Sevilla
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Foto: National Geographic
Sevilla: aquí está la fiesta
Lo primero que uno nota son los coloridos vestidos de flamenco y fiesta que adornan los escaparates de Sevilla. Hilera tras hilera y salpicados de lunares más grandes que una ficha de póquer, estos vestidos no sólo son lo más importante en trajes de fiesta: son una fiesta en sí mismos.
Metropol Parasol sige el ejemplo. Se trata de un nuevo desarrollo urbano próximo a inaugurarse, que incluye terrazas panorámicas y un mercado techado. Y el renacimiento de barrios como La Alameda, de intensa vida nocturna y situado en la parte occidental de la ciudad, apunta a que las largas fiestas de Sevilla podrían estar comenzando.
Información rápida
Sevilla es una de las capitales históricas de Andalucía. Ubicada a 547 kilómetros al suroeste de Madrid, se ha enriquecido a través del tiempo con las sucesivas oleadas de poblaciones musulmanas, judías y cristianas. Los inviernos suelen ser moderados y los veranos muy calurosos. El centro histórico, que gira en torno del barrio medieval de Santa Cruz, es fácil de recorrer a pie, pero utilice un taxi para ir a los barrios menos visitados.
1. Experimente la emoción del flamenco
‘‘El baile flamenco es una fusión de todas las raíces culturales de Sevilla’’, explica Kurt Grotsch, curador del Museo del Baile Flamenco, inaugurado hace un año. ‘‘Las representaciones más auténticas se hacen en las peñas de los barrios, los clubes sociales del flamenco –añade Grotsch–. Sin embargo, puede darse una idea del espíritu flamenco en Casa Anselma (calle Pagés del Corro 49)’’, que administra una bailarina ya retirada. Otra opción: Casa de la Memoria (calle Ximénez de Enciso 28, en Santa Cruz) ofrece espectáculos cortos casi todas las noches de la semana. ‘‘El color de los vestidos de flamenco son la guía que indica las cuatro emociones esenciales del flamenco –explica Grotsch–. Rojo es pasión; amarillo es felicidad; negro es tristeza, y la seducción puede ser de casi cualquier color.’’
2. Pase algún tiempo con los maestros españoles
El Museo de Bellas Artes posee ‘‘una de las mejores colecciones de pintura barroca en España’’, afirma María Domínguez, directora recién jubilada del departamento de restauración del museo. Los domingos se instala un mercado de arte en la frondosa plaza situada frente al museo, donde podrá conseguir una reproducción de El Greco a precios irrisorios.
3. Contemple la ciudad desde las alturas
El único lugar de la ciudad que es imposible pasar por alto (y de resistir), es la Catedral, uno de los hitos más importantes de la ciudad. Su construcción dio comienzo en 1402 en el sitio de una mezquita morisca y, con el tiempo, se convirtió en uno de los edificios góticos más grandes del mundo y una de las catedrales más altas de España. Suba por las rampas de piedra de la Giralda, antiguo minarete de la mezquita, y desde lo alto podrá contemplar los exuberantes jardines del Palacio del Alcázar y el laberinto de las angostas callejas de Santa Cruz.
4. Explore un auténtico barrio
Para conocer mejor el alma de Sevilla, salga del centro medieval y cruce el Guadalquivir hasta el barrio de Triana. ‘‘En mi infancia, Triana era considerado la cuna del flamenco’’, relata Tina Panadero, nieta de una de las bailarinas más famosas de la ciudad. Los gitanos del barrio le han cedido terreno a bohemios más adinerados, pero la zona conserva el sabor de su pasado. Encontrará los mejores recuerdos de Sevilla en las tiendas de cerámica de Triana, donde los artesanos pintan platos y azulejos con brillantes colores. En el extenso Mercado de Triana, en la Plaza del Altozano, los vendedores aún ofrecen chorizo, pescado fresco y las naranjas más jugosas de Andalucía.
5. Contágiese de la fiesta
Sevilla alcanza su clímax en abril, cuando las celebraciones de Semana Santa dan paso a la Feria de Abril: maratón de carruajes, fiestas de disfraces, desfiles, bailes y corridas de toros.
6. Recorra España en carruaje
‘‘Ahora que tengo a mi hijo Fernando, siempre voy al parque María Luisa –cuenta Mercedes Guinea, profesora de inglés–. Puede alquilar una bicicleta o recorrer el parque en carroza, o alquilar un carruaje en miniatura para niños, que va tirado de un burro.’’ La ruta más popular cruza la grandiosa Plaza de España, donde coloridos paneles de azulejo representan las 48 provincias del país.
7. Únase a la marcha de tapas
La tradición dicta reunirse con los amigos para ir de un bar de tapas a otro, degustando los pequeños bocadillos, que son el platillo característico de Sevilla. Puede organizar un paseo por barrio o por estilo. Eslava (calle Eslava 3-5), en el moderno distrito de La Alameda, atrae a aquellos que van en busca de tapas de ‘‘nueva ola’’, como courgette quiche (quiche de calabacines) o una delgada tajada de solomillo aderezada con rebanadas de patata y queso cabrales. Los tradicionalistas siguen prefiriendo la Cervecería Giralda (calle Mateos Gago 1), en un antiguo baño morisco.
(Raphael Kadushin es colaborador de National Geographic Traveler)





sevilla,,la hermosa sevilla,,io baile danzon,,no se si es algo parecido,,jja,,pero eso si,,me encanta bailar y la fotografia, es buena la informacion que nos proporcionas, flamenquear por alla pronto de lo esperado.
les invito a que conoscan una cuidad que va creciendo, reynosa, mexico.
http://www.lareynosadesconocida.blogspot.com
ES QUE EN ESTOS AÑOS PASADOS ESTOY CON UNA INQUIETU QUE POR QUE LAS SALAMANDRAS ESTAN CANTANDO DE NOCHE ESO NO SUSEDIA DESDE PIEDECUESTA SANTANDER COLOMBIA
Estuve en Sevilla en abril del 2006. Coincido en los puntos destacados por el viajero, desde observar la ciudad desde lo más alto de la catedral, pasear en carruaje e ir de tapas. Es una ciudad muy variada donde su gente es muy amable. El “ir de tapas”, como dicen ellos, da la oportunidad de conocer a muchas personas y descubrir parte de la cultura de esa sociedad. ¡Me encantó Sevilla!
El Parque María Luisa, La Giralda, La Torre de Oro, el Guadalquivir, Triana, La Macarena, Todo, Todo !!! Es España, Es México.