En el vórtice
Inicia la cacería. A 80 kilómetros al noreste de Isla Mujeres, en el Golfo de México, los peces vela merodean las aguas.

Este pez vela se zambulle de nuevo en el agua después de haber saltado a la superficie para perseguir y atrapar una sardina solitaria que se separó de su cardumen. Mientras las presas estén en libertad, pronto el depresador regresará al remolino.
Foto de Paul Nicklen
Las fragatas cruzan sobre el mar y se zambullen para atrapar comida. Anthony Mendillo, guía de pesca deportiva y experto en seguir al pez vela, las utiliza como guía y conduce el Keen M hacia ellas. Seguramente bajo las aves hay un cardumen de sardinas que se mueve como si fuera un solo pez. Docenas de sombras alargadas orbitan la esfera de peces desesperados: los cazadores.
Los peces vela y las sardinas son migratorios y sus poblaciones se distribuyen ampliamente en diversos océanos, pero de enero a junio los Istiophorus platypterus y las Sardinella aurita se encuentran de pez a pez en este trecho del mar. Tanto para el depredador como para su presa, la plataforma continental constituye el hábitat perfecto. Las aguas poco profundas, ricas en plancton, nutridas por los ríos que drenan las masas continentales y las corrientes oceánicas entre Cuba y Yucatán prometen comida abundante.
La cacería parece casi mamífera. Los peces vela, que suelen viajar en grupos separados, unen sus fuerzas. Circundan a sus presas, obligando a que el cardumen se compacte más y tomando algunos bocados de vez en cuando. Cada ataque se acentúa con un asombroso destello de la aleta dorsal, que mide más del doble del perfil del cazador.
Un centelleo iridiscente, a menudo en franjas azul plateado, enfatiza el efecto. Las células pigmentadas de un color oscuro, llamadas melanóforas son “como persianas –explica Kerstin Fritsches, neurobióloga de la Universidad de Queensland, en Australia. Por lo general, el animal luce opaco, pero– bajo presión o excitación, las células contraen sus pigmentos para dejar al descubierto los colores metálicos bajo la piel”. Esto puede servir no sólo para desorientar a la presa sino para que otros peces vela se mantengan alejados, lo que ayuda a evitar colisiones. “Dadas sus narices puntiagudas y la velocidad a la que nadan, esto es muy importante”, afirma. De hecho, su pico –una prolongación de la mandíbula superior con la que abaten a sus presas y se defienden de tiburones, marlines y otros enemigos– es afilado como un cuchillo. Aún así, pese a sus rápidos ataques, no se suele escuchar que se ensarten entre ellos.
Los peces se turnan y, al parecer, ninguno ha perdido un ojo o se ha quedado con hambre.
Las sardinas también trabajan de manera concertada. Al detectar la cercanía y el movimiento de una congénere, cambian de manera sincronizada. La masa de peces se desliza como una gota de mercurio, hipnóticamente, con destellos que quizá sirven para confundir a sus depredadores.
Sin embargo, no hay danza que pueda proteger totalmente a las sardinas, que se esconden en el hervidero de su propia masa bajo cualquier cosa que flote, incluso un nadador. Los peces vela sólo esperan para atacar cuando la presa se exponga. En poco tiempo la cacería se reanuda. Después de una segunda vuelta para devorar lo que haya quedado, el juego mortal termina y los peces vela se retiran. Quedan flotando algunas brillantes escamas de sardina que se hunden en el mar.
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Nacido en Canadá, Paul Nicklen ha fotografiado a las focas leopardo y otros poderosos cazadores oceánicos.





Que foto más preciosa, impresionante la creación de Dios, en esa inmensidad de las profundidades del mar, vemos que somos tan frágiles.
Felicidades por esa foto y siga adelante con tan excelente trabajo..
seque un reportage de marlin.
Los peces estan muy muy largo. Yo deseo que yo tuvo un pece en mi casa.
Felicidades, el reportaje es muy bueno y se complementa con la excelente fotografía.
felicidades por el reportaje solo espero que en la proxima edicion saquen un reportaje sobre las criaturas del abismo submarino
Muy buena la foto,y felicidades al fotografo , porque supongo que hay que estar en el momento justo en este caso para dicha fotografia ( valga la redundancia).
Estoy maravillado con la calidad de las fotografias, felicitaciones al fotografo; espero nos siga sorprediendo con sus tomas.
La verdad el reprtaje estuvo muy completo pero en lo personal lo que me llena deun cierto orgullo es que se encuentren en aguas mexicanas muchas felicitaciones a todo el equipo de N.G
perfecto sus fotos quiero ver un documental de la captura del robalo
hermoso ejemplar
exelente, la vida marina es interminable, cada foto es una historia, espero sea mas seguido y sigamos teniendo la suerte de tener un fotografo tan profesional por mucho tiempo.
Excelente fotografía, pero echo de menos las infografías que acompañaban los reportajes de antaño: las especies de peces vela, a escala, juntas, con sus colores, similitudes y diferencias. Esa manera de mostrar la diversidad complementaba la maravillosa fotografía que siempre ha caracterizado a la revista.
Excelente Toma, muy buena, felicito al fotografo, es todo un artista para tomar una pose asi de este ejemplar que no es tan comun.
Hola, felicidades por el reportaje la verdad estuvò interesante me hubiera gustado que hablaran un poco más de estos maravillosos animales, puesto que la vida marina es muy hermosa y misteriosa.