Las primeras pistas de Darwin [Artículos]
El bicentenario de Darwin, primera parte.
![Las primeras pistas de Darwin [Artículos] Tortugas de las Galápagos en Alcedo Caldera, Isla Isabela. “Cerca de los manantiales era un espectáculo curioso contemplar a muchas de estas enormes criaturas, un grupo viajando impaciente con el cuello extendido y otro regresando después de saciarse”. 8 de octubre de 1835.](http://ngenespanol.com/wp-content/uploads/2009/02/darwinprimera-ppal.jpg)
Tortugas de las Galápagos en Alcedo Caldera, Isla Isabela. Foto de Frans Lanting.
“Cerca de los manantiales era un espectáculo curioso contemplar a muchas de estas enormes criaturas, un grupo viajando impaciente con el cuello extendido y otro regresando después de saciarse”. 8 de octubre de 1835.
El viaje del joven Charles Darwin a bordo del HMS Beagle entre los años 1831 y 1836 es uno de los episodios mejor conocidos y más cuidadosamente mitificados en la historia de la ciencia. Según la leyenda, Darwin se embarcó en el Beagle como naturalista, visitó el archipiélago de las Galápagos en el Océano Pacífico oriental y ahí se encontró con tortugas gigantes y pinzones. Muchas especies de estos se diferenciaban por las formas distintas de sus picos, que sugieren adaptaciones a dietas particulares. Estos indicios de las Galápagos guiaron a Darwin (¿inmediatamente o mucho después? Aquí la mítica historia es vaga) a concluir que la diversidad de la vida en la Tierra surgió de un proceso orgánico de descendencia con modificación –evolución, como se conoce ahora– y que el mecanismo es la selección natural.
Este relato del viaje del Beagle y sus consecuencias contiene una buena dosis de verdad, pero también confunde, distorsiona y omite mucho. Por ejemplo, los pinzones no resultaron tan ilustrativos, por lo menos no al inicio, como la diversidad de los cucuves de la isla, y Darwin no pudo encontrarles sentido hasta que lo ayudó un experto en aves a su regreso a Inglaterra. La escala en las Galápagos fue una breve anomalía casi al final de una expedición dedicada principalmente a estudiar el litoral de América del Sur. Darwin no se enroló en el Beagle como su naturalista oficial; era un graduado de 22 años de Cambridge que se había resignado a seguir una carrera de clérigo rural, invitado al viaje como compañero de cena del capitán, un aristócrata voluble llamado Robert FitzRoy. Con el paso del tiempo, Darwin asumió el papel de naturalista. Pero su teoría se desarrollaba lenta y sigilosamente, y El origen de las especies (cuyo título completo es El origen de las especies mediante la selección natural o la conservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida) no apareció sino hasta 1859. Muchos científicos, junto con algunos clérigos victorianos,objetaron las pruebas y argumentos de su teoría durante muchas décadas después. La realidad de la evolución fue ampliamente aceptada durante la vida de Darwin, pero su teoría particular –con la selección natural como causa principal– no triunfó sino hasta alrededor de 1940, cuando se integró exitosamente con la genética.
Aparte de estas aclaraciones, el punto más interesante que omite el relato simplificado es que el primer indicio real de Darwin hacia la evolución no llegó en las Galápagos, sino tres años antes, en una borrascosa playa a lo largo de la costa norte de Argentina. Y no tenía la forma de un pico de ave. Ni siquiera era una criatura viviente. Era un tesoro de fósiles. No haga caso de la noción de los pinzones de Darwin. Para una perspectiva diferente del viaje del Beagle, empiece con los armadillos y los perezosos gigantes de Darwin.
En septiembre de 1832, durante el primer año de su misión, el Beagle ancló cerca de Bahía Blanca, una población en la cabeza de una bahía a unos 650 kilómetros al suroeste de Buenos Aires. Cierto general Rosas libraba una guerra genocida contra los indios y Bahía Blanca se mantenía como un puesto de avanzada fortificado, principalmente ocupado por soldados. El Beagle permaneció en la zona por más de un mes. El paisaje circundante era la clásica pampa argentina, pastizales fértiles que cedían el paso a dunas de arena delimitadas por pasto a lo largo de la costa. Los cazadores trajeron ciervos, agutíes y otras presas, incluyendo armadillos y un ave de gran tamaño incapaz de volar a la que Darwin llamó vagamente “avestruz”. Por supuesto, no era una avestruz (que es nativa de África y anteriormente de Medio Oriente); era un ñandú, específicamente Rhea americana, de apariencia similar a una avestruz pero endémico de América del Sur y el ave más pesada del continente.
“Lo que tenemos para cenar hoy podría sonar muy raro en Inglaterra”, escribió Darwin en su diario el 18 de septiembre, deleitándose con el exotismo de su nuevo régimen: “budín de avestruz y armadillo”. Estaba empeñado en una aventura juguetona, no precisamente un viaje de campo de historia natural, y su diario de a bordo (más tarde transformado en un libro de viaje conocido como El viaje del Beagle) refleja su atención a las culturas, pueblos y políticas, así como a la ciencia. La carne roja del ave grande se parecía a la carne de res, registró. Los armadillos, sin caparazón, parecían y sabían a pato. Sus experiencias culinarias aquí en la pampa y más tarde en la Patagonia, además de formar parte de su excursión ávida de conocimiento, con el tiempo jugarían un papel importante en su pensamiento sobre la evolución.
Unos días después, el 22 de septiembre de 1832, Darwin y FitzRoy tomaron un pequeño bote para visitar un sitio llamado Punta Alta, a 16 kilómetros de su fondeadero, donde encontraron algunos afloramientos con vista al agua. “Estos son los primeros que he visto –escribió Darwin–, y son muy interesantes porque contienen numerosas conchas y huesos de animales grandes”.
A pesar de su nombre, Punta Alta no era muy alta, su acantilado de arcilla rojiza alcanzaba apenas seis metros. Pero si bien el cabo no era impresionante, los fósiles expuestos sí: abundaban en formas grandes e inusuales. Darwin y un ayudante fueron a trabajar en la roca suave con zapapicos. Entre esa sesión y los esfuerzos posteriores, recogieron los restos de nueve grandes mamíferos de Punta Alta, todos desconocidos o poco conocidos por la ciencia. Había gigantes del Pleistoceno, exclusivos de América en una época anterior a 12 000 años.
El más famoso de ellos fue el Megatherium, un perezoso terrestre del tamaño de un elefante que ya había sido nombrado y descrito por el anatomista francés George Cuvier, con base en un conjunto de fósiles encontrados en Paraguay. Los perezosos vivos son nativos de Centro y Sudamérica; el Megatherium compartía muchos de sus rasgos anatómicos, pero era demasiado grande para trepar a los árboles. Los hallazgos de Darwin también incluyen a por lo menos otros tres perezosos terrestres gigantes, una forma extinta de caballo y un caparazón protector compuesto por pequeños escudos óseos estrechamente unidos, resto de alguna bestia grande que debe haberse parecido mucho al armadillo. Ya estaba familiarizado con los armadillos de carne y hueso, pues había comido estos animales con sabor a pato junto con sus budines de avestruz. También había visto a los gauchos locales matar armadillos y asarlos en sus conchas. De las 20 especies de armadillos vivos, todas están confinadas a América y varias son comunes en las pampas; los animales asados quizás hayan sido gualacates o armadillos de seis bandas (Euphractus sexcinctus), abundantes por allí y con fama de tener un sabor horrible, lo que no parece haberles importado mucho a esos gauchos que no hacen ascos y que en ocasiones vivían semanas en el campo. “Al igual que los caracoles, llevan todas sus propiedades a la espalda y su comida es lo que los rodea”, escribió Darwin, refiriéndose a los gauchos, no a los armadillos.
Un mes después, 50 kilómetros costa arriba de Punta Alta, Darwin descubrió otro acantilado marino rico en fósiles, que alcanzaba los 35 metros y marcaba un lugar llamado Monte Hermoso. Ahí desenterró los restos petrificados de varias criaturas que de diversas maneras le recordaron a un agutí, un capibara y un pequeño roedor sudamericano, el tuco-tuco, excepto que, otra vez, en cada caso, la coincidencia entre las especies fósiles y vivas era estrecha pero no idéntica. No obstante, más tarde y más al sur de la costa de Argentina, excavó un tercer conjunto de huesos de mamífero, que, para el anatomista que finalmente los examinó, sugerían una forma extinta de camello. Esa criatura llegó a ser conocida como Macrauchenia. La familia del camello incluye dos especies sudamericanas salvajes, el guanaco y la vicuña, así como sus formas domesticadas, la llama y la alpaca. Darwin estaba muy consciente de que los guanacos vivos habitaban esa zona, pues él mismo había matado uno justo unos días antes.
Estos descubrimientos, analogías y yuxtaposiciones entraron en su memoria e imaginación para fermentarse ahí mientras continuaba el viaje y muchos años después. Mientras tanto, los fósiles fueron embalados en cajas para ser enviados a Inglaterra, principalmente al cuidado de John Stevens Henslow, el bondadoso botánico que había sido mentor de Darwin en Cambridge.
“He tenido suerte con los huesos fósiles”, le dijo a Henslow en una carta. Mencionó al roedor gigante, los perezosos terrestres y la sección de escudos óseos poligonales, sobre la que comentó: “Tan pronto los vi, pensé que tenían que pertenecer a un armadillo enorme, especie viviente cuyo género es tan abundante aquí”. Y agregó: “Si le interesan lo suficiente para desempacarlos, tendría mucha curiosidad por oír algo sobre ellos”.
Es importante no exagerar la claridad con la que Darwin pudo ya no digamos identificar, ni siquiera interpretar, lo que había encontrado. La mayoría de sus fósiles, con excepción del Megatherium, representaban especies todavía no conocidas por los expertos, y él no lo era. No era un anatomista comparativo, como el gran Cuvier, tampoco un erudito en mamíferos, y la palabra “paleontólogo” aún no se usaba. De regreso en Londres, Darwin le confió la descripción e identificación de sus fósiles a un anatomista joven y brillante llamado Richard Owen, una autoridad incipiente y prometedora en mamíferos extintos. Fue Owen quien le dio nombres a los perezosos desconocidos y sugirió (erróneamente, aunque más tarde se corrigió a sí mismo) la afinidad entre un Macrauchenia y un camello.
Darwin no era Owen. Sólo era un hombre de campo sumamente atento, ávido de especímenes, que aprendía en el camino. La invitación al Beagle lo había rescatado de un futuro inconveniente como pastor rural, y desde sus primeros días a bordo se había esforzado con diligencia, madurando con rapidez para asumir (y luego trascender) el papel de naturalista del barco. Sus mejores aptitudes para interpretar los fósiles fueron su intensa curiosidad, su talento para las observaciones minuciosas y su intuición de que todo en el mundo natural está conectado de alguna manera con lo demás.
Otro dato pequeño pero sugerente se le ocurrió meses después, mientras el Beagle se demoraba al norte de la Patagonia y Darwin pasaba el tiempo en tierra en medio de otro simpático grupo de gauchos. Primero fue un rumor: los gauchos mencionaron una forma extraña de avestruz, más pequeña que la común, con patas más cortas y más fácil de matar con sus bolas, pero similar en lo demás. Darwin olvidó la posibilidad de encontrar esa ave hasta que uno de sus compañeros de tripulación mató un “avestruz” más pequeña (otro ñandú) para comer. Darwin le prestó poca atención, al suponer que se trataba de un ejemplar joven. “[El ave] fue desplumada y guisada antes de que volviese mi memoria –escribió en un pasaje–. Pero la cabeza, el cuello, las patas, las alas, muchas de las plumas mayores y gran parte de la piel se conservaron”. Darwin rescató esos desechos y los envió a Inglaterra, donde fueron cosidos para formar un espécimen presentable para el Museo de la Sociedad Zoológica. El ornitólogo John Gould, a quien Darwin le confiaría la identificación de sus pinzones y cucuves de las Galápagos, también le dio un primer vistazo a esta criatura. Gould confirmó que era una especie distinta y la llamó Rhea darwinii (nombre que más tarde cambió por tecnicismos taxonómicos a Pterocnemia pennata) por el hombre que la había rescatado del estercolero.
Lo que más intrigó a Darwin acerca de las dos especies de ñandúes fue que, pese a lo similares que eran, coincidían muy poco en su distribución geográfica. El ñandú grande habitaba las pampas y el norte de la Patagonia; el ñandú pequeño o petiso lo sustituía más allá del río Negro y ocupaba el sur de la Patagonia. Junto con las pruebas de los mamíferos extintos de América del Sur, las implicaciones de la diversidad y distribución del ñandú resultarían casi tan sugerentes para Darwin como los patrones que encontraría más tarde entre los pinzones y los cucuves de las Galápagos.
¿Cómo se originan las especies y cómo llegan a ser lo que son? La historia ortodoxa, todavía firmemente aceptada por la ciencia europea en la época del viaje del Beagle, era que Dios había creado las especies independientemente, en tandas secuenciales (para compensar las extinciones) y había elegido colocarlas, de manera casi arbitraria, en sus localidades particulares: canguros en Australia; jirafas y cebras en África; ñandúes, perezosos y armadillos en América del Sur. Pero para Darwin, tanto los mamíferos extintos (junto con sus contrapartes vivas entre perezosos y armadillos) como los dos ñandúes (que ocupan regiones adyacentes de hábitat) sugerían algo más racional: las ideas de parentesco y sucesión entre especies estrechamente relacionadas. Esta es la explicación por la que Darwin se inclinó, ya que parecía más económica, inductiva y persuasiva que el escenario creacionista.
¿Cuán importantes fueron los datos sudamericanos para quebrantar su fe en la visión ortodoxa, convenciéndolo de que la evolución era una realidad para la que debería buscar una explicación material? El propio Darwin daría varias respuestas a estas preguntas a lo largo de su vida. Sus respuestas los clasifican, en esencia, desde muy importantes, aunque menos que las aves de las Galápagos, hasta decisivos, punto.
Alude al tema en 1845, en la segunda edición de su relato del Beagle, que revisó para incluir tímidas indirectas acerca de la teoría que aún no estaba preparado para publicar. Las relaciones entre formas fósiles y vivientes entre roedores, perezosos, camellos y armadillos eran “hechos de lo más interesantes”, anotó. Mientras tanto, el trabajo de otros investigadores había revelado patrones del mismo tipo en Brasil: formas fósiles y vivientes de oso hormiguero, tapir, mono, pecarí y zarigüeya. “Esta maravillosa relación en el mismo continente, entre los muertos y los vivos –escribió Darwin– arrojaría más luz en la apariencia de los seres orgánicos de nuestra tierra, y su desaparición de ella, que cualquier otra clase de hechos”. Pero ¿qué tipo de luz? ¿Qué revelaría esa luz? Arrojar luz era una de sus metáforas favoritas y regresaría, pero no durante una década y media sino hasta que estuvo listo para sacar a relucir en público el brillante haz de su teoría.
Existe otra pregunta intrigante acerca de los fósiles y ñandúes de América: ¿cuándo se registraron en Darwin estos datos, inclinándolo hacia la idea de la evolución? El punto de vista ampliamente aceptado es que cuando regresó del viaje del Beagle todavía no era evolucionista, sino que sólo estaba desconcertado por lo que había visto, y dio el gran salto al pensamiento evolucionista después de sus consultas con John Gould y Richard Owen en Londres, acerca de las aves y los especímenes fósiles que les había confiado (poco después de eso empezó a utilizar un nuevo término para el proceso: “transmutación”). Pero no todos están de acuerdo.
“Creo que se convirtió mucho antes”, me comentó un historiador de paleontología llamado Paul D. Brinkman. Nos encontrábamos en su oficina del Museo de Ciencias Naturales de Carolina del Norte en Raleigh, entre un retrato del joven Darwin, un cartel de Parque Jurásico y fotografías de especímenes del antiguo perezoso terrestre y el gliptodonte. “¿Por qué existiría este parecido entre la fauna fósil y la fauna existente de esta zona? ¿Por qué serían tan similares?”, preguntó, replanteando los cuestionamientos que Darwin debe haberse formulado. Los antiguos roedores y los agutíes vivos, los gliptodontes y los armadillos, ¿por qué? “Una de las posibles explicaciones sobre las que él reflexionaba, incluso en 1832, fue que uno engendró al otro. Transmutación”. Pero hasta Brinkman admite que sólo hay indicios sutiles, “no datos fehacientes”, para su hipótesis acerca de que Darwin se había convertido al evolucionismo mucho antes de siquiera desembarcar en las Galápagos.
Un testimonio críptico provino del propio Darwin, cerca del final de su vida, en la autobiografía privada que escribió para su familia. “Durante el viaje del Beagle –recordó–, me había impresionado profundamente al descubrir en la formación de las pampas el parecido entre los grandes animales fósiles cubiertos con caparazón y los armadillos existentes”. Aludió también a los ñandúes y a las especies de las Galápagos, que diferían de isla en isla. “Era evidente –escribió Darwin– que hechos como estos, al igual que muchos otros, podían explicarse bajo el supuesto de que las especies se modificaban gradualmente; el tema me obsesionó”. Desde entonces, también ha obsesionado a los eruditos.
Una vez terminado su trabajo de inspección en América del Sur y tras pasar un año circunnavegando el mundo, el Beagle llegó a Inglaterra en octubre de 1836. Darwin estaba comprometido con una vida dedicada a la ciencia. Y por lo menos había empezado a descreer de la inmutabilidad de las especies. No es posible saberlo con certeza, pero parece que para entonces había identificado la gran pregunta, aunque aún no la gran respuesta, que dominaría el resto de su vida laboral.
Con sus especímenes enviados a expertos para su identificación –las aves a Gould, los mamíferos fósiles a Owen, los reptiles a un zoólogo llamado Thomas Bell–, se dedicó a poner sus pensamientos en orden y a llevar a cabo sus sospechas. En su cuaderno privado escribió sus ideas sobre avestruces, guanacos y si “una especie se transforma en otra”. Si así era, ¿cómo podía ocurrir la transmutación? Aproximadamente año y medio más tarde, después de agregar una pieza decisiva en su pensamiento (la idea de reproducción excesiva y la lucha por la existencia, adoptada de un ensayo de Thomas Malthus sobre la población humana), Darwin dio con su teoría: selección natural, mediante la cual los individuos mejor adaptados de cada población sobreviven para tener descendencia y los otros no. Entonces alimentó, refinó, desarrolló y ocultó esa teoría durante 20 años, hasta que un joven llamado Alfred Russel Wallace (véase “El hombre que no era Darwin”) llegó a la misma idea, obligando a Darwin a apresurarse a tener lista la suya para la imprenta.
Era 1858. Para entonces, Darwin había empezado a escribir un tratado largo, detallado y lleno de notas al pie sobre la selección natural, pero apenas estaba a medio terminar. Asustado, sintiéndose propietario, pero también reanimado por la maravillosa urgencia de la historia que tenía que contar, dejó de lado “el buen libro” y rápidamente compuso un relato más simplificado. Esta versión más corta y descuidada no sería más que un “resumen” de la teoría y los datos que la sustentan, declaró. La llamó “mi volumen abominable” porque, después de décadas de reflexión y demora, el proceso de escritura resultó muy apresurado y doloroso. Quería titularlo “Resumen de un ensayo sobre el origen de las especies y variaciones a través de la selección natural”, pero su editor lo convenció de que aceptara algo por lo menos más atractivo. Apareció en noviembre de 1859 con el título de Sobre el origen de las especies por medio de la selección natural, etcétera, y de inmediato fue un éxito de ventas.
Durante la vida de Darwin se imprimieron cinco ediciones más. Casi indiscutiblemente, se trata del libro científico más importante jamás publicado. Ciento cincuenta años después, hay quienes aún lo veneran, y quienes lo deploran, pero El origen de las especies sigue ejerciendo una influencia extraordinaria, aunque, por desgracia, no hay mucha gente que realmente lo lea.
Y los indicios olvidados que lo llevaron a su teoría aún siguen olvidados. De cualquier manera, se omiten en el relato mítico. Los estudiosos siguen discutiendo la importancia de esas criaturas extintas y vivientes de Argentina, especialmente los perezosos terrestres y los gliptodontes, los perezosos arborícolas, los armadillos y los ñandúes. La evidencia es mixta, incluso entre los diversos comentarios sobre el asunto que dejó el propio Darwin. El más contundente de estos comentarios, en mi opinión, es uno colocado de manera tan manifiesta que suele pasar inadvertido. Comprende las dos primeras frases de El origen de las especies, que inician el libro con una nota nostálgica. Dice así: “Cuando me encontraba a bordo del HSM Beagle, como naturalista, estaba muy impresionado con ciertos hechos de la distribución de los habitantes de América del Sur y de las relaciones geológicas entre los habitantes presentes y pasados de ese continente. Me parece que estos hechos arrojan alguna luz sobre el origen de las especies…”.
Los pinzones de las Galápagos hacen su aparición 400 páginas más adelante.






Editor
Creeo que tarde o temprano la ciencia empezara a reconocer las brillantes mentes como las de Darwin, no cabe duda que cuesta creer en sus teorias pero cada vez estamos mas cerca de poder entender, y comprobar cientificamente los grandes misterios de la humanidad y de nuestro entorno, aunque esto genere un gran rompimiento de Fe, espero que no sea esto una catastrofe para la humanidad.
JOS Guadalajara Mexico
Soy cristiana y me ha fascinado desde niña todas las ciencias naturales y exactas. Durante siglos, ciencia y religión estuvieron en constante choque. La Biblia jamás se contradijo; el hombre no supo interpretarla en tiempos de la Edad Media (hasta se llamó el oscurantismo).
Ahora sabemos que la tierra gira alrededor del sol, que la tierra tiene millones de años, y que la extinción sí se produce (hasta en nuestros días).
Pero lo que no me parece es que se quiera creer que la vida se diversificó a través de una larguísima cadena evolutiva de millones de años. ¿Por qué a fuerza se tiene que encontrar un eslabón perdido? ¿No es más fácil decir que Dios creó cada animal en uno de los seis días de la creación? Nosotros los humanos somos mamíferos, pero cada animal, incluyéndonos nosotros somos totalmente diferentes. ¿Por qué no compararnos con las aves o los anfibios? Simplemente porque no tenemos nada en común; sólo en que somos seres vivos. Me parece que la teoría de Darwin aún le faltan muchos fundamentos, y no puede ser la única explicación del origen de las especies. Sólo estoy de acuerdo en que los más fuertes y aptos sobreviven, pero nunca para dar a una nueva especie en evolución.
La ciencia no debe estar peleada con la religión, pero tampoco puede negar la existencia de Dios. ¿Por qué no aceptar que Dios los creó en seis días (que son miles de años humanos) toda esta gama de vida que acompaña bellamente al hombre en este maravilloso mundo y que nos toca la tarea y responsabilidad de cuidarla? ¿Qué falta para aceptarlo? Saludos.
Jennifer Dávila Paredes Torreón, Coahuila
muy bueno y interesante ver como despues de tantos años se viene a agradecer a un personaje tan impactante en la humanidad como Charles Darwin , demostro como la evolucion de la genetica es una base fundamental en la vida ,uno espera que el mundo reciba esto como un descubrimiento dentro de la vida de darwin ,,como sabemos si realmente evolucionamos del mono ..una incognita que alomejor nunca la vamos a resolver, pero si, tenemos la teoria que de la evolucion de el gran Charles Darwin.Carla Venegas Rancagua Chile.
soy una joven de 17 años y desde hace ya bastante tiempo he descubierto mi pasion por las ciencias…Charles Darwin es un icono en la ciencia, yo estoy en 4 medio y todo lo que aparece aqui ya lo habia leido antes ya que en el electivo de biologia me pasaron EVOLUCION y quede anonadada al darme cuenta de que hay mucha gente que no sabe cuales fueron sus origenes porqué hay animales que son muy parecidos pero no son los mismos…la respuesta es que se parecen porque un ancestreo evoluciono para dar origen al actual…
En fin creo que admiro demaciado al sr.darwin
fernanda madrid, santiago de chile
Jennifer
Que bueno que relaciones la religion con la ciencia, yo tambien lo hago puesto que soy católico, pero para mi la evolucion es muy verdadera ya que es un proceso que dura millones de años y no se da de la noche a la mañana, no entiendo cual es el problema en aceptar que somos animales y evolucionamos a partir de animales lo unico que no acepto es que digan que la evolución se dio al azar, para mi Dios siempre fue el que manejo las riendas de la evolución, el queria que finalmente aparecieramos en este mundo pero no creo que hubieramos aparecido de un dia para otro, venimos de una decendencia y aun estamos en ese proceso de evolución que aunque no se nota esta pasando pero todo se da segun como lo tiene planeado Dios, el es el artesano que moldea nuestro destino. Que esten bien. Andrés Felipe Barros. Cali - Colombia
Segun Mary Midgley, en el articulo “El Origen de la etica”, dice que Wallace opto por creer que Dios introdujo el alma dentro de los primates en el proceso evolutivo, para que asi surgiera el hombre. Mi duda es con respecto a saber como enfrento Darwin sus conclusiones acerca del origen de las especies con sus creencias religiosas? Y no solo como las enfrento, sino que sentido les dio?
Hola soy estudiante de la carrera de Biologia en la facultad de ciencias de la Universidad Nacional Autonoma de Mexico y este año es muy importante para nosotros ya que gracias a Darwin la teoria de la evolucion se ha convertido en la columna central de la carrea de biologia y se ha logrado grandes avances en laa cuestion de la evolucion de los organismos y aunque en sus tiempos fue dificil congeniar esta idea ahora se les agradece a esos genios que junto con Darwin han logrado que diversas teorias se unieran para dar respuestas a tantas dudas sobre la evolucion y adaptacion de los sers vivos y sobre todo a esa cuestion de los grandes genios ¿ de donde venimos y hacia donde vamos?.
Bueno un cordial saludo a aquellos que hacen posible la tarea de traernos estos grandes articulos y espero que algun dia me puedan dar trabajo jejeje.
Ciencia y religión, la enconada pelea de siempre. Yo soy cristiano, pero nunca he sido especialmente practicante. Siempre he pensado que todos los fenómenos naturales tienen una explicación razonable y científica. Sin embargo, con el paso de los años, cuanto más me acerco a la ciencia (gracias en gran parte a esta magnífica revista) más me cuesta creer que toda esta diversidad y toda esta belleza que observamos en el mundo natural llegue a formarse por azar. Si cogemos 28000 fichas con letras, las metemos en un saco, las mezclamos y las volcamos en el suelo ¿Cuántas posibilidades hay de que salga alguna palabra completa? ¿Y una frase? No digamos ya, la posibilidad de formar un libro entero por azar, simplemente volcando las letras. Los seres vivos son tan tremendamente complejos en su funcionamiento interno que cada vez me cuesta más creer que todos se han formado de forma casual. Así como para escribir un libro se necesita alguien que organice las letras de forma apropiada y correcta, hasta que consiguen dar forma escrita a las ideas del escritor, para formar un ser vivo se necesita alguien capaz de organizar los 6 elementos principales que forman la vida, y colocar en su sitio exacto cada uno de esos elementos y todos los demás complementarios. ¿Quién se encarga de dicha organización? ¿Puede ser Dios? Puede que haya diseñado las leyes físicas para ayudarle en su tarea. Si es así, lo hizo tan bien que todos tenemos que seguir dichas leyes a rajatabla, porque ¿hay alguien que pueda contrarrestar la fuerza de la gravedad, por ejemplo? Quizá los científicos están descubriendo los instrumentos de que se sirvió Dios para realizar su creación, en cuyo caso no podría hablarse de enfrentamiento entre ciencia y religión. Como dije al principio, no soy especialmente creyente ni practicante, pero cada vez me cuesta más no creer en Dios….
José Miguel Izquierdo
Zaragoza (España)
Una pregunta: ¿porque junto con esta materia no se publican las insuficiencias espistemicas de la selección natural? ¿Porque tanta propanganda sobre este hombre siendo que en este año se cumple 400 años del descubrimiento de Galileo (un cientifico de verdad)? ¿Porque tanto “Lobby” sobre ester asunto? Hay cientificos que critican el fundamentalismo religioso (Dawkins), sin darse cuenta de que estan formando un fundamentalismo secular.
bueno el documento, pero una aclaración:
La expedición del beagle y de su capitan Fitz Roy, fueron realizadas en las costas de chile austral… recuerde que el canal Beagle por litigio del 80 quedo dividido entre Argentina y Chile, siendo este originariamente por real cedula de Carlos V a Geronimo de alderete entregado para extensión de los dominios de Pedro de Valdivia, conquistador de Chile; existe la Cordillera de darwin en el paralelo 52º l.s. donde este naturalista descubrió la ranita que lleva su nombre y por lo demás existe un monte (ahora en litigio limitrofe entre estos paises hermanos) llamado como el capitan Fitz roy.
y por último el gobierno de ese entonces Manuel Bulnes les presto apoyo financiero y de pertrechos para seguir la expedición hacia las Galapagos.
una chilena común.
un comentario interesante es el del Fisico H.S.LIPSON quien dijo la unica explicacion aceptable es la “CREACION” si toda la prueba experimental la apoya. No cabe duda que la mayoria de los seres vivos estamos diseñados de una forma inteligente si no solo observemos nuestro cuerpo y lo maravilloso en que estamos hechos ¿casualidad?
Celia, por un lado el Canal Beagle es compartido entre Argentina y Chile, no es solo chileno. Ushuaia es una ciudad argentina y está a orillas del Canal Beagle, y por otro lado Argentina posee la mayor parte de la Patagonia. En el territorio continental desde la Cordillera de los Andes hasta el océano Atlántico es territorio argentino. Como indica la nota, Darwin estuvo en Bahía Blanca y desde allí navegó hacia el sur a través de la costa Argentina, con lo cual la expedición no fue realizada exclusivamente en las costas de Chile austral…
Al igual que Jennifer tambien soy cristiano; pero pienso que la evolución es algo que no se puede negar. La biblia menciona que Dios creo al universo y a los seres vivos en seis días. Yo pienso que esto se debe interpretar como el proceso de la evolución ya que nuestra especie fue creada el sexto día. Ademas Jennifer se equivoca al decir que no tenemos nada en comun con otros seres vivos. por ejemplo el ADN de los todos los seres vivos estan constituidos por cuatro nucleotidos, solo que la secuencias son diferentes. Ademas la secuencia del ADN de los monos es muy similar al de los humanos (98% aproximadamente).
Pienso que la ciencia no pelea con la religión, solo que personas fanaticas a la religión quieren negar hechos ya comprobados por la ciencia. Quisiera añadir que estoy totalmente de acuerdo con José Miguel Izquierdo que solo un ser supremo como Dios pudo haber creado y ordenado en forma secuencial (evolutiva)el ADN de cada uno de los seres vivos que hoy existen.
Hola soy Pedro Espitia de la Ciudad de México.
Parece que el tema da mucho de que hablar y toca diferentes áreas todas igualmente controvertidas.
Lo cierto y que es importante señalar es que Darwin no solo hizo un descubrimiento importantisimo, ademas logro abrir un nuevo discurso en donde al parecer Dios ya no cabia ( o por lo menos hasta donde la Iglesia tenia en ese momento como parte de su cosmovision del mundo) El problema como bien señalaba Jennifer era una interpretacion de la Biblia con conclusiones sobre la existencia del hombre que ya estaba caducada para su época. A decir del termino “Oscurantismo” acuñado en el siglo XIX y muy del pensamiento positivista de Augusto comte ( este que pone al estado religioso como el mas primitivo del hombre y al estado cientifico como el mas avanzado) necesitamos entender que la ciencia y la religion no estan peleados y que ambas estan expuestas a polarizaciones y a conclusiones mal planteadas, sobre todo por desconocimiento de las mismas. No soy un experto en biologia ni en genetica pero siempre he tenido fascinación por ambos temas (Religion y ciencia) Como ya algunos han comentado indudablemente hay un diseño no solo en la genetica, al aparecer las leyes que rigen las matematicas y la fisica de todo el universo tienden a una auto-organizacion progresiva.Como pensar que de pura materia mediante millones de años se llego a la formacion de vida inteligente y sobre todo como se organizo la materia para que esa vida inteligente fuera “consciente de la existencia y aún mas allá pudiera investigar y descubrir esas mismas leyes que existen per se pero que no fueron creadas por ninguno de nosotros. ?? Para mi los cientificos solo son grandes observadores de un comlejo universo con leyes pre-existentes que si bien se han puesto al descubierto aún nadie puede decir por que es que estan ahi??. A lo mejor mi pensamiento nos conduce al modelo mecanicista que plantea que un ser supremo diseño el universo con muchas leyes y lo puso en marcha como un reloj, pero esa es otra historia. Hablando de la Biblia, el salmo 19 dice “el cielo cuenta la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos” para mi la interpretacion clara de este pasaje es que en la naturaleza refleja patentemente la manufactura de su creador. Los cientificos estan mas cerca de Dios de lo que se imaginan, al menos de su obra.
Y a Jose Miguel le comento que segun Hans Kün, notable teólogo, comenta que el cristianimo necesariamente se encuentra en la práctica es decir no existe tal como un cristiano no practicante ya que el llamado de Jesus responde necesariamente a la acción, a los hechos de ahi que el Cristianismo no sea una religion ni una filosofia sino una decision constente de hechos que se practican en la vida diaria.
Yo procuro cada dia swr cirstiano a veces no me sale bien, pero afortunadamente cuento con la gracia y la presencia del Espiritu Santo que me justifica mediante la sangre de Jesus y me hace acepto delante del Padre.
Saludos
Es una tristeza ver como los fanaticos nos quieren sensibilizar con frases como “No es más fácil decir que Dios creó . . .toda esta gama de vida que acompaña bellamente al hombre en este maravilloso mundo y que nos toca la tarea y responsabilidad de cuidarla?”
Si efectivamente es mas “facil” creer en la teoria de la creacion, y descartar todo el trabajo “dificil” de formular una hipotesis, experimentar, creacion de teorias , nuevas hipotesis, descartar, etc.
Vivir de manera facil no es evolucion.
Estamos hablando de ciencia, es comprobable. EXISTE. Y aun asi , aunque Dios lo hubiera planeado (que personalmente no creo, es demasiado dificil para mi muy poco evolucionado entendimiento) la existencia o no del ser supremo resulta irrelevante.
Una muestra mas del ego del hombre al creerse el elegido de un Dios abstracto, que creo la naturaleza para acompañarlo y asigna tareas y responsabilidades, ignorando cualquier teoria que no muestre al hombre como centro del universo.
Afortudamente hay seleccion natural. Algun dia dejeramos de aguantar al oscurantismo religioso !
Saludos
Hola lectores.
Creo que el tema da para muchas opiniones.Leí atentamente los comentarios y creo que nos estamos desviando un poco el tema. Soy de Punta Alta, donde pasó Darwin y realizó importantes descubrimientos. Actualmente resido en Bahía Blanca por cuestiones de estudio. Estos lugares aparecen claramente en el mapa publicado. Me da mucha pena que se discutan temas un poco abstractos y alejados un tanto de la realidad.Creo que no se puede relacionar un descubrimiento arqueológico de este tipo(que de eso se trata nada más) y del inicio de una “teoría” con un sin fin de especulaciones religiosas, personales, políticas y étnicas si se quiere. La realidad es muy distinta. Si uno tiene la oportunidad, como yo la tengo, de recorrer las playas y encontrar a flor de tierra restos fósiles, se darían cuenta de que esto tiene un valor para la humanidad incomparable e incalculable, pocas veces reconocido lamentablemente. Aquí se encuentra un yacimiento único en el mundo de huellas de mamíferos milenarios que desgraciadamente no se hace mucho para conservarlo como un tesoro de la humanidad. Y mientras perdemos el tiempo discutiendo y especulando,en la playa, con cada ola y con cada curioso descuidado, se va nuestro pasado, muestra terrenal y concreta de nuestros orígenes. Creo que no podemos acotarnos a creencias religiosas y profundos planteos filosóficos.
Al observar los ejemplares expuestos en el museo de la ciudad (megaterios, gliptodontes, etc) que lleva el nombre de “Carlos Darwin” (en la época de la guerra de Malvinas se cambió Charles por Carlos) si uno tiene suficiente amplitud de mentalidad y cultura suficiente, se da cuenta de que la simplicidad y a la vez complejidad de estos animales no se remiten ni a la Iglesia, ni a la política ni a ningún fenómeno que ni Darwin, ni el resto de los hombres pueden rotular y encajar en sus teorías.
Saludos desde Argentina!
Fernando Pérez
Considero fascinate las investigaciones realizadas por Darwin, es indudable que él es el padre de la biología moderna. La ideas fundamentadas en sus estudios provienen de la empatía que Charles demostraba con la naturaleza y sus principios morales que condujeron su investigación.
Estoy de acuerdo con Claudio en que es una lástima que aun en nuestros tiempos predomine la ignorancia, y que un montón de fanáticos se justifiquen con ideas prestadas de su fe, negando e ignorando el enorme esfuerzo de gente de ciencia que dedico toda su vida al conocimiento, a entender la realidad. Es innegable la veracidad de la conclusiones a las que llego C. Darwin no porque las haya dicho el (que es como se justician esos fanáticos, “porque lo dice la biblia”), sino porque las evidencias están ahí, porque es el resultado de una intensa y larga investigación producto del entendimiento humano, y estos ignorantes se jactan con sus ideas de que somos las criaturas elegidas por dios, y somos inteligentes, pues déjenme decirles, que la inteligencia es solo una cualidad mas entre los millones de mecanismos que utilizan los seres vivos para garantizar su sobrevivencia (y por cierto los hombres brillamos mas por nuestra ignorancia que por esa otra cualidad) y si se preocuparan un poco mas por leer y entender las ideas de gente como Darwin este planeta no estaría en vías de convertirse en un planeta estéril como lo está haciendo.
Muy interesantes todos los comentarios publicados, tanto acerca de la religion como la ciencia, como bien ya escribieron, Dios se tardo 6 dias en culminar toda la creacion incluyendo el hombre, se tiene que tener la Fé como de un niño para entender la creacion del universo y el hombre mismo, esa misma fé nos conduce a aceptar todo aquello que nosotros no podemos entender, es fé que cada uno de nosotros llevamos muy dentro, y no es la fé natural con la que nacemos, es la fé que nos nace de escuchar acerca de las enseñanzas biblicas.
Ahora imaginense cada uno de nosotros, que seria si no hubiesen existidos todos los seres prehistoricos, realmente seria un sistema de vida sumamente aburrido, Dios ha permitido que todo aquello que un dia tuvo vida, halla dejado sus huellas en el mundo para enseñar al hombre mismo que hay un Creador Supremo de todas las cosas, la ciencia, es una aventura en la cual el ser humano no dejara de “viaja”, descubrir y aprender nuevas cosas, podemos cada uno de nosotros aprender mucho del Sr. Darwin, un gran cientifico, pero aprenderemos mas si nos sumergimos en las enseñazas del origen de las cosas, las cuales estan escritas en La Biblia.
El hombre “recientemente” descubrio que la tierra era redonda, pero Dios esto ya lo habia revelado a su profeta Isaias muchisimos siglos antes que el hombre “descubriera” que la tierra es redonda. No soy estudiante de biologia, ni quimica, ni nada que este relacionado a la ciencia, pero la misma me apasionada y tiene mucho mi atencion, pero mi fé es como la de un niño y se que la de muchos estudiantes de biologia o ciencia evolutiva tambien su fé es como la de un niño cuando no encuentra respuesta a sus interrogantes.,solo queda reconocer que un Ser Superior es el creador de todas las cosas que se ven y no se ven.
Sinceramente un predicador de La Biblia.
¿Qué decir?
Soy cristiano y creyente… Aunque no practicante.
También me fascina el mundo de las ciencias, por ello estoy en contra de cualquier tipo de fanatismo, superstición y de cualquier doctrina, dogma, principio, etc. que impida a uno pensar por sí mismo con claridad y objetividad.
Tengo que admitir que la Teoría del Evolucionismo no puede y no debe pasar desapercibida. Nos implica, habla de nuestro origen, y posee sustento cientifico casi imposible de negar (aunque negado constantemente).
A mi entender, esta teoría produce el contundente efecto de las más maravillosas ideas a lo largo de la historia: una vez nos son reveladas resultan obvias, parece dificil imaginar que las cosas suceden de otra forma. Luego caemos en la cuenta de que nunca nos habíamos planteado algo así.
Sin embargo, cuando uno contempla el perfecto equilibrio de la naturaleza, esa sublime armonía; la inmensa complejidad y diversidad de los seres vivos y de las relaciones que los unen, etc. Se pregunta
¿Cómo es que el mundo y el universo mismo funcionan de un modo tan “natural” casi perfecto?
¿De dónde proviene, o como surge tal perfección?
¿Es posible que este orden tan complejo surja de la nada?
A veces no puedo menos que pensar que existe algo (llámese Dios, energía, fuerza, verdad) que rige y da dirección al Universo.
En el eterno dilema entre la ciencia y la fe, puede agregarse que la fe sin la ciencia es ciega, y la ciencia sin la fe es coja.
Y me gustaría además dejar las palabras de otra mente brillante que iluminó este mundo con sus descubrimientos, el Sr. Isaac Neewton:
“Lo que sabemos es una gota, lo que ignoramos, un inmenso
océano. La admirable disposición y armonía del universo no ha podido
salir sino del plan de un Ser omnisciente y omnipotente”.
Y del Sr. Albert Einstein:
“A todo investigador profundo de la naturaleza, no puede
menos de sobrecogerle una especie de sentimiento religioso, porque le es
imposible concebir que haya sido él el primero en haber visto las
relaciones delicadísimas que contempla. A través del universo
incomprensible se manifiesta una Inteligencia superior infinita”.
Sabias palabras que retumban en mi cabeza desde la primera vez que las leí, hace ya como 10 años.
Muchas gracias por el artículo. NG es sin dudas mi revista favorita. Felicidades!
Gracias darwin por el regalo que le diste a la humanidad………..
era tan simple que nadie se dio cuenta, lo complejo surje de lo simple por acumulacion de diseño
es impecable
Han pasado 200 años del nacimiento de Darwin, y 150 de la publicación de El origen de las especies, y el debate sigue vivo. Según puedo comprobar en los comentarios que están encima del mío, sigue habiendo gente que no entiende la evolución. No es necesaria la existencia de ningún dios para la creación de la vida, ni para su consiguiente evolución. Los organismos son tan perfectos para con el medio que los rodea por evolución y adaptación, no porque los haya diseñado dios, incluido al hombre. Estos debates se daban en la época de Darwin, hoy día deberían estar superados. No entiendo como gente que lee esta revista aun está anclada en el pasado. La ciencia puede responder a unas preguntas y la religión a otras. Por ejemplo: la ciencia nos puede decir de donde venimos, o como funciona el mecanismo de la evolución mediante mutaciones y selección natural, pero estas respuestas nunca nos dirán nada sobre nosotros mismos, sobre como debemos actuar o sobre la finalidad de nuestra vida en la Tierra, este es el campo de la religión. Yo creo que están bastante separados. La ciencia nunca va a estar en contra de la religión, porque cada cual puede creer lo que quiera, pero la religión debería dejar avanzar a solas a la ciencia, porque ya la ha lastrado durante años. No a la teoría del diseño inteligente, es falsa, leanse cuanquier libro de genética por favor.
Creo que el artículo es muy bueno, y creo además que la evolución es grandiosa; puesto que la evolución por sí sola ha tenido muchas facetas, desde los filósofos presócraticos hasta nuestros días.
Para comprender algo tan fascinnante es necesario dejar a un lado los prejuicios y darse cuenta que es más facil adoptar una verdad como esta, onde los argumentos y las pruebas hablan por si solas… Es un hecho y no una teoria. Infinitas gracias por su maravillosa contribución a la ciencia y a la humanidad..Mil gracias honorables y dedicados personajes Darwin y Wallace.
Hay tanto que decir, en cuanto a Darwin y sus investigaciones; sin embargo yo quiero únicmaente, opinar, que envidio la oportunidad que tuvo y aprovecho Darwin, al estudiar la vida en una Isla tan hermosa y si puedo decir, maravillosamente hermosa.
Exitos, a quienes hacen posible la redacción de estos artículos.
Comparto con Claudio y otros…
Todo esto, me hace sentir tan pequeña como insignificante en un universo que aun no terminamos de entender, que bueno que hay gente bastante curiosa para ver mas alla de prejuicios y religiones. Se les agradece.
Es una pena que aun en esta epoca resulte tan controversial para cualquier religion, y mas cuando las pruebas de Darwin e investigaciones posteriores saltan a la vista.
Creo que ciencia y religion no se pueden llevar, aceptar las teorias de Darwin y agregarle un poco de religion diciendo que Dios participo de alguna forma…suena tan raro, solo resultan teorias subjetivas y muy raras, mezcla de supersticion y ciencia.
Aun no entendemos que nosotros, los humanos, no somos los reyes de la creacion, ni de nada por el estilo, solo somos una pequeña parte. Ojala modificaramos nuestra forma de pensar.
A pesar de que me declaro una neofita, el tema Darwin es fascinante e intrigante y creo que esto, Darwin y saber de donde venimos apenas se inicia, todavia hay muchas preguntas que responder.
sencillamente me parecio fantastico el articulo sobre evolucion. Soy profesora de biologia y este año pienso incluirlo en mi catedra como matreial de apoyo . me parecio muy simple y claro el relato y las relaciones establecidas mediante una infografia entre la genetica y la evolucion. tambien esta muy biueno que se incluyeron a otros evolucionistas destacados como s.gould fallecido hace pocos años ( brillante , por cierto). me gusto mucho .
Darwin es uno de eso personajes incomprendidos, hace un aporte sublime a las ciencias, pero los detractores de la teoría de la evolución consideran que es una aberración, pero no presentan prueban contudentes en contra de ella, en cambio la teoría de la evolución cuenta con una serie de evidencia físicas que permiten aceptar su veracidad.
Me encanto el articulo,aunque ya habia leido todo esto antes en el cole.Tengo 15 años y el Sr. Charles Darwin es un gran cientifico.
Y agaradesco a mi profesora Nancy Loiacono por haberme enseñado todo lo que se hoy del tema…
Soy María Eugenia Mendoza.Bs As-Argentina.
Darwin esta a la altura de Eintein, Newton, y demas cientificos inmortales.
Charles Darwin era una mente brillante, creo que se merece todos los premios del mundo ya que él estudió y vivió con los animales de los Galápagos, y aún así él era Vegetariano, jamás fue capaz de comerse un animal esas criaturas hermosas, perfectas, inocentes, e ingenuas, nunca hizo ningún acto en contra de los derechos de los animales ( en ese tiempo no estipulodos), y aún así consiguió la teorías más acertadas que para mí no hay otra que se le iguale.
El articulo es increible, muy bueno como todo lo que se publica en esta gran revista, estoy de acuerdo con varias de las opiniones descritas por los demas lectores, no debemos cegarnos por la “fe” y negarnos a conocer mas alla de lo que podemos ver y persivir con nuestros sentidos, yo tambien creo en Dios y creo que el actua sobre la naturaleza con muchos “instrumentos” incluyendo al hombre.
Me da pena que en este epoca hay quienes aun no creen en las teorias de darwin ( el niño predicador)y me encanta leer todo lo que tenga que ver con la biologia este articulo es bastante bueno me gustaria que publicaran mas articulos d este tipo
estoy totalmente de acuerdo con todos los comentarios, a mi me encante la biologia y no olvidemos que todos los organismos evolucionan de ahi la teoria de darwin q todavia no deja de ser teoria, y lo religioso, que tambien es una teoria, esto es mas cuestion de fe, de lo que cada persona cre en lo espiritual, yo soy catolico creo en dios pero tembien me gusta mucho la biologia y en estas cuestiones religion y ciencia no comparten ideas y sus puntos de vista son diferentes.
Estudio Geologia, donde estudiamos lo basico y más general por asi decirlo de la Paleontologia y (muy en contra de mis ideas) arqueopaleontologia. Para mi carrera la religión es otra ciencia, todo lo que vemos es basado en la evolucion, y me encanta, amo el hecho de que este articulo afirme esta teoria sin dudarlo.
Cuando uno tiene en la mesa frente a el una serie de fosiles de distintas epocas que parecen dar lugar a una cadena donde se puede ver el animal más rustico y antiguo llegar al más moderno la duda queda en porque nadie más puede verlo tan claramente.
Hola les recomiendo que lean la edicion de la revista “New Scientist 24 January 2009″ Donde se explica porque la teoria de Darwin no es posible (como El la explica), pero lo que no se puede negar es el hecho de la Evolución en Sí, pero no como la imaginó Darwin y nos lo han querido hacer creer.
Dejo aca textual un adelantio de la nota, si consiguen la revista lo leen todo el reportaje completo.
““THERE is nothing new to be discovered in
physics.” So said Lord Kelvin in 1900, shortly
before the intellectual firestorm ignited by
relativity and quantum mechanics proved
him comprehensively wrong.
If anyone now thinks that biology is sorted,
they are going to be proved wrong too. The
more that genomics, bioinformatics and many
other newer disciplines reveal about life, the
more obvious it becomes that our present
understanding is not up to the job. We now
gaze on a biological world of mind-boggling
complexity that exposes the shortcomings
of familiar, tidy concepts such as species,
gene and organism.
A particularly pertinent example is
provided in this week’s cover story – the
uprooting of the tree of life which Darwin
used as an organising principle and which
has been a central tenet of biology ever since
(see page 34). Most biologists now accept that
the tree is not a fact of nature – it is something
we impose on nature in an attempt to make
the task of understanding it more tractable.
Other important bits of biology – notably
development, ageing and sex – are similarly
turning out to be much more involved than we
ever imagined. As evolutionary biologist
The future of
life, but not
as we know it
EDITORIAL
Michael Rose at the University of California,
Irvine, told us: “The complexity of biology is
comparable to quantum mechanics.”
Biology has been here before. Although
Darwin himself, with the help of Alfred Russel
Wallace, triggered a revolution in the mid-
1800s, there was a second revolution in the
1930s and 1940s when Ronald Fisher,
J. B. S. Haldane, Sewall Wright and others
incorporated Mendelian genetics and placed
evolution on a firm mathematical foundation.
As we celebrate the 200th anniversary of
Darwin’s birth, we await a third revolution that
will see biology changed and strengthened.
None of this should give succour to
creationists, whose blinkered universe is
doubtless already buzzing with the news that
“New Scientist has announced Darwin was
wrong”. Expect to find excerpts ripped out
of context and presented as evidence that
biologists are deserting the theory of
evolution en masse. They are not.
Nor will the new work do anything to
diminish the standing of Darwin himself.
When it came to gravitation and the laws of
motion, Isaac Newton didn’t see the whole
picture either, but he remains one of science’s
giants. In the same way, Darwin’s ideas will
prove influential for decades to come.
So here’s to the impending revolution in
biology. Come Darwin’s 300th anniversary
there will be even more to celebrate. ”
Saludos
Si los fisicos tienen a un Sir Isacc Newton , los quimicos a un Sir John Dalton , nosotros los biologos tenemos a Sir Charles Robert Darwin . Las bases filosoficas de la Biologia evolutiva se sostienen y se argumentan en la actualidad segun las leyes de la herencia , es decir los cambios en las frecuencias alelicas de la poza genica de una poblacion y estan dirigidas por la presion selectiva de la naturaleza ( Seleccion Natural ). .a Sintesis Moderna de la Evolucion o Neodarwinismo propuesta ya hace mucho por T. Dobzhansky en su famosa obra La genetica y el Origen de las especies , Julian Huxley , Ernst Mayr y otros investigadores comprueban la tesis de Darwin-Wallace que aun es vigente y sigue causando polemicas controversiales referente a nuestro origen como especies….Evidencias y pruebas contundentes planteadas por la ciencia es muy vasta y rica . Sobre todo es demostrable y sujeto a verificacion.
Cordialmente :
G. Carlos Castro M.
todo se puede, no faltan palabras…
sino hechos..el futuro depende de nosotros..
que esperamos, si no lo hacemos nosotros, nadie lo hara…conservemos nuestro mundo…
……creo que sere el primer juzgado,pero lo que pasa es que soy adolescente y solo puedo hacer poco por mi tierra,tierra de todos….solo quisiera ser un instrumento de ayuda para la vida.
Darwin fue un gran ilustrador sobre la teoria de selección natural y pretendia obtener mayor información sobre los origenes de la especie humana con respecto a otros genes.