
Foto de Gilbert Román Hernández, Lima, Perú.
En algunas ciudades del Perú aún existe la tradición de los combates entre gallos de pelea. Hay familias que se han dedicado a esto por generaciones. Esta es la foto de un pequeño criador que mira cómo su otrora pollo se ha convertido en todo un gallo de combate, y está listo para empezar su entrenamiento.

En Maldivas, un cardumen de esnorquelistas lucha por mantener el paso de un tiburón ballena, el pez más grande del mundo (llega a medir más de 20 metros de largo). En minutos, estos extraños tiburones dejan exhaustos incluso a los mejores nadadores.

Un hombre señala, con la altura de su brazo, el antiguo nivel del suelo en el rural Roosevelt County, Nuevo México, en 1957. Las profundas raíces del pasto nativo, el zacate banderilla, eran lo único que mantenía este montículo de suelo arenoso en un solo bloque; el viento se había comido el resto.

Tras abrevar, dos jóvenes machos forcejean. Los tenues matices de ese contacto obedecen a un amplio espectro que abarca desde fortalecer vinculos hasta juegos bruscos y auténtico combate. Las inofensivas riñas juveniles ayudan a definir sus interacciones posteriores más serias con que los adultos resuelven sus conflictos.

En el mayor gimnasio municipal de El Alto, Bolivia, la luz del día se desvanece a través de los ventanales, y cientos de personas sentadas en las gradas comienzan a impacientarse. Llevan allí más de dos horas, abucheando y silbando, y alentando a la sucesión de artistas que se han enfrentado en el centro del gimnasio para competir en ingenio y realizar deslumbrantes proezas de fuerza y destreza.