Arqueología, febrero de 2008

Escrito por: A. R. Williams el 30 de Enero de 2008 | 12:27 pm
Etiquetas: Ninguna

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Foto de Akademische Druck-Und Verlagsanstalt, Austria

Hacedores de lluvia

Los arqueólogos realizaron un hallazgo en un lago volcánico de México: durante sus inmersiones recuperaron ocho cetros de madera con forma de rayos celestes, utilizados posiblemente para invocar al dios azteca de la lluvia, Tláloc. Después de la conquista española a principios del siglo xvi, los historiadores escribieron acerca de los esfuerzos locales para obtener más lluvia, o para interrumpirla. Ahora, en el primer estudio arqueológico de los dos lagos sagrados en el cráter del Nevado de Toluca, un equipo dirigido por Pilar Luna Erreguerena, del Instituto Nacional de Antropología e Historia, ha descubierto artefactos que coinciden con los reportes españoles: los cetros, incienso en forma de esferas o de conos y espinas de maguey, empleadas quizá para extraer sangre sacrificante de la lengua, las orejas y el pene. Nuevos trabajos podrían revelar evidencias de un trágico ritual: el sacrificio de niños.

6 comentarios

  1. Escrito por apolonio aguirre:

    Hola. Mi comentario es que me gustaría saber qué tantos objetos aztecas se encuentran fuera del continente y me gustaría que los pudieran rigistrar y saber mucho más de este gran imperio azteca.

  2. Escrito por rubí hernández:

    me gustaria saber mas acerca de el como, por que, en donde, cuando, se efectuaban los sacrificios del imperio azteca.

  3. Escrito por luis:

    Superinteresante esta cultura ancestral azteca.

  4. Escrito por Eduardo Martines:

    hola,quisiera saber más de donde se hacian los sacrificios

  5. Escrito por Ayrton Angel:

    este hallazgo es muy interesante, me sorprende todo lo que hacia esta civilizacion

  6. Escrito por Ayrton Angel:

    para sacrificiar a los niños los llevaban a las cumbres de los Montes. Sus sacrificadores los acompañaban tañendo instrumentos musicales, cantando y bailando. La Ceremonia de inmolación tenía como objetivo el pedir lluvias, y si los niños lloraban era de buen augurio.

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