Berlín

Escrito por: Ralph Martin el 07 de Enero de 2008 | 12:08 pm
Etiquetas: ,

berlinbowie.jpg 
Foto de Oliver Hartung

De vuelta a la época de Bowie e Iggy

Desde hace poco, los estudios Hansa de Berlín, donde David Bowie, Iggy Pop y Nina Hagen grabaron álbumes definitorios para sus carreras, dominan la vista de un moderno complejo de apartamentos en ladrillo rojo detrás de la flamante Potsdamer Platz. Sin embargo, a fines de los años setenta, cuando Bowie y compañía estuvieron allí, el paisaje era de una romántica soledad: un arenoso páramo atravesado por el Muro de Berlín: la estructura que inspiró “Heroes”, éxito de Bowie de aquella época.

Así era el Berlín Oriental original, con su lóbrego y espeluznante glamour, mucho antes que los distritos de Mitte y Friedrichshain aparecieran en los mapas turísticos.En respuesta a la muy promocionada región oriental, Berlín Occidental ha comenzado a revivir su encanto de antaño con nuevas galerías, restaurantes y hoteles evocativos de la era de Bowie. El año pasado, Sassa Trulzsch inauguró una pequeña galería (Kurfurstenstrasse 12; 49-163-707-7079) en un patio del barrio de Tiergarten, en las afueras de la zona roja de Kurfurstenstrasse. “Mitte tiene demasiadas tiendas y boutiques; el comercialismo es excesivo”, comentó. Durante la reciente inauguración de la artista Karin Sander, la concurrencia consistió principalmente de un público más “hip” que las hordas que suelen abarrotar las exhibiciones de las galerías del Mitte.

Sin embargo, la “vibra” de los años setenta es también el atractivo para una generación de dictadores de la moda de la región occidental. Ulf Poschardt, editor de la edición alemana de Vanity Fair y líder de una jauría de reporteros treintañeros amantes de la noche, comentó: “Para estar a la vanguardia hay que evitar los clichés y, aunque me encantan, el Nuevo Oriente y Mitte se han convertido en clichés. El Berlín de Bowie e Iggy Pop siempre ha sido el Berlín cool para mi generación”.

Poschardt tiene una lujosa propiedad junto a un lago en Berlín Occidental; otros, como Niklas Maak, director artístico del diario Allgemeine Zeitung, en Frankfurt, viven en el elegante barrio de Charlottenburg. “No podemos negar que hay un movimiento anti-Mitte; todos los propietarios de galerías de arte están emigrando al oeste –señala Maak–. Mucho se debe a que es una de las cunas del modernismo arquitectónico”.

Maak y su equipo de artistas y escritores suele congregarse en Paris Bar (Kantstrasse 152; 49-30-313-8052) donde, cierta vez, Iggy Pop concedió una improvisada entrevista a un reportero de Rolling Stone, la cual terminó con el músico revolcándose en la acera. Durante mi visita el lugar estaba retacado, como antaño, con una mezcla de asiduos del demimonde berlinés que incluía estrellas de cine, pintores y los reporteros que les siguen el paso, todos cenando platillos de bistrot.

En el cercano Florian (Grolmanstrasse 52; 49-30-313-9184), otro reducto de los días del glamour, los comensales disfrutan de un ambiente discretamente más glamoroso comiendo entre presentadores de televisión y cineastas, mientras paladean platillos muy superiores. La sencilla decoración (alfombras institucionales, un bar de roble macizo) parece no haber cambiado desde 1979 y lo mismo puede decirse de la carta, que ofrece clásicos alemanes como tafelspitz (ternera cocida con rábano picante). Una extensa cava avituallada con añejados rieslings y bordeaux concretiza la impresión de lujo de vieja escuela.

Y luego tenemos a los adictos de la música. Nick Jackson, inglés transplantado y guía de Sandeman’s New Europe Tours, dijo: “Existe un grupo de turistas jóvenes y vanguardistas, versados en el periodo de David Bowie, que viajan expresamente por esa razón. La pregunta más frecuente es: ‘¿Dónde vivía Bowie?’”.

Fritz Music Tour (49-30-3087-5633) tiene la respuesta: el recorrido semanal en inglés le lleva en camioneta hasta el umbral de la antigua morada de Bowie en Hauptstrasse 155. El edificio de apartamentos no está desfigurado con graffiti y souvenirs para fanáticos del músico (aunque alguien tuvo la ocurrencia de robarse los números del exterior, según cuentan como regalo de 60 años para Bowie). En Hauptstrasse 157 se encuentra Neues Ufer, café y centro nocturno gay poco pretencioso donde, como explica el propietario anterior, Gerhard Hoffman, “Bowie podía presentarse acompañado sin que lo molestaran. Los habituales ni se inmutaban”.

(Fuente: Way to Go, The New York Times)

Deje sus comentarios