Detrás de las cámaras, mayo de 2008
Bitácora
Aterrizaje forzoso Al despegar un día para tomar imágenes aéreas del desierto de Taklimakan, cerca de Shanshan, el fotógrafo George Steinmetz se vio en problemas: su parapente motorizado se ladeó a la derecha durante el despegue, se enganchó con un árbol y lanzó a Steinmetz al suelo. El choque lo noqueó y sus dientes le atravesaron la mejilla. Pero volvió a volar al día siguiente. “No podía intentar algo para que mejorara, excepto dejar que el tiempo hiciera su labor”, dice. Steinmetz tomó sus fotografías aéreas pilotando a sólo unos cuántos cientos de metros sobre el suelo. Su preocupación principal eran los tendidos de energía eléctrica que han sido colocados por todas partes de manera proporcional al desarrollo de China. Son “como una telaraña”, dice. En la tranquilidad del alba –la mejor hora para volar–, estos tendidos se ocultan en la penumbra. Evitó electrocutarse, sin embargo, tuvo otros problemas: en un accidente posterior, en Jinshanling, Steinmetz iba en un ala delta con motor con un piloto cuyos pies se entumecieron por el frío, lo cual ocasionó que confundiera los pedales justo al aterrizar. A ellos no les pasó nada, pero la aeronave quedó inservible.




