
Hay aves hechas para la poesía. Keats tenía su ruiseñor; Poe, su cuervo. Pero la vida de los abejarucos comunes parece una novela épica, llena de intrigas familiares, robos, peligro, engaños y belleza exuberante, que transcurre en varios continentes.

Se zambullen a una profundidad de 180 metros, rozan sus cabezas a lo largo del lecho marino con los protuberantes parches seudoverrugosos de piel, a veces nadan en una posición invertida, enormes como galeones a medio hundir. Apasionadas y conteniendo la respiración se desplazan por la fría y absoluta oscuridad mientras las grandes mareas se agitan sobre la Tierra. Luego, abren sus cavernosas fauces para que las corrientes arrastren comida directamente hacia ellas.

La flamante autopista nacional de la India, híbrido de asfalto, fragmentos de roca y grandes aspiraciones, serpentea por Bangalore en su recorrido a través del sur del país conduciendo las esperanzas de miles de millones de individuos desde el Mar de Arabia hasta la Bahía de Bengala. El tránsito se detiene brevemente en el centro de la ciudad junto a un ornamentado templo donde, cada noche, un jovial sacerdote con gafas de pasta, el señor R. L. Deekshith, preside el equivalente hindú a un servicio religioso “para llevar”.

Dado su cerebro grande y enorme fuerza, los neandertales parecían dotados para afrontar cualquier obstáculo. Pero, a medida que cambió el clima y que surgió en el paisaje una nueva especie de seres humanos, su menguante población buscó refugio en las tierras altas. ¿Constituían una raza inteligente y perseverante de sobrevivientes, muy parecidos a nosotros, o representaban un callejón sin salida con menos capacidad cognoscitiva?, ¿qué sucedió durante ese período, hace aproximadamente 45 000 a 30 000 años, cuando los neandertales compartían algunos sectores del paisaje eurasiático con aquellos migrantes humanos modernos provenientes de África?, ¿por qué sobrevivió un tipo de humanos mientras que el otro desapareció?

Se descubrieron los restos de un nuevo dinosaurio depredador de 10 metros de longitud en las orillas del Río Colorado en Argentina, lo cual proporciona claves sobre la evolución de su particular sistema respiratorio.