El camino por delante
El camino hacia delante
Las expectativas de China están aumentando sin final a la vista. ¿Qué es lo que sigue?
El nacimiento de una ciudad industrial china es siempre el mismo: al principio, casi todos son obreros de la construcción. El auge económico significa que el trabajo se hace rápidamente, y surgen nuevos distritos industriales en distintas etapas.
Estos primeros trabajadores son hombres que han emigrado de pueblos rurales y de inmediato los pequeños empresarios se les unen. Estos pioneros venden carne, fruta y hortalizas en puestos informales y, más tarde, cuando aparecen las primeras tiendas verdaderas, surten materiales de construcción. Luego, se establecen las compañías de teléfonos celulares: China Mobile, China Unicom. Les venden tarjetas telefónicas prepagadas a los migrantes; en Zhejiang, provincia del sudeste, un producto popular es la llamada Tarjeta de la Nostalgia. Durante estas etapas iniciales, rara vez se ven policías. Los funcionarios del gobierno están notoriamente ausentes. Sólo después de que las plantas inician su producción empiezan a afluir las mujeres.
Los jefes de las líneas de ensamblado prefieren trabajadoras jóvenes, que supuestamente son más diligentes y manejables. Con la aparición de ellas, también llegan las tiendas de ropa. En los primeros días, la basura se acumula en las cunetas; el gobierno nunca tiene prisa para instituir los servicios básicos. No hay autobuses públicos durante meses. Las alcantarillas permanecen abiertas hasta el último instante, por temor a que los primeros pobladores se roben las tapaderas de metal y las vendan como chatarra.
A lo largo de un periodo de dos años, viajé repetidamente a Zhejiang y vi surgir ciudades industriales de las tierras de labranza. En cada ocasión, renté un coche y seguí una carretera completamente nueva que conectaba las futuras ciudades de rápido crecimiento. Recorrí la carretera durante seis meses antes de advertir alguna indicación clara de la autoridad local. Fue entonces cuando empecé a recibir infracciones por exceso de velocidad –de 20 dólares cada una–, tres o cuatro veces cada viaje. Eran emitidas por cámaras automáticas colocadas, por lo general, en lugares donde el límite de velocidad en los avisos disminuía misteriosamente sin advertencia.
Coleccioné infracciones en ciudades industriales a lo largo y ancho de la provincia: en Jinhua, conocida por producir sostenes; en Lishui, fabricante de piel sintética; en Qiaotou, famosa por sus botones y cremalleras. Deducían las multas de mi depósito en la arrendadora Prosperous Automobile Rental Company. “Es un buen negocio para la policía”, me comentó el jefe de la arrendadora. Más tarde me enteré de que había policías que invertían en cámaras como empresarios privados y recibían una parte de las ganancias.
El jefe me dijo que memorizara las ubicaciones de las cámaras, pero nunca lo logré. Ya era bastante difícil administrar cada viaje de manera que siempre regresara el coche con el tanque vacío. Esa era la estrategia de Prosperous Automobile: cuando rentaban un vehículo, se aseguraban de que tuviera apenas el combustible necesario para llegar a una gasolinera. Si yo regresaba el coche aunque fuera con una mínima cantidad de gasolina, la sacaban con un sifón y la vendían, otra ganancia en el implacable mundo de los negocios en China.
Las ciudades industriales de China parecen surgir de otro mundo. La energía humana es abrumadora: los empresarios audaces, los constructores que se mueven rápidamente, los jóvenes migrantes. Prácticamente todos han sido curtidos por el pasado; las familias recuerdan bien la pobreza del periodo de Mao. Mientras tanto, la mayoría de los chinos ha visto aumentar sus estándares de vida en años recientes, a menudo de manera impresionante. Esta combinación –las luchas del pasado y las oportunidades del presente– ha creado una población singularmente motivada. Es difícil imaginar otro lugar donde la gente esté más deseosa de trabajar.
Pero pocos chinos pasan mucho tiempo pensando en el futuro. Décadas de conflictos políticos enseñaron a los ciudadanos que nada es para siempre, lo que inspira la audacia de los empresarios, pero también les resta perspectiva. Lo mismo sucede con el Partido Comunista. Durante los años de reforma, la autoridad se descentralizó tanto, que hay poca supervisión y la mayoría de los gobiernos locales tiene que buscar sus propios medios de financiamiento. Dependen mucho de las transacciones de bienes raíces: una ciudad puede adquirir tierras de labranza, construir infraestructura básica y luego venderla a desarrolladores industriales o comerciales.
Los economistas estiman que las ciudades reciben aproximadamente la mitad de su ingreso fiscal de tales ventas y, en muchos lugares, esto causa desarrollos sin ton ni son, financiados por préstamos de bancos estatales. Las camarillas aprovechan cualquier oportunidad de corrupción, porque el partido tiene una política de rotación de líderes. “Cada cinco años hay cambio de funcionarios gubernamentales locales”, me dijo Wang Lina, un economista de la Academia China de Ciencias Sociales. “Así que saben que tienen una oportunidad limitada. ¿Acaso les preocupa la siguiente generación de dirigentes? Tienen que aprovecharse mientras puedan”.
La reflexión de corto plazo, tanto individual como institucional, es uno de los retos fundamentales de China. Otro, es simplemente la población. Por una parte, esta es una fortaleza: de los 1 300 millones de ciudadanos chinos, 72 % tiene edades entre 16 y 64 años. En la historia moderna, la nación nunca había disfrutado de un porcentaje tan alto de fuerza laboral y su traslado desde el campo ha convertido a China en la planta industrial del mundo. En 1978, cuando Deng Xiaoping inició las reformas de libre mercado, había sólo 172 millones de habitantes urbanos. Ahora hay 577 millones, más de 40 % de la población. Los científicos sociales predicen que esta cifra sobrepasará 60 % en 2030. Cada año, alrededor de 10 millones de chinos rurales se mudan a las ciudades, suministrando una oferta constante de mano de obra barata. Pero esta no siempre es la mejor opción para el desarrollo a largo plazo.
Hay pocos incentivos para conservar la mano de obra, debido a la constante migración. La competencia es despiadada, pero no del tipo que lleva a la innovación; la mayoría de las plantas simplemente trata de reducir un poco el costo de hacer productos de bajo margen. La educación se aborda de manera igualmente mediocre. Las escuelas chinas han tenido un éxito considerable en las habilidades básicas: la tasa de alfabetización es de más de 90 %, en comparación con 65 % en 1982, según el Ministerio de Educación. Pero el plan de estudios conservador se basa mucho en la memorización rutinaria y la educación superior es particularmente débil.
El siguiente paso consiste en desarrollar una población que pueda hacer más que sólo productos baratos a menor costo. La gente está ávida de mejor capacitación. En una ciudad industrial china, una vez que ha finalizado la primera etapa de construcción y las máquinas empiezan a zumbar, proliferan los cursos privados: clases de inglés, clases de mecanografía, clases técnicas.
En Zhejiang conocí a Luo Shouyun, que era analfabeto cuando salió por primera vez de su pueblo; a veces gastaba hasta la cuarta parte de su ingreso en capacitación fuera del trabajo. Ahora es un maestro maquinista, con un salario que lo deja bien plantado en la clase media. Otro joven había aprendido árabe para poder traducir a los compradores de Medio Oriente. Un obrero de línea de ensamblado, con educación primaria, me enseñó el libro que leía por la noche: Harvard MBA Comprehensive Volume of How to Conduct Yourself in Society. “No soy suficientemente maduro –explicó–. Alguien tan joven como yo necesita ayuda y este libro puede proporcionármela”. Es extraordinario lo que logran casi sin ningún apoyo institucional.
Las nuevas ciudades son estrictamente negocios: suministros para fábricas y construcciones, y tiendas de teléfonos celulares. Los gobiernos locales se centran en las ganancias y el Partido Comunista siempre ha desanimado el tipo de organizaciones que contribuyen en otras sociedades. Este es quizá el desafío más importante de la nación en cuanto a derechos humanos. Los occidentales suelen fijarse en lo dramático –disidentes, censura–, pero lo que realmente hiere a la mayoría de los chinos es la falta de instituciones.
Los obreros han sido dejados a su suerte: sin sindicatos independientes, sin prensa libre, con pocas organizaciones comunitarias. Muchos triunfan con pura fuerza de voluntad, pero es increíble la cantidad de potencial desperdiciado. En los años de reforma, China ha liberado a su considerable población; la siguiente etapa es aprender a respetar esta riqueza.
En Zhejiang pasé por una media docena de nuevas ciudades que se estaban empezando a construir como parte de la presa hidroeléctrica de Tankeng. Más de 50 000 personas fueron reubicadas y la presa proporcionará electricidad a las fábricas de la región. Hoy en día, la escasez de energía eléctrica ha motivado una ola de construcción de presas por toda China, y se reu-bica a la gente en nuevas comunidades que siguen las conocidas etapas de construcción: materiales de construcción para vender, las tiendas de teléfonos celulares, las calles cubiertas de basura.
Pero siempre hay presencia policíaca, por miedo al descontento de la gente obligada a dejar sus hogares. Y hay pancartas de propaganda por todas partes. En Zhejiang es difícil no volverse suspicaz cuando los eslóganes del Partido Comunista repentinamente alaban pensamientos de largo plazo: Ofrece la Presa Tankeng como un tributo hoy / beneficia a las generaciones del mañana.
Casi nada de la China actual inspira optimismo acerca de los asuntos ambientales. Las características nacionales son potencialmente desastrosas: población masiva, gobierno central débil, autoridades locales que necesitan aumentar sus fondos mediante desarrollo constante. Según un informe del Banco Mundial, China ya cuenta con cuatro de las 10 ciudades con mayor contaminación del aire y, cada vez más, los problemas de China se vuelven problemas del mundo. Esta nación se ha convertido en el principal emisor de dióxido de azufre y dióxido de carbono. Sin embargo, el auge de los automóviles apenas ha comenzado; la nación es responsable de menos de 10 % del consumo mundial de petróleo.
El hecho de que China y el mundo ya no puedan ignorarse el uno al otro quizá sea un motivo de optimismo. Si han de manejarse estos problemas, la colaboración será vital. Y nadie en el mundo desarrollado debería juzgar a China sin mirarse críticamente en el espejo. La nación ha crecido gracias a la fabricación de productos para el consumo en el extranjero y no hay nada extraño en los sueños materialistas del chino promedio. Un estadounidense que reprueba los registros ambientales de China es como un adicto quejándose de su proveedor.
En Shifan, una de las comunidades reubicadas a causa de la presa, me reuní con una familia en la primera comida en su departamento nuevo. El padre era un comerciante moderadamente exitoso y con orgullo me mostró su hogar terminado. Estaba lleno de objetos de moda: un karaoke, una televisión de 45 pulgadas, una cama que tenía instalado un teléfono en la cabecera. Lo más impresionante era el sistema de iluminación en la sala: un enorme candelabro que contenía cerca de tres docenas de focos e hileras de luces azules que habían sido incrustadas en el techo para evocar el cielo. Había focos rojos escondidos en nichos (“Proporcionan una sensación de calidez”, dijo el padre). Todo podía encenderse o apagarse fácilmente por control remoto.
Invitaron a comer a parientes y amigos y, a lo largo del almuerzo, todos se quejaron de la presa. La compensación por las casas perdidas había sido demasiado baja; no se habían cumplido las promesas; las camarillas habían malversado los recursos. Les preocupaba que no fueran capaces de hacer negocios en la nueva comunidad. “Estos son asuntos muy serios, y la gente está molesta”, me dijo el padre. A decir verdad, había 65 focos en esa habitación y cada uno de ellos estaba encendido.





son geniales, sus reportajes cada vez son mejores espero que ahora hagan una revista espoecial sobre mexico pues es maravilloso sabermas de mi pais y pus espero tambien que puedan poner mas fotos de la senda de BASHO ps me intereso mucho su poesia me cautivo por donde paso y por las maravillas que tiene china
gracias por darme a conocer un poco mas de mi planeta y de algunos lugares que no conosco
pues es interesante saber que hay lugares que todavia no derriban para hacer estacionamientos o grandes edificios
gracias por todo
hola , en su revista EL LADO CRUEL DE AFRICA salieron unos foros de los que quiero opinar , ¿por que hasta ahora? la escuela.
espero a mi edad no sea motivo para que me ignoren , pues los he leido desde apenas tres años y tengo casi doce, en su revista JESUS NACIO AQUI dan sus opiniones y en general yo dare la mia tanto para ver peliculasd ,reportajes o documentales hay que ser de mente abierta y analizar para poder dar su critica , pero dire algo muy importante , el fanatismo no sirve de nada , respeto cada religion u opiniones , y a mi corta edad les digo que no dejen de publicar sus reportes por ningun motivo , puesto que hay gente esperando lo que digan.yo no creo , mas bien yo dogo que sus revistas son de alto prestigio, suscribirme a ustedes fue mi mejor regalo que me han dado ,los felicito por la perfeccion de su revista ,les mando mis respetos
hola soy jhonatan de montevideo uruguay me gustan mucho sus programas como los de animales y no lo sabia pero tengo muy poco timpo para verlo por que multicanal lo dan de seis de lamañana asta las dies y depues dan el iritante programa natgio yo nose si pudieran sacar natgio yo y poner nagional geografic mas tiempo bueno grasias chau
De lo implícito a lo explícito:
Todo debe cambiar y evolucionar. Si bien sus artículos son muy buenos, aún no logran la excelencia en el lenguaje de la transmutación de la comunicación. El abrir el conocimiento desde la intencionalidad que lleva a realizar el reportaje y lo que buscan decir o pretender llegar a decir. Esto abriría las segundas y terceras interpretaciones de las sociedades del conocimiento que requieren hoy. Esto permitiría brindar mayores elementos de análisis (fin último de trascender o intencionalidad de la comunicación, el generar una reacción cualquiera que esta sea) para la toma de decisiones activas sobre las temáticas abordadas.
Reciban un reconocimiento por su arduo trabajo.
La evolucion de la China se debe mucho a su afan por el dinero, no les importa a quien se lleven por el medio, pero lo que mas me indigna de ellos es el comercio de pieles. He visto unas imagenes crudas de como le quitan la piel a los animales estando aun vivos, no se porque razon no los matan antes de arrancarselas, ni me importa saberlo,no veo la necesidad del comercio de pieles, estoy en contra de eso. Tampoco entiendo la ignorancia y frialdad de los que las compran. Lo que se es que estos animales son seres vivos y como tales sienten dolor. Visiten http://www.youtube.com/watch?v=UAGeO5OX4Xg&feature=related y veran que no miento, gracias.
Quiero hacerlos participes de una campaña publicitaría gratuita dirigida al uso eficiente y racional de los recursos naturales al interior de las empresas y que próximamente se extenderá al hogar, tema muy coyuntural debido a gran desabastecimiento energético por el que atraviesa Mundo, y que se acrecienta cada día más por el invierno. La idea del website (www.ecozona.cl) es que las empresas se inscriban y descarguen las piezas que pueden ser adheridas en sectores en donde se tengan malos hábitos en el uso bienes o servicios.
Para las compañías fuera de Chile, que deseen participar pueden ingresar el rut 96908100-8.
La verdad quede impactado por la calidad del relato y lo grafico del mismo.
de veras felicitaciones, gran articulo!!!
emiliano, montevideo Uruguay
Yo estube en China en la ciudad de shentzent,por tres meses, y creo que la competencia con la economia de china no es pareja ya que los impuestos y garantias sociales de ellos comparadas con las de mexico, no son medidas igulmente ademas sus materias primas no cumplen ninguna norma. Sus servicios de seguridad aun no garantizan al individua como ser humano y eso de que solo el varon tiene derechos y las mujeses aun no. gracias