Conservación, junio de 2008
Bonos para los bonobús
En la familia de los grandes simios, los bonobos son los desfachatados. Los despliegues agresivos de dominación con golpes de pecho no son para ellos. Prefieren el amor, rara vez el combate. En sus sociedades, regidas por hembras, los individuos copulan para resolver sus conflictos. Los bonobos también se enfrascan en sexo comunitario para relajarse cuando llegan a un territorio nuevo en busca de alimento.
Para ayudar a este primate en peligro de extinción, que se encuentra sólo en los bosques tropicales de la República Democrática del Congo, el gobierno de esa nación y Bonobo Conservation Initiative han creado un extenso santuario. La Reserva Natural Sankuru, de 30 570 kilómetros cuadrados, alberga quizá a varios miles de bonobos, de una población estimada de cincuenta mil (la cifra no es exacta, ya que un decenio de guerra civil ha mantenido a los investigadores alejados).
Para que funcione, las comunidades locales se han comprometido a dejar de cazar bonobos para obtener su carne, lo que representa la principal amenaza, a cambio de ayuda para el desarrollo. Sankuru es la primera parte de un plan para establecer una red de reservas que será llamada el Bosque de la Paz de los Bonobos.





Saludos cordiales:
Gracias por compartir esta información sobre el Bonobo, en un blog que leí el autor comentaba que los Bonobos son homosexuales, me causo risa por la forma de escribirlo pero leyendo el artículo que amablemente publicaron en la revista del junio de 2008 me entere por que ese comportamiento inapropiado de esta especie. Gracias National Geographic.
HOLA FRACISCO MONCAYO
Bien !! resolvamos nuestros conflictos asi como ellos !! jajajaja
Los Grandes simios comparten más del 90% de su patrimonio genetico con los seres humanos, en virtud de esto, cazarlos para comerselos se podría calificar de asesinato y canibalismo.