en las provincias de Guangdong o Zhejiang se desvían con facilidad a puertos menos restrictivos en Tailandia, Pakistán o en otros lugares. “Globalmente, no ayuda que países como China o India se vuelvan restrictivos. El flujo de desechos sólo cambia de ruta, se dirige adonde haya menos obstáculos”, señala David N. Pellow, catedrático de estudios étnicos que investiga este tipo de desechos desde un punto de vista de justicia social. Es casi imposible evaluar cuántos desechos electrónicos siguen entrando clandestinamente a China, son desviados a otras partes de Asia, o se tiran –cada vez más– en países de África Occidental, como Ghana, Nigeria y Costa de Marfil.
En Accra, Mike Anane, un periodista local que escribe sobre temas ambientales, me lleva hacia el puerto marítimo. Los guardias nos impiden atravesar la entrada; pero los conductores de unos camiones en una gasolinera cercana nos señalan unas instalaciones portuarias calle arriba, donde dicen que a menudo descargan computadoras. En ese lugar, en un patio de depósito, los lugareños abren un contenedor enviado desde Alemania. Montones de zapatos, ropa y bolsas de mano se desparraman sobre el asfalto. Entre el desorden, hay unas estropeadas computadoras Pentium II y III y monitores con caparazones agrietados a los que les faltan algunos botones, todo descansando bajo la lluvia. Un hombre nos oye preguntar, “¿Quieren computadoras –interroga–, cuántos contenedores?”. Cerca del puerto, entro en un edificio que parece un taller; arriba de la puerta tiene un letrero: “Importadores de artículos británicos usados”. Adentro veo más computadoras antiguas, televisores y componentes de sistemas de audio. Según el encargado, el dueño del local importa un contenedor de 12 metros a la semana. Los artículos que funcionan son para la venta. Aquellos que están descompuestos se rematan a un precio ínfimo a los recolectores de chatarra.
Por toda la ciudad, las banquetas están atestadas con tiendas de artículos electrónicos usados. En un barrio llamado Darkuman, un puesto mal iluminado está lleno, desde el frente hasta el fondo, de monitores con tubos de rayos catódicos. En los países ricos, estas son reliquias sin valor; sobre todo, es difícil deshacerse de ellas por sus altos niveles de plomo y de otras sustancias tóxicas. Al parecer, aquí tampoco nadie las quiere. Algunos son monocromáticos, con diminutas pantallas. Los muchachos pronto estarán desbaratándolos en un mercado de chatarra. La etiqueta con el precio de uno de los monitores lleva el rótulo de Goodwill, una cadena de tiendas de beneficencia con sede en Frederick, Maryland, a 45 minutos en automóvil desde mi casa. Mucha gente dona sus computadoras viejas a este tipo de instituciones creyendo que, al hacerlo, ayudará a otros. Yo bien podría haber hecho lo mismo. Le pregunto al propietario de la tienda dónde adquirió los monitores. Se los envió su hermano que vive en Virginia, dice. No ve motivo para no darme su número de teléfono.
Cuando Baah, el hermano, finalmente me devuelve las llamadas, no resulta ser un sujeto sospechoso que trate de evitar a la prensa sino un empleado que trabaja 15 horas al día arreglando excusados e instalaciones eléctricas. Para ganar lo suficiente, me explica que trabaja por las noches y en fines de semana exportando computadoras usadas a Ghana mediante su hermano. Una Pentium III reditúa 150 dólares en Accra, y a veces puede comprar las computadoras por menos de 10 dólares en páginas de liquidación en internet. O compra cargas a granel en tiendas de beneficencia (los gerentes de la tienda Goodwill, cuyo monitor terminó en Ghana, dijeron que ellos no vendían cantidades importantes de computadoras a los comerciantes). Cualquiera que sea su origen, el margen de ganancia de una computadora que funcione es considerable.
El riesgo de comprar esas computadoras es que nada garantiza que funcionen, y las compañías siempre tratan de deshacerse de la basura. Los monitores con tubos de rayos catódicos, aunque inservibles, en muchos casos son parte del trato. Baah tampoco tiene tiempo ni espacio para desempacar y verificar los cargamentos. “Uno manda todo para allá y la mitad no funciona –afirma indignado–. Lo único que uno puede hacer entonces es venderlas a quienes compran chatarra –añade–. No tengo la menor idea de lo que hagan con ellas a partir de ese momento”. El pequeño negocio de exportación de Baah es sólo un goteo en la catarata de desechos electrónicos que mana desde Estados Unidos y el resto del mundo desarrollado. A la larga, la única forma de evitar que esta inunde Accra, Taizhou o muchos otros lugares es crear una forma más responsable de eliminar los desechos electrónicos. Una empresa de Florida llamada Creative Recycling Systems ha empezado a hacerlo.
A LA LARGA, LA ÚNICA FORMA de evitar
que los desechos electrónicos inunden
Accra, Taizhu o un centenar de otros
lugares es crear una nueva forma más
responsable de eliminarlos.
El principal factor del modelo comercial de esta compañía produce un gran estruendo en el extremo de un almacén –una máquina del tamaño de un edificio que opera de manera semejante a una cadena de montaje, pero al revés–. Jon Yob llamó “David” a la inversión de más de tres millones de dólares en maquinaria y procesos cuando se instalaron en 2006; Goliat es el imponente acopio de desechos electrónicos que se producen en Estados Unidos. El día de mi visita, los dientes de acero de la máquina trituran perfectamente componentes de audio y de video. Mediante filtros y presión al vacío, se atrapa todo el polvo del proceso. “El aire que libera el equipo es más puro que el aire ambiental del edificio”, grita para hacerse oír en ese estruendo Joe Yob, el vicepresidente de la compañía (hermano de Jon). Una banda transportadora lleva material a distintos puntos del proceso donde se separan las diversas piezas del equipo desarmado: cribas que vibran al permitir el paso de algunas partículas dependiendo de su tamaño o su pureza, imanes, un dispositivo para extraer vidrio con plomo y un separador por corriente de Foucault –similar a un imán invertido, aclara Yob– que lanza a un cubo los metales no ferrosos, como el cobre y el aluminio, junto con metales preciosos, como el oro, la plata y el paladio. El producto más valioso –los tableros de circuitos triturados– se envía a un moderno horno de fundición en Bélgica, que se especializa en el reciclado de metales preciosos. De acuerdo con Yob, una caja de medio metro cuadrado que contenga esos tableros puede valer hasta 10 000 dólares.
En Europa, donde la infraestructura de reciclaje está más desarrollada, las enormes maquinarias recicladoras como David son bastante comunes. David puede procesar alrededor de 70 millones de kilogramos de productos electrónicos anualmente, no serían necesarias muchas más de esas máquinas para procesar toda la basura tecnológica que produce el país. Pero según las políticas actuales, kilo por kilo, sigue siendo más lucrativo exportar los desechos que procesarlos sin peligro en el país. “No podemos competir económicamente con quienes lo hacen de manera incorrecta, quienes la envían al extranjero”, concluye Yob. Por consiguiente, la cantidad que Creative Recycling invirtió en David representa una apuesta, que podría fructificar si la EPA instituyera un proceso de certificación para las empresas de reciclaje, que definiera normas mínimas para la industria. Las compañías que dependen principalmente de las exportaciones tendrían dificultades para cumplir con esas normas. La EPA está investigando las opciones de certificación.
En última instancia, enviar los desechos electrónicos al extranjero quizá no sea beneficioso ni barato para el mundo desarrollado. En 2006, el químico Jeffrey Weidenhamer compró bisutería china en una tienda local que vende sus artículos en un dólar, para que las analizaran en su clase. Que las piezas tuvieran grandes cantidades de plomo fue perturbador, pero no una sorpresa; estas alhajas hechas en China se comercializan con mucha frecuencia en EUA. Más reveladoras fueron las cantidades de aleación de plomo, estaño y cobre. Como Weidenhamer y su colega Michael Clement exponen en un ensayo científico publicado el pasado julio, los porcentajes de esos metales en algunas muestras indican que su origen fue la soldadura de plomo empleada en la fabricación de tableros de circuitos electrónicos.
“En este momento Estados Unidos exporta enormes cantidades de materiales con plomo a China, y ese país es el principal centro manufacturero del mundo –señala Weidenhamer–. No sorprende para nada que las cosas terminen en el punto de partida y que ahora recibamos de vuelta productos contaminados”. En una economía global, que las cosas no estén a la vista no significa que permaneceremos ajenos a ellas por mucho tiempo.





Este es uno de los artículos más interesantes que he leído. Las fuentes que mencionan son muy interesantes y bastante explícitas.
Estoy en una organización donde prevenimos el VIH, pero queremos comenzar a expandir nuestras actividades, porque el sureste de México. en especial el sur de Veracruz, necesita de mucho trabajo para salvarlo… estamos en una zona petrolera donde los estragos de la contaminación están cobrando vidas. Cada coatzacoalqueño tiene un familiar que murió de cáncer y un conocido, situación muy grave.
Gracias por tener tan buenos artículos.
Leí su articulo en la revista de este mes y me pareció excelente. Es triste ver cómo muchos países industrializados y potencias mundiales utilizan a los países en desarrollo como basureros.
Y como siempre, la UE nos pone un ejemplo de lo que debemos hacer.
Para empezar, quisiera felicitarlos por este reportaje que me pareció de lo más interesante, pero que a muchos nos puede ser, incluso, desconocido, el saber a dónde van a parar nuestros residuos tecnológicos. Estudié la carrera de Tecnología Ambiental y una de nuestras labores es el dar soluciones a estos problemas que aquejan a la sociedad, y gracias a esta visión que ustedes nos proporcionan, nos abren los ojos a una realidad que sin duda la seguiremos viviendo si no actuamos y disponemos de nuestros residuos de la menera correcta.
La Contaminación ambiental, de todo tipo, en verdad que es un problema mundial y que sin duda alguna está acabando con todas las bellezas que nos rodea, y por ende, de nuestra salud.
No existe una política ambiental que controle todos éstos desechos, es la cuota que se tiene que pagar producto del crecimiento económico de los paises industrializados. Ahora si sumamos ésta Nueva Basura denominada Chatarra Electrónica, con seguridad acabaremos con muchos recursos naturales de éste planeta.
No bastan políticas para acabar con ésto, ni campañas, sino crear conciencia de verdad.
Los felicito por el artículo, muy interesante. Así se crea conciencia.
La verdad, estoy muy impresionada con toda esta información que nos hacen llegar. Tiemblo de pensar en el gran daño que le estamos haciendo a nuestro planeta. Lo malo de todo esto es que quienes ocasionamos el daño no vamos a vivir para sufrirlo y serán otros seres inocentes los que tal vez tengan que nacer en medio de la contaminación, la pobreza y mucha escasez…
pues qué puede quedar de todo lo que actualmente tenemos si lo estamos dañando más cada día, y por mucho que se avance en la tecnología, difícilmente se puede vivir sin la naturaleza.
El reciclaje de basura es una actividad económica para los más desposeídos en todo el mundo. Qué lamentable que esta basura tecnológica cause —no sólo contaminación— sino muchos daños a la salud de los que trabajan escarbando estos desechos para subsistir.
Lo bueno sería que estos niños y jóvenes, que han crecido en los basureros, encuentren otra forma de vida, lejos de la basura y peor aún, de la basura tecnológica.
Me gustaría que visitaran los basureros de Baja California. Se entierra toda la basura doméstica, industrial, médica, etc. en Tecate, Mexicali, Tijuana, Ensenada en los valles agrícolas, desechos agro-industtriales, etc. estoy para serviles y atenderlos.
Esto desgraciadamente pasa en los países tercermundistas, pues sus gobiernos se hacen de la vista gorda con tal de que las grandes potencias los agarren como basurero con el objetivo de poder sacar una ganancia monetaria de ellos; un ejemplo de esto es el país… México
Excelente su artículo, sólo que considero faltó abordar la parte de los dispositivos de alamcenamiento: antiguos diskettes (que aún se utilizan), discos compactos y DVDs de desecho.
Se generan día a día a mayor velocidad que los equipos obsoletos y me interesa conocer si hay alternativas para su disposición final.
¡Felicidades!
Este artículo del investigador C. Carroll es un espejo de los miles que se encuentran en nuestro planeta. Soy colombiano y a pesar de que mi país no es un fabricante de tecnología, se ha ampliado bastante la importación de este tipo de mercado tecnológico y como es obvio ¿cuál es el aporte de nuestra sociedad para disminuir el daño a nuestra región latinoamericana? Y con el TLC a punto de extenderse a casi toda America Latina, posiblemente nos convirtamos en los próximos vertederos de esta basura que enferma y destruye nuestro planeta, sólo por nuestra ambición consumista y práctica del mundo “civilizado”. La tierra ya está cambiando su curso natural para la vida en la que estamos alojados; debemos actuar ¡¡YAAA!! Les agrdezco en el alma que nos sigan abriedo los ojos en esta situación que es de todos. ¡Los felicito!
¡Excelente Artículo! Uno de tantos problemas que tenemos en contaminación ambiental. Única Solución, prohibir completamente la exportación de esos desechos y la creación de más plantas recicladoras.
Aún nos falta mucho para tomar conciencia sobre la contaminación al planeta, somos individualistas porque sólo vivimos en “Nuestro Mundo” ,y no me refiero al Planeta Tierra, sólo nos aseguramos en Vivir nuestra vida cómodamente y nos olvidamos de terceros.
Me da tristeza y preocupación por los que vienen, pero siento que sólo somos unos cuantos luchando contra la autodestrucción del hombre, que a final del termino sólo se llama “Costo de evolución sin conciencia”.
En lugar de estar mandando chistes y cartitas cadenas, este artículo debería de viajar de esa forma.
Saludos.
Mario Hernández Campos
Ing. Administrador de Sistemas
Monterrey, NL, Mexico.
Definitivamente el artículo es interesante. Tiene mucha información que la mayoría de la gente desconoce y que lamentable es cierta, es lo que se vive hoy en día. Por un lado avanzamos en cuanto a tecnología, pero por otro sólo estamos autodestruyéndonos. Sería bueno formar algo parecido a las cadenas de correo y poder difundir un poco más la información.
Saludos y ¡¡¡feliz año!!!
Me impresiona la cantidad de comentarios que se han escrito y me sumo a ellos, porque considero muy importante seguir mostrando la información que nos abra los ojos para que en realidad tomemos conciencia del daño que le estamos causando a nuestro planeta; además, es importante que sigamos mencionando temas de estos porque mucha gente en el momento en que los lee dice, ya no voy a tirar basura, pero lo sigue haciendo; debido a esto es importante que nosotros los que ya nos hemos concientizado vayamos poniendo el ejemplo y poco a poco se puedan ir sumando más.
Felicidades nuevamente por el artículo.
Me parece baste bueno este artículo, sin duda, toda persona merece y debe de estar informada de cuál es la ruta que siguen los productos que usamos cotidianamente cuando los desechamos y el daño que provocan actitudes irresponsables que tienen soluciones, en algunos casos sencillas, como es la cultura del reciclaje.
Saludos cordiales,
Olivier H. Garay Velázquez
Es superinteresante ver este otro lado de la tecnología. En gran parte la responsabilidad es de todos los hi-tec que renovamos equipos con frecuencia, permitiendo así a las grandes corporaciones continuar con la producción excesiva que ternima en estos desechos.
Hemos convertido este mundo en un mundo desechable, como dijo en una obra Coco Legrand –hasta los matrimonios hoy son desechables– sin darnos cuenta que esos desechos caen en nuestro patio trasero, y que algún día estos se rebosará esta basura sobre nuestras vidas directamente.
Hola, este artículo es muy interesante, pues hace un llamado de atención a todos los que consumimos hardware.
Sería interesante también proporcionar soluciones o bien crear un foro para ello. Una solución sería crear centros de verdadero reciclaje aquí en México, la cuestión es cómo la gente “común y corriente” podemos hacer esto si se requiere de una inversión de millones de dólares.
Soy químico, y espero en unos pocos años poder hacer algo al respecto, de forma “casera”. Tengo algunas ideas en mente pero me gustaría la opinión de otros.
¡Muchas gracias!
Hola. Sin duda no deseo que estas líneas sean sólo para aumentar más mensajes en esta página. No saben cómo sufro; creo que adoro la naturaleza, al igual que todos los que escribieron aquí. Quiero hacer y creo que lo hago cuando mis profes me mandan deberes al imprimir lo hago en los dos lados de la página, al igual cuando compro un lápiz, trato de terminarlo hasta donde no pueda escribir más; ahorro cada que [puedo]. Si tuviera mucho dinero, haría campaña en contra de todo lo malo que causa daño a la naturaleza. Espero nos ayuden a llevar este mensaje. Es necesario vivir con la naturaleza. Cuidémosla, sip.
Quiero recordarles que me uno a cualquier causa que tenga que ver con la naturaleza. Si ustedes tienen ganas de ayudar, por favor piensen bien todo lo que tienen: regalen ropa que no usan, instrumentos y todo, hay muchas personas que no tienen. No sé por qué todo es tan injusto.
Leí la revista de este mes y me puse a pensar e imaginar de aquí a tan sólo unos cinco años de la cantidad de basura electrónica que tendremos, y la solución que tomarán es seguir llevando a depositar en países en vçias de desarrollo, y por ende, seguir contaminando el ambiente e influyendo en la sociedad…
Este es un artículo sumamente interesante para poder concientizar a los países industrializados sobre los terribles desastres que están produciendo en la ecología mundial. Ojalá más personas dieran atención a temas como estos para que cada uno de nosotros podamos aunar esfuerzos y trabajar por un medio ambiente saludable.
Verdaderamente los felicito por el trabajo realizado.
À partir de informações de situações de risco para o ecosistema e a vida no planeta, que se pode articuladamente trabalhar para a transformação desta realidade devastadora. Conhecendo os fatos temos argumentos e cidadãos conscientes fazem a diferença!
Cecília Zavariz
[A partir de la información de situaciones de riesgo para el ecosistema y la vida de nuestro planeta, se puede trabajar articuladamente para la transformación de esta realidad devastadora. Conociendo los hechos, ¡tenemos argumentos y ciudadanos conscientes que marcan la diferencia!]
Leyendo este artículo, comparto todas las preocupaciones y me parece que tenemos aún mucho que pensar y que hacer para controlar al menos esta catástrofe. Deberíamos reflexionar sobre los paradigmas, la cosmovision de este mundo que han globalizado.
El motor de todo esto es el mercado, el haber transformado CASI todo lo existente en un objeto de compra-venta. Se crean necesidades nuevas todos los días y se satisfacen casi en simultáneo. ¿Estamos más comunicados? ¿La velocidad en acceder a información nos está haciendo más sabios?
Propongo leer en el diccionario etimológico de Joan Corominas, 3RA edición, el significado de la palabra CONSUMIR: “DESTRUIR, EXTINGUIR, GASTAR” TOMADO DEL LATÍN CONSUMERE…
Tal vez nuestras palabras estén expresando con más sinceridad que nada lo que en verdad estamos haciendo con nuestro planeta.
Muy interesante el artículo, realmente impresiona el cargamento tecnológico a desechar y su disposición final, siendo las poblaciones del tercer mundo quienes padecen y sufren tamañas consecuencias. A ver si nos movemos y hacemos algo, ¿no?
En Costa Rica, Centroamérica estamos realizando iniciativas privadas que brindan soluciones reales a este problema. Sin embargo la brecha cultural sobre el tema y la legislación débil son una amenaza al desarrollo de la actividad pero iniciamos un proceso serio y responsable. Ojalá este reportaje tenga más divulgación.
(506)573-8634 / (506)882-8620
Está muy interesante.
Es un artículo muy interesante, ya que te hace ver lo que está pasando en el mundo y no estés un tu burbuja. Es verdad, hay mucha inconsciencia en el mundo, y no lo estamos cuidando.
Hay tantas cosas que se pueden reciclar y simplemente las tiramos haciendo basura y más basura, y nos nos damos cuenta de lo que va a pasar en algunos años, pues este es un problema muy grave, no sólo afecta al ambiente sino igual a la sociedad.
Les hago llegar un comentario de mi hija Paola de 9 años. Gracias
“Este artículo es muy importante por la información que nos enseña y al mismo tiempo nos da la referencia de no despediciar la vida.
Esta lectura me gustó mucho porque dice que los aparatos ELECTRÓNICOS NO SE RECICLAN y terminan en un lugar lejano pero, aunque estén lejos, contaminan mucho el ambiente. PENSAMOS QUE ESTAMOS LEJOS LEJOS DEL FIN, pero no. Cuiden el planeta, SI NO, ¿QUIÉN LO HARÁ?
Este me pareció de sumo interés. Pienso que los países con más producción de desechos (como EUA) deben tener más conciencia ecológica. Lastimosamente, ellos sólo piensan en intereses económicos.
También apoyo la prohibición de exportacion de desechos a países tercermundistas, o tal vez que no se haga una prohibición sino que los lugares con más exportación de desechos podrían mandar fondos para construir plantas recicladoras, así, ellos podrían ganar una parte de la ganancia del reciclaje, así como también ayudar a los países con mucha pobreza. Ojalá las personas puedan tomar conciencia del estado del Planeta Tierra. ¡Saludos!
Escribo desde Chile, trabajo en RECYCLA CHILE S. A., primera empresa autorizada en el país y latinoamerica dedicada al reciclaje de residuos electrónicos. Me parece excelente este reportaje. Llevamos 5 años en el rubro y ha sido muy difícil que los empresarios tomen conciencia de la importancia de reciclar, sin embargo poco a poco estamos revirtiendo esta situación y esperamos que cada día se abran más puertas en pro de un ambiente mejor.
Muchas gracias por su buen artículo. Me gustaría conseguir las fotos; la veradad, sensibilizan mucho sobre los que quieren comprar una compuatdora en el último mes.
Quizá sea demasiado dramático mi comentario, lo que se dice en este artículo es demasiado serio, como todos los probelemas de contaminación que tenemos. Nos corresponde a cada uno de nosotros realizar actividades que den solución al desfrenado ecocidio que estamos llevando cada uno de nosotros y que parece no importarnos.
El artículo es muy interesante; mi hijo de 17 años está haciendo su tesis de grado de colegio sobre este tema, lo que aborda el autor en la revista le aporta muchísimo, ya que analiza el problema desde diferentes puntos, especialmente en lo que respecta a los materiales químicos que afectan el medio ambiente. Me gustaría que los lectores y editores nos recomienden más bibliografía sobre este tema y sobre todo, si alguien conoce más profundamente este tema, en lo que se refiere a las posibles soluciones, o si hay proyectos de eliminación responsable de la basura electrónica. Por favor, envíenos sus aportes al mail, ya que la tarea investigativa es tan amplia y si nos pueden ayudar, mil gracias.
Es bastante interesante que se haga énfasis en estos temas, ya que la gente todavía no ha tomado conciencia del problema ambiental que estamos afrontando, y es triste ver cómo los gobiernos en ocasiones se hacen de la vista gorda. Hay que tomar las medidas necesarias para poder salvar nuestro planeta, y no podemos dejar que los países que están más desarrollados acaben con lo poco que nos queda.
Wow!!! La verdad, no tenía idea, hasta después de leer este artículo, de que el problema de los desechos electrónicos fuera tan grave. Es un muy buen artículo. Lo primero que se me vino a la mente son las ganas de trabajar para una de esas empresas que se dedican al reciclaje. Considero también que los gobiernos de los países en vías de desarrollo, como el mío (México), podrían sacar provecho de esta situación, es decir, invirtiendo, apoyando y fomentando la creación de empresas (debidamente reglamentas y certificadas) dedicadas al reciclaje electrónico. Esto no sólo contribuiría a ayudar al medio ambiente sino también a generar fuentes de trabajo.
Saludos y felicidades por el artículo.
¿No tienen fotos?
Excelente artículo, la verdad es que compramos equipo, como computadoras, relojes, celulares, radios, minicomponentes, pilas, etc., y cuando no nos sirve o no nos gusta (como algunos riquillos), nos concretamos a tirarlos en el camión de la basura. Debería hacerse, a través de los medios de comunicación, llamadaas de atención para desechar de una manera responsable, lo que alguna vez nos sirvió. Y bueno… algunas veces lo usamos sólo el día y la víspera, como dicen; pues los artículos “made in China” son desechables. No cabe duda que, a quien más afecta todo esto es a los pobres seres humanos que se dedican a escarbar la basura, de países tercermundistas y a nuestro pobre y querido planeta. ¡¡Hagamos algo!!
Hace ya mucho tiempo que oí hablar sobre la basura tecnológica. Pero un problema grave igual son las pilas y baterías desechadas en vertederos de basura al aire libre. Maldita sea, cómo en pleno siglo XXI con tanta información que hay hoy en día, no se haya visto en todo México alguna respuesta a este problema. No hace falta irnos hasta China, Indonesia, etc. para darnos cuenta de lo mal que está el mundo estos días, tan sólo salir de nuestros hogares y dar una mirada alrededor es sufciente.
Hola para todas las personas que lean este párrafo. Antes que nada, agradecer por el excelente reportaje publicado, una felicitación especial para el escritor. Gracias por abordar temas como la contaminación tecnológica realmente es de preocupar qué se hace con nuestros desechos “hagamos algo por nuestro planeta”. A veces, si no podemos dejar de utilizar un residuo, tenemos que reducirlo ,y si no se puede, hay que controlarlo. Es una lástima que países como China continúen aceptano de manera incontrolada todos estos desechos, además de las toneladas de plásticos y envases de refrescos, principalmente PET, que son enviados a este país. Atentamente, Carolina Martínez
Creo que todo ser inteligente sabe que los desperdicios de uno es el tesoro de otros, en el caso de los paices desarrollados, no existe excusa para permitir que el veneno desechado por sus ciudadanos y/o sus gobiernos vaya a parar a paices faltos de informacio y conocimiento de la clase de peligros que corren con sus eperanzas de ganarse un poco de dinero exponiendo sus ya muy jodidas vidas.
pido disculpas por la palabra, pero en realidad no existe una mas cruda y real para describir tal estado social y economico.
¡Impresionante! Me abrió los ojos y me gustaría que toda persona en el mundo lea esto. Sigan con el buen trabajo.
Hola. Mi nombre es Yoxibeth Fuenmayor. Los saludo y felicito por el excelente reportaje sobre LA BASURA TECNOLóGICA. Me ayudó mucho esta información para una exposición en la universidad, y no tan sólo a mí sino también a mis compañeros, ¡¡¡ya que no tenían idea de los riesgos que esta nos trae!!!
Muchas gracias y sigan así. Éxito…
Agradezco profundamente este artículo. Gracias a él he tomado conciencia de una situación que nos afecta a todos y que, sin duda, va a ir en aumento si no abrimos los ojos con respecto al uso y reuso de la tecnología. Admito que era completamente ignorante en la materia y ni siquiera me había preguntado dónde iba a parar mi computador o celular viejo
mMmMmMmMm………Ps EsTaa MuY iNtErEsaNtE EsTe aRtIcUlO Y pS eSpErO y SiGaN pUbLiCadO mAs dE estOs JEejEJE-.-.-.-.-.-.
FoXys 4 EvER
Me pareció bastante interesante ya que trata sobre una problemática por consecuencias de nuestro desarrollo tecnológico, lo más impactante fue cuando mostraron como un hombre utilizaba sus propios implementos de cocina para extraer los diferentes componentes químicos de las tarjetas madre.
NG es la mejor revista, sigan con la calidad que los caracteriza. ahora he entrado en conciencia.
me gustaria saber de un centro de reciclage cercas de tijuana porque tengo 2 tv 2 dvd 1 pc
y no quiero tirarlos a la basura para no contaminar gracias
Les agradezco mucho por este artículo. Yo lo estoy usando de referencia para un ensayo que estoy escribiendo.
Más que preocuparnos, debemos ocuparnos de estos problemas que nos amenazan como especie. Un abrazo a todos los que día con día se esfuerzan por mejorar este mundo.
Ahora con eso del apagon analogico, me pregunto a donde mas iran a parar todos esos televisores que no reciben la señal digital. Mexico seha convertido, aunque se enojen o molesten, muchos en el basurero general y tecnologico de Estados Unidos. Entras a Estados Unidos y ves las calles y casas limpias y a su gente cambiando de muebles, ropa y hasta alimentos seguido, pero gran parte de toda esa tecnologia obsoleta va a los tianguis, sobre ruedas y tiendas de segunda en Mexico, donde las personas ignoran que ya pasaron de moda e ilusionados compran lo que en otros paises de Europa y America es algo obsoleto, y pasa con pocos años a los basureros )rellenos sanitarios) que muchas veces sirven de cimiento a Unidades Habitacionales de personas que desconocieron el lugar y encuentran facilidades de compra sin saber que bajo sus pies esta una verdadera bomba de tiempo en su salud o patrimonio… por eso me pregunto ¿Despues del APAGON ANALOGICO?, A donde iran a para todos esos aparatos y quien pagara las consecuencias. Y esos paises son los mismos que nos tachan de ignorantes, cuando a ellos les conviene para dejarnos lo que ya no les es útil.
hola quisiera que publicaran algo que tengo en mente para acabar con este desastre que le causamos a nuestro hogar la tierra .el gobierno, al menos en este pais pensaran el dia de no ocupar autos camiones camionetas etc pra al menos dejar que cresca el enorme oyo a la capa de ozono por que creo que ya esta del tamaño de oceania .
pero claro las ambulancias o transportes que seas de muchisima importancia circulen pero la gente que empiece a caminar a tratar de que este mundo nos dure un poco mas .
Interesantísimo el artículo, me sirvió para compartirlo con mis colegas y trabajarlo con mis alumnos de la materia informática.
También me interesa disponer de las fotos del artículo en fto digital.
Muchas Gracias
su articulo me gusto mucho y apate me sirvió para mi tarea mil gracias