Leopardo de las nieves
Fuera de las Sombras
En Asia Central, el esquivo leopardo de las nieves emerge de la penumbra hacia un futuro incierto.
Cuando este felino de montaña acecha a sus presas entre muros de roca, se mueve sobre anchas patas con pelaje entre los dedos. Lo hace silenciosamente, con lentitud “como nieve que se derrite y se desliza por un acantilado –dice Raghu–. Casi tienes que dejar de verlo por un instante para asegurarte de que el animal se está moviendo. Si tropieza con una roca suelta, la detiene con la pata para evitar que haga ruido”. En este preciso momento, un leopardo podría estar cerca, avanzando en perfecto silencio y con los músculos tensos. ¿Pero dónde? Esa es la pregunta que todos se hacen, además de ¿cuántos quedan?
Raghunandan Singh Chundawat ha observado a los leopardos de las nieves más que cualquier otra persona. El biólogo de Nueva Delhi los estudió de cerca durante cinco años en el Parque Nacional Hemis en Ladakh, el distrito más alto del norte de la India. Durante otros nueve años, elaboró registros de vida salvaje de la región. Esta noche nos encontramos en el parque de 3 350 kilómetros cuadrados donde acamparemos en un cañón profundo a unos tres mil quinientos metros de altura. Es junio y las cabras azules del Himalaya tienen nuevas crías. Vigilamos un grupo que cruza una pendiente pedregosa tratando de mantener también nuestra atención en los riscos de la cima. Los leopardos cazan emboscando a sus presas y les gusta atacar desde arriba. Mientras el leopardo común de Asia y África utiliza las ramas y las hojas para ocultarse, el leopardo de las nieves se pierde entre los escarpados peñascos. Es exactamente el tipo de lugar que le gustaría a uno de estos cazadores. Pero no albergo demasiadas esperanzas. Raghu sólo ha visto unas cuantas docenas en toda su carrera.
Las sombras se van haciendo largas y empieza a anochecer. Me imagino a un leopardo que baja sigilosamente por las pendientes. Su cuerpo fluye agazapado cerca del suelo con grandes ojos dorados y un pelaje como la luz de luna sobre un paisaje helado. Mide 130 centímetros de nariz a ancas. Su cola, la más impresionante entre los felinos, es casi tan larga como su cuerpo, muy gruesa y móvil. El leopardo de las nieves a veces la utiliza para mandar señales en encuentros sociales o para envolverse en ella, como si fuera una bufanda, cuando el clima es demasiado frío. Pero la función principal de este apéndice es proporcionarle equilibrio en un entorno en el que hay acantilados de 500 metros.
La oscuridad termina por cubrir las últimas rocas. Raghu y yo no podremos ver un leopardo hoy. No me siento decepcionado. El felino está haciendo gala de su reputación de ser imposible de encontrar. El hábitat del Uncia uncia, también conocido como shan en ladakhi, irbis en mongol y barfani chita (chita de las nieves) en urdu, se extiende a lo largo de unos dos millones y medio de kilómetros cuadrados y abarca 12 naciones. Nunca delatará su presencia con un rugido, puesto que su garganta no tiene la estructura necesaria para producir este sonido, pero puede sisear, resoplar, maullar, gruñir y gemir. Además de ser esquivos y generalmente solitarios, los leopardos de las nieves están más activos durante las noches y la luz crepuscular del amanecer y del atardecer en las montañas más impresionantes de la Tierra: el Himalaya y Karakorum, la planicie del Tíbet y Kuen Lun, el Hindu Kush, Pamir y Tien Shan, los Montes Altai, cuyas cumbres definen la frontera de Mongolia y China, Kazajstán y Rusia, y los montes Saian, al oeste del lago Baikal.
Ceñidos a terrenos altos, fríos y ásperos, estos leopardos siempre han sido pocos, pero se volvieron más escasos el siglo pasado, cuando miles de ellos murieron por sus pieles, muy cotizadas en el mundo de la moda. Aunque están protegidos oficialmente desde 1975, bajo la Convención de Comercio Internacional sobre Especies en Peligro de Extinción, estos felinos siguen muriendo por su pelaje, que vale una fortuna en el mercado negro. La demanda de sus huesos y su pene, promovidos como tónicos en el este de Asia, aumenta. Los conflictos con el ganado también les han traído problemas y persecución por parte de los pastores. Con carnadas, trampas, pozos y venenos, es más fácil matar a un leopardo de las nieves que ver uno vivo. Se calcula que la población actual oscila entre 4 000 y 7 000 especímenes. Aunque las cifras no son exactas podría encontrarse por debajo de la mitad de lo que era hace un siglo. Las autoridades temen que el número real pueda estar ya por debajo de 3 500.
Es evidente que casi todos los grandes felinos del mundo están en problemas, desde los tigres hasta los últimos 30 leopardos de Amur en estado salvaje. Los leopardos de las nieves no son la excepción. Sin embargo, hay noticias alentadoras: el surgimiento de organizaciones de conservación en algunos lugares ha ayudado a detener la espiral descendente de las poblaciones de leopardos de las nieves. Existen varios programas con base en las comunidades en la India y Mongolia que parecen prometedores. ¿Pero qué tan bien funcionan en la realidad?
Salvar a un animal implica conocerlo, y la información científica sobre este leopardo es escasa. Raghu, el director regional de ciencia y conservación para el Fondo Internacional para el Leopardo de las Nieves, una organización sin fines de lucro, sabe más que cualquiera sobre el tema y es poseedor de ese sexto sentido que los investigadores desarrollan tras años de trabajo de campo, una conciencia adicional que lo guía hacia los frágiles huesos de la pata de una cría de cabra azul en un barranco y le permite decir cosas como: “Cuando se encuentra el cadáver fresco de un animal, se puede saber si un leopardo de las nieves con cachorros lo mató. Los pequeños habrían masticado las orejas. Eso es todo lo que pueden comer mientras la madre abre el cuerpo”.
Raghu es un mago a la hora de rastrear las tenues pisadas sobre el terreno rocoso. Pero estos depredadores también dejan algunas pistas más obvias. Imagine, si puede, una caja de arena gigantesca para gatos de 35 a 55 kilogramos.
Las heces, junto con los rasguños hechos con las patas traseras, revelan las rutas habituales, las cuales tienden a seguir las salientes de los acantilados o la base de los riscos. Me cuesta trabajo mantener el equilibrio en estos lugares y me doy cuenta de que a estos cazadores les gusta marcar a su paso el mismo tipo de objetos que a mí me llama la atención: rocas solitarias, esquinas escarpadas en barrancos, montículos y crestas.
Cuando están cerca de los árboles, rasguñan algún tronco. Los sitios marcados frecuentemente con olores tienen un brillo aceitoso. Los leopardos se estiran para rozar sus cachetes en estos lugares y dejan pelo blanco, que yo guardo en el bolsillo como amuleto para escalar la siguiente roca con éxito. Cuatro o cinco mil metros, no importa cuánto escale, siempre encuentro que algún poblador local ya llegó más alto y dejó piedras amontonadas con banderas de oraciones o cúmulos de cuernos. Más adelante, los felinos se acercan y dejan sus propias marcas en estas ofrendas. “Gran parte de la investigación sobre el movimiento de los leopardos de las nieves en realidad se refiere más a las limitaciones de las habilidades humanas que a los leopardos –dice Raghu tras cruzar una cascada de aguas de deshielo glacial–. Las pendientes que uno puede escalar antes de agotarse o encontrarse ante riscos inconquistables no son infinitas. Simplemente no es posible seguirles el paso”. Así que Raghu trató de capturar a los felinos para colocarles collares con radios. Finalmente, logró poner uno en una hembra. Pero, al igual que otros investigadores antes que él, no podía registrar los movimientos del animal por mucho tiempo, ya que la señal desaparecía cuando el felino daba vuelta tras un risco. A lo largo de los años, los biólogos dijeron que los leopardos cubrían territorios de 10 a 35 kilómetros cuadrados. Pero cuando el biólogo estadounidense Tom McCarthy colocó el primer collar satelital a un leopardo en Mongolia en 1996, se dio cuenta de que su territorio abarcaba 1000 kilómetros cuadrados. “Yo estimaría que, cuando coloquemos más de estos dispositivos satelitales, veremos que los territorios de los leopardos de las nieves son más grandes de lo que sabemos”, dijo McCarthy, ahora director de ciencia y conservación del Fondo Internacional para el Leopardo de las Nieves.
Para salvar a estos depredadores no basta con tener información sobre ellos, ya que es necesario conocer también las condiciones de las especies de las cuales se alimentan. Los leopardos de las nieves cazan principalmente una variedad de ungulados asiáticos de las alturas: el íbice, el argalí y el urial, la cabra azul, el thar del Himalaya, el goral, el serau, la cabra del Tíbet, el antílope tibetano, las gacelas persas y del Tíbet, el ciervo almizclero, el ciervo rojo, el jabalí, el asno salvaje, el yak y el camello bactriano. Marmotas himalayas, liebres, y pikas de las estepas también son parte del menú junto con perdices Chukar y perdigallos himalayos del tamaño de un pavo. Además, también incluyen con frecuencia en su dieta el arbusto Myricaria y otras plantas. Es extraño, pero a mi gato también le gusta el pasto y le encanta el melón.
El leopardo de las nieves es el carnívoro principal de la zona alpina y subalpina y, por lo tanto, tiene una importante influencia en el número de manadas de ungulados y su localización. Esto, a su vez, afecta las comunidades de plantas y conforma los nichos de diversos organismos más pequeños a lo largo de toda la cadena alimenticia. La presencia, o ausencia, del leopardo afecta a los cazadores, que son su competencia, y también a los carroñeros, como lobos, perros salvajes, chacales, zorros, osos y linces. Esta serie de consecuencias convierte al Uncia uncia en una fuerza central en el ecosistema, lo que los científicos llaman una especie clave.
El leopardo de las nieves abarca un territorio muy amplio que se traslapa con el de muchas otras criaturas, por lo cual proteger su hábitat también ayuda a conservar los hogares de la flora y de la fauna montañesas. Mientras exploraba parte de la Cadena de Zanskar, en Ladakh, con Raghu, cruzamos unas huellas que lo hicieron salir corriendo a un mirador. Unos minutos después, un oso gris pasó galopando y se deslizó por una pendiente en la ribera del río, cruzó los rápidos nadando, subió la pared del risco y se acostó para secar su pelaje de puntas plateadas en el sol de la mañana. Habíamos encontrado uno espécimen de las últimas docenas de esta especie en esta sección enorme de los Himalayas. ¿Los leopardos atacan a los humanos como a veces lo hacen los osos? No, nunca, dice Raghu. Una vez vio a una niña de un poblado local que jalaba una cabra muerta, sin percatarse de que el otro extremo estaba atorado en las mandíbulas de un leopardo que se escondía tras los arbustos. No le hizo nada. Sin embargo, un solo leopardo puede llevar a la ruina a una familia de pastores si hace de las suyas en el rebaño.
La agricultura es una actividad marginal en el clima frío y seco de Asia Central y las culturas tradicionales dependen principalmente del ganado para sobrevivir. Estos felinos están hechos para seleccionar a los animales distraídos o que se separen de la manada. Es difícil que se resistan a cazar algunas de las especies domesticadas de los ungulados. Por las noches, cuando los rebaños están en sus corrales con muros de piedra de poca altura, el leopardo puede entrar fácilmente de un salto. Durante una expedición de varios días a la zona Sham de la cordillera de Ladakh, caminaba con el ambientalista Jigmet Dadul por los campos escasos de centeno y las alamedas del poblado de Ang. Ahí buscamos a Sonam Namgil. Tres noches antes, un leopardo de las nieves había subido al establo de adobe y bajó tres metros por un ducto de ventilación. A la mañana siguiente, cuando Namgil abrió la puerta, se topó con unos grandes ojos dorados que lo observaron por encima de los cadáveres de nueve cabrillos y un cordero.
“El lobo llega, mata, come y se va –dijo el pastor de 64 años de edad–, pero los leopardos de las nieves siempre están cerca. Muchas veces matan a uno o dos mientras el rebaño pasta. Ese fue el primer problema en mi casa. Todos queríamos acabar con ese leopardo”.
Aunque estos felinos no maten muchos animales de un rebaño, la pérdida puede ser enorme para el dueño. Generalmente aumentan las pérdidas si la cacería humana ha causado escasez de presas naturales. Cuando los rebaños domésticos pastan en exceso, también se reduce la capacidad natural del terreno para mantener a los rebaños silvestres. Los leopardos entonces buscan su alimento entre los domesticados y los pastores molestos matan a los felinos. En las áreas remotas hay poca o nula aplicación de las leyes de protección al ambiente y es difícil establecer una estrategia que rompa con estos ciclos sin el apoyo de la población local.
Recientemente, los líderes religiosos han apoyado la protección a los leopardos. En el patio del monasterio de Rangdum, entre las montañas de Zanskar y el Himalaya, Tsering Tundup, un monje budista, dijo: “Siempre que surge la oportunidad, hablamos con la gente para alentarla a no matar a ningún ser vivo”. Varias personas me han comentado que los pobladores escucharon a un lama que condenó las matanzas de leopardos. Poco después, se construyó un altar con forma de flor de loto donde se sepultaron en cemento las armas de los pastores.
El Dalai Lama, líder del budismo tibetano, que tiene muchos seguidores en el centro de Asia, ha solicitado específicamente que se cuide a los leopardos y que no se utilicen sus pieles como parte de la vestimenta festiva tradicional. “Las personas dependen de los animales, sin embargo no debemos utilizarlos para nuestros lujos, –me comentó durante una entrevista en Washington–. Los animales salvajes son el ornamento de nuestro planeta y tienen todo el derecho a vivir en paz”.
Los incentivos financieros también pueden ayudar a marcar la diferencia. La organización donde trabaja Jigmet Dadul, Snow Leopard Conservancy-India, colaboró para establecer el programa Himalayan Homestays, el cual promueve que los excursionistas se hospeden en los hogares de los pastores, quienes a su vez se comprometen a proteger a los leopardos y a otras especies. Los visitantes pagan 10 dólares por una habitación y una cama limpias, comidas con la familia y una cálida introducción a la cultura local. Así se ahorran la molestia de cargar una tienda de campaña y sus provisiones. Por otra parte, un huésped cada dos semanas durante la temporada turística representa un ingreso más que suficiente para reponer las pérdidas de ganado causadas por los leopardos.
La organización dona fondos para cercar los corrales con malla metálica resistente. Rodney Jackson, uno de los primeros investigadores de estos leopardos y fundador de la institución, dice: “Calculamos que cada proyecto de instalar corrales a prueba de depredadores en un poblado ayuda a salvar un promedio de cinco leopardos”. Mientras tanto, hay equipos que imparten clases sobre conservación del ambiente en las escuelas locales y capacitan a los miembros de los programas de hospedaje como guías que los turistas pueden contratar. Las familias cooperan con 10 % de sus ganancias para proyectos comunitarios que promuevan los valores culturales, como renovar un monasterio o mejorar hábitats para la vida silvestre.
¿Pero qué fue del leopardo que quedó atrapado en el pueblo de Ang? La noticia atrajo a muchos curiosos y también se enteró un guía local de programas de hospedaje. Insistió en que permitieran a las autoridades reubicar al animal y lo salvó de morir apaleado.
La población de leopardos de las nieves en el Parque Nacional Hemis y otros lugares en Ladakh parece estable o incluso podría mostrar una tendencia ascendente. Las cabras azules definitivamente están aumentando, y los uriales empiezan a reponerse de un mínimo his-tórico causado por la cacería furtiva. Los departamentos regionales de vida silvestre, las organizaciones no lucrativas y los poblados de las montañas se adjudican el triunfo.
Sin embargo, las historias de éxito siguen siendo pocas en otros lugares donde habita el leopardo. China cuenta con la mayoría de estos animales, tal vez unos dos mil, que se extienden por toda la inmensidad del Tíbet. Pero las autoridades sospechan que en este país, donde se encuentra el mercado de mayor demanda de productos ilegales de tigre y leopardo, la cacería es muy común. Con la finalidad de socavar la influencia del Dalai Lama, algunos funcionarios chinos han llegado a obligar a los tibetanos a usar pieles de leopardo. Debido al aumento de la cacería furtiva en Kirguistán, Mongolia ocupa el segundo lugar en cantidad de ejemplares y quizá alberga entre 800 y 1 700 de ellos. Este país aún es una nación de pastores, tal como en los tiempos de Gengis Kan. Las cabezas de ganado superan los 2.6 millones habitantes 15 a uno. Aunque se ha establecido una red importante de parques y reservas naturales al oeste de Mongolia, la infraestructura para administrar estos lugares sigue siendo escasa.
“No tenemos personal suficiente para proteger las zonas de su hábitat donde el ganado pasta en exceso, existe la cacería y la tala ilegales y se producen incendios”, explicó Mantai Khavalkhan, el superintendente de cuatro reservas en la región Altai de Mongolia. Sin embargo, el felino que Khavalkhan denominó “el animal más secreto de todos” aparentemente está saliendo adelante en los lugares donde los esfuerzos de conservación se han ganado el apoyo local. Un invierno Dashdavaa Khulaa, guardabosques en la cadena Turgen, observó una manada de 27 íbices resguardarse en una cueva. Una mamá leopardo con sus dos cachorros entró tras ellos. Sólo salieron 24 íbices. Para Khulaa, esta historia es parte de algo mayor: aunque en el pasado, en la cadena Turgen, en las Montañas Altai, hubo mucha cacería furtiva, ahora es un bastión para el íbice y sus depredadores. Una de las razones es la patrulla contra la cacería furtiva en Altai, conocida como la Brigada del Leopardo de las Nieves. Ganbold Bataar, quien fue director del sistema de parques nacionales de Mongolia en la provincia de Uvs, es su fundador y actual director.
“Con dos empleados para toda la provincia no albergábamos esperanzas de lograr mucho, –dijo Bataar–. Pero ahora tenemos más de doscientos noventa voluntarios”. El grupo está formado por pastores locales y sus ojos recorren todo el territorio. Quien entregue a un cazador a las autoridades recibe 15 % de la multa como recompensa. Pero esto no siempre ha sido el principal incentivo. Cuando anochecía, tres jinetes con su ganado galoparon hacia nuestro campamento. Se consideraban miembros voluntarios de la brigada contra la cacería ilegal. Conocían bien a la mamá leopardo. Nos contaron que tuvo otros tres cachorros el año anterior. Los otros dos ya habían partido para establecer sus propios territorios en las montañas del otro lado del río. Uno había aparecido cerca de las salientes color ocre del acantilado. Uno de los jinetes dijo: “Estoy orgulloso de vivir en un lugar donde hay leopardos de las nieves”.
Bayarjargal Agvaantseren, una mujer menuda y de voz suave, ha encontrado otra manera para hacer que las comunidades locales participen en la conservación. Dos veces al año, la maestra de escuela sale de la capital mongola, Ulán Bátor, para visitar algunas de las 24 comunidades de pastores que ha integrado a un proyecto de artesanía llamado Snow Leopard Enterprises (SLE), un programa del Fondo Internacional para el Leopardo de las Nieves.
La mayoría de las familias vendía el bajo pelo de las cabras, la cachemira, a intermediarios. Estas ventas les proporcionaban alrededor de seiscientos dólares al año. Gracias a Agvaantseren, las mujeres de la comunidad ahora elaboran también varios productos con lana de las cabras, borregos, yaks y camellos: madejas de suave estambre, fieltro y tapetes decorativos, cojines para asientos, zapatitos para niños o adornos navideños en forma de leopardos de las nieves e íbices. Mis favoritos fueron unos ratoncitos de juguete con bigotes de cola de yak: juguetes para los felinos caseros diseñados para salvar a los felinos grandes.
A través de Agvaantseren, la organización compra estos artículos a las familias de pastores y los comercia en el extranjero. Los participantes deben firmar un documento que los compromete a preservar a los leopardos de las nieves y sus presas y alentar a sus vecinos a que hagan lo mismo. Este acuerdo representa un incremento en los ingresos de las familias de 10 % o 15 %, lo cual eleva el nivel de vida de las mujeres y se traduce en un mayor apoyo a la educación y los servicios de salud. Si nadie en la comunidad mata especies protegidas en un año, los miembros del programa reciben un bono de 20 por ciento.
En una de las comunidades de Agvaantseren, un poblado de pastores al noroeste de Mongolia, presenciamos actividad comercial en el suelo de un ger (las casas portátiles de los nómadas) calentado por una estufa de estiércol de yak. Una mujer kazaka llamada Saulekhan Kekei había traído 17 tapetes de fieltro confeccionados a lo largo de 68 días. Tiene seis hijos y un esposo enfermo que mantener. Los tapetes le darían el equivalente a tres meses de salario en su trabajo como bedel y guardia de la escuela del poblado. “Sólo tengo 12 borregos –dice Saulekhan–. Tengo que comprar lana de los vecinos, pero con esto puedo mantener a todos los miembros de mi familia y mandar a mi hija mayor a la universidad”.
Un estudio independiente en 2006 no encontró actividad de caza furtiva de leopardos de las nieves en las áreas donde opera el SLE. Agvaantseren recientemente añadió otras ocho comunidades a su lista y pretende ampliar un esquema de microcréditos que permite a los miembros recibir préstamos a descuento para adquirir artículos como ruecas o material que mejore los corrales. En nuestra imaginación, los leopardos de las nieves pertenecen a un ámbito más allá del polvo y ruido de los asuntos humanos. Pero, en realidad, sólo una quinta parte de su territorio está dentro de reservas y la mayoría de estas tiene poblados y ganado. El modelo occidental de establecer santuarios naturales en zonas sin ocupación humana simplemente no se ajusta a la realidad asiática.
Por otra parte, los proyectos como los programas de hospedaje en la India y las artesanías en Mongolia sí parecen ajustarse a la vida de estas comunidades y logran que los leopardos vivos sean más valiosos para la gente cada año, con lo que se va abriendo camino para la conservación de los ecosistemas de alta montaña.
No me importa no haber visto un leopardo; no, porque encontré muchas señales de su existencia. Tenía la garantía de que pronto encontraría alguna otra especie espectacular. Y también podría seguir soñando con subir por un risco y, al asomarme, como alguna vez le sucedió a Raghu, encontrarme cara a cara con un felino color de nieve que subía por el otro lado.





Buen dìa deseo felicitarlos por todo el trabajo que realizan es excelente, mi inquietud es podria utilizar una fotografia de una ave que es tomada por ustedes en el año 1996, para sacarla en una revista, espero su respuesta favorable, yo pondre en la revista de donde se ha obtenio la imagen, por su puesto de la national,
espero que sea un si, ok
me despido de usted,
Maurizio
Buenas tardes,desde que la National Geographic apareció en español aqui en méxico no he dejado de comprarla porque increiblemente no estoy suscrito a esta maravillosa revista,sin embargo por alguna razon perdi la del mes de marzo del 1998,cree que la pueda conseguir?,les aclaro que para este día del padre ya pedi como regalo una suscripcion a su revista.De antemano les agradezco su atención deseando el exito creciente en su labor como en su vida,mil gracias.
Este articulo del leopardo de las nieves realmente me agrado pues este animal de verdad es uno de los mas hermosos que he visto.
Me he puesto a pensar que si yo fuera presidenta no dejaría que se practicara la caza en ningun animal.Y aunque se que necesitamos comer y alimentarnos de los animales,tambien se que no es necesario que acabemos con tales animales que no nos han hecho nada.
Me gustaría que publicaran algo sobre el maltrato de los animales y hacer que la gente tome conciencia de que aun estamos a tiempo de hacer que se salven algunas especies como las ballenas, tiburones, focas, cocodrilos etc…
Me encanto el articulo publicado sobre el leopardo de las nieves, la verdad no sabia que existia una criatura felina en esas alturas.
Felicito al fotografo que logro tomar esas maravillosas fotografias de tan bello animal
y la paciencia para hacerlo.
Se demuestra que es un profesional en su trabajo
gracias a ustedes podemos disfrutar de la maravillosa fauna de nuestro planeta
Gracias
miren, quien se llevo a mi mascota
Son geniales los leopardos de las nieves… que mal que incluso a la altura en la que se encuentran encuentren problemas
Hola, realmente me asombro cada ves más del trabajo que realizan, felicidades por este trabajo, yo no conocía a lo leopardos de las nieves y son hermosos, una exelente foto y espero que hagan algo para que acaben de con la caza de estos elegantes animales
hola me gusto mucho este documental para conoser un poco mas al leopardo de las niebes y darme cuenta de que se esta aciendo algo para su conservacion. Estudio actualmente en la carrera de ecologia en mexico CD chihuahua y es de gran ayuda para mi leer este tipo de informacion de conserbacion al ambiente ya que me da ideas para fomentar y aplicar acciones relacionadas con lo mismo en mi ciudad. Ademas de que los felinos son mis animales faboritos por su caracter y belleza me gusta su conserbacion como la de todas las espesies y agradeseria que si alguna cosa que este dentro de mis posibilidades la puedo aportar no duden en pedir apoyo ya que abemos muchos estudiantes interesados en el tema y podriamos fomentar e incluso apoyar con bijilansia en nuestras vacaciones en los lugares con mayor problema de extincion del leopardo de las niebes como de cualquier felino o espesie. felisidades por los logros y espero que si se pude manden correos relacionados con el tema de conservacion y educacion ambiental o incluso inbitaciones para conservacion de espesies en cualquier pais ya que esto lo asemos sin esperar($)pagos por nuestros serbicios. ASTA PRONTO Y SALUDOS. ATENTAMENTE: JESUS MIGUEL SIGALA TRUJILLO
bueno el reportaje no sabia que habia leopardos de montaña
Me parece impresionante la toma que hicieron, sobre todo siendo de noche, resulta importante que conservempos estos lugares para preservar todos los ecosistemas.
Me parece muy buena la iniciativa que están tomando las personas de conservación de los animales y de ayuda para los habitantes de aquellos lugares apartados. Ojalá en el resto del mundo se hiciera algo parecido. Ellos son un ejemplo de que con un poco de esfuerzo podemos colaborar en el mantenimiento de la naturaleza y de la vida salvaje. Nada más con esas imágenes uno se enamora de esos animales y tal vez no nos damos cuenta de lo que cada uno tiene en su país, en la misma ciudad donde vive, de todo lo que la naturaleza nos regala. Está aquí mismo. Y nosotros estamos para protegerlo.
impactante, impresionante, una foto de otro nivel, ademas del documental muy preciso, gracias a national por darnos a conocer mas acerca de nuestro mundo, este mundo que ninguno de nosotros conoce ni tan suiquiera el 1 por ciento de lo que nos rodea.
me fasina la idea de que pongan alas personas a que agan consiensia de los animales .
auque yo solo tengo 12 años se lo que es cuidar a los animales y que son muy importantes los animales desde los mas pequeños asta los gigantes, para que toodsa los seres vivos sobrevivan
bueno yo las leeo por que mi papá se suscribio y estoy informada pero mucha gente no esta informada sobre estas cosas pero esta revista y la pagina esta genial
Gracias por la revista, esta genial, gracias por la informacion, porque aunque no podamos estar en lugares tan lejanos, estamos tan cerca de ellos, ojala hagamos conciencia que debemos respetar la naturaleza, al no destruir a los animales y plantas, estamos conservando la propia nuestra, es lamentable lo que pasa en el Congo, pero yo creo que a pesar de la corrupcion y de los problemas politicos que existen ahi,todavia hay gente integra que Dios utiliza para que los grandes simios vivan en paz.Que Dios cuide a toda esa gente que ejecuta su trabajo con responsabilidad.
Realmente deseo felicitarlos por el excelente articulo sobre tan esplendido felino del Asia Central, yo leo mes a mes sus revistas, pero este articulo en especial me ha conmovido, debido no solo a que tan hermoso mamífero se encuentre como especie en peligro de Extinción, sino por la maldad que todavía reina en el ser humano de utilizar su piel o parte de sus órganos para fines egoístas y sin sentido, no es el único felino que se encuentra seriamente amenazado, pero me ha impresionado la belleza del leopardo, y me ha aliviado saber que existen personas que luchan por su conservación en diferentes países asiáticos, involucrando e incentivando
a los nativos de las distintas regiones para que sepan como ustedes indicaban que estos magníficos ejemplares son más valiosos vivos que muertos.
Esperemos que puedan vivir en armonía junto con los seres humanos y que en un futuro no muy lejano podamos estar tranquilos al saber que ya no se encuentran en peligro.
Quiero felicitarlos por los reportajes que publican por que son muy interesantes y educativos.
El articulo del leopardo de las nieves me llamo la atención por que nos acerca un poco mas a las costumbres de estos animales que encierta manera nos hace concientizar sobre la preservación de su habitad.
Les deseo suerte en sus proximos articulos y que sean tan interesantes como este.
MARAVILLOSO EJEMPLAR HAY QUE HACER ALGO PARA PRESERVAR ESTAS CRIATURAS.NATHONAL GEOGRAFHIC TE ANOTASTES UN GOL
quiero felicitarlos por su trabajo en national geographic y a mi me gusta cuidar a los animales al medio ambiente y a la naturaleza inclso cuidar el agua echenle ganas a ver cuando haran un reportaje especial del bosque venustiano carranza de donde soy de torreon coahuila y tambien del campeon santos laguna hasta pronto y buena suerte
hola National Geographic, me gusto mucho este trabajo hecho sobre el leopardo de las nieves. Ojala que las personas se den cuenta de que estos animales son hermosos y necesarios y dejen de matarlos
Hola amigos de National Geographic, un afectoso saludo, una felisitacion por su exelente trabajo y ojala y que refleccionemos sobre esto hermosos animales que debemos de quererlos a al mismo tiempo cuidarlos
Esuna de las mejores paginas ya que lo llena,de un mundo de aventura y le enseña las maravillas del mundo jamas conocidas por las personas que la habitamos.He aprendido muchas cosas gracias a sus intereces de enseñanza por el planeta.soy fanatico nacional por eso no me pierdo ninguno de sus programas,gracias por ser los mejores.
Que bello animal, y pensar que lucha en un habitat en donde hombre y animal luchan por sobrevivir, me encanta saber que no solamente se ayuda al animal sino tambien a las personas que no tienen la culpa de la dieta que ellos usan y de los seres humanos que no tienen la culpa de quitarle la comida al animal para sobrevivir. Los felicito por ayusar a las dos partes, ya que ambos lo necesitan para sobrevivir
hola national geographic!…xD
esperoo subir algun dia una foto que yo tomee. les agradeceria mucho al igual se me hace muy axcelente su trabajo algun dia me gustaria ser el fotografo profesional de national geographic pero no se que tenog q hacer la verdad y los rekisitos, porfavor les agradeceriad e antemano un mensage de ustedes, gracias,estoy seguro que no se arrepentiran angelitho_93@hotmail.com
es muy interesante saber mas de este bello animal como lo es el leopardo de las nieves y creo que su publicacion con respecto a el ha sido muy educativa y conservacionista, pienso que la gente deberia ser mas cuidadosa con lo que hacen del habitad de este animal y ponerse la mano en la conciencia ya que si no lo hacemos, muy pronto creo que ya no veremos a este lindo rfelino dentro de muy poco tiempo.
Aneylin mora, managua nicaragua.
Me interesa mucho adquirir el número de National Geographic en español del mes de Mayo de 2006 “El Evangelio según Judas”
Si alguno de los lectores lo conserva en excelente estado, favor de comunicarse conmigo a fotos@velazquez.com.mx
Chevere tu foto .
megustaria aver visto enpersona a tan extraordinario animal
doryszerpa,Es increible los esfuerzos que realizan, estas personas por estos imponentes,hermosos animales alejados de la humanidad pero perseguidos por el hombre,aun en este ultimo siglo de la naturaleza,se sigue sintiendo heroe porque continua matando a estos selectivos y exigentes felinos.Que vivan los animales,para poder seguir pastoreando la vida.en esta unica casa.la tierra.
lo encuentro muy lindo el leopardo . me encanta national geograpic
yo solo kisiera saber cuantos años vive el bebe jaguar con su mama y en kuanto tiempo se aparean
me parecio muy bueno el articulo
hola quisiera si alguien me puede informar sobre los lugares donde duermen este tipo de documentalistas y si saben de algun tipo de estos trabajos en que sea necesario dormir sobre los arboles. es muy importante que alguien pueda darme informacion sobre esto..es un trabajo para la facultad
dejo mi mail al que pueda ayudarme y mandarme lo que sepan..
desde ya muchas gracias a cualquiera!
tomasgarriz@hotmail.com
los felicito que esten en defensa de los animales,porque necesitamos salvar la ecologia y dejarles un mundo futuro lleno de abundancia de toda clase de animales silvestres que Dios los bendiga por esta labor que estan haciendo por los leopardos sigan adelante sin desmayar.¡ ANIMO¡