El paseo del Jaguar [Artículos]
Si estos conservacionistas visionarios logran su cometido, el felino errante seguirá viviendo.
![El paseo del Jaguar [Artículos] National Geographic](http://ngenespanol.com/wp-content/uploads/2009/03/jaguar-ppal.jpg)
Poderosos en el agua, los jaguares viajan con frecuencia a lo largo de ríos, cazando pecaríes y venados, y dejando pocas huellas de su paso. Eso puede hacer que rastrearlos sea un reto para Rabinowitz y su equipo, quienes trabajan como detectives en busca de evidencias sólidas sobre dónde estuvieron los jaguares y entrevistando a quien pudiera haber visto alguno.
Foto de Steve Winter
Una noche, al oscurecer, en lo profundo de un bosque de Costa Rica, un joven jaguar macho se levanta después de dormir, se despereza y, en silencio pero con determinación, abandona para siempre el lugar donde nació.
Aquí cuenta con refugio, y gran cantidad de venados, pecaríes y agutíes para comer. Además, ha percibido la presencia de hembras, con las que se podría aparear. Pero también hay un jaguar macho maduro que reclama para sí ese bosque y a las hembras. El felino más viejo no tolerará rivales. El olor de la madre del joven en el aire, que de cachorro lo reconfortara tanto, ya no lo ata más a su hogar. De modo que se marcha.
Pero este vagabundo ha elegido la dirección equivocada. A unos cuantos kilómetros llega al final del bosque; más allá se encuentra una plantación de café. Movido por el instinto y la necesidad, sigue adelante, siempre entre los árboles a lo largo de las cercas y de los ríos. Pero pronto su único refugio son unos cuantos matorrales y árboles dispersos, donde no halla nada para comer. Se encuentra ahora en una zona de ranchos ganaderos, y una noche el hambre y el aroma de un ternero recién nacido superan su reticencia a cruzar espacios abiertos. Aproximándose a rastras antes de abalanzarse, mata instantáneamente al ternero con un chasquido de sus poderosas mandíbulas.
Al día siguiente, el ranchero encuentra los restos y las huellas delatoras de un jaguar. Congrega a algunos de sus vecinos y junta varios perros en una jauría. Los cazadores encuentran al macho joven, pero solamente están armados con escopetas; presos de la ansiedad, disparan desde una distancia demasiado lejana. El cráneo extremadamente grueso del jaguar lo protege de la muerte, pero los perdigones lo dejan tuerto y le destrozan la pata delantera izquierda.
Lisiado e incapaz de encontrar sus presas habituales en esa extensión de arbustos, el hambre lo lleva a buscar alimentos más fáciles. Mata a otro becerro en un rancho adyacente, y luego a un perro en los límites de un poblado próximo. Esta vez, no obstante, se ha demorado demasiado. Atraídos por los aullidos del perro, un grupo de aldeanos lo acorralan hasta un árbol y, aunque es necesario dispararle varias veces, al final lo matan. Los jaguares, dicen, no son más que asesinos de ganado, asesinos de perros. Son plaga.
Esta triste historia se ha repetido miles de veces a lo largo del territorio donde el jaguar tiene su hogar, y que se extiende desde México (antes desde Estados Unidos) hasta Argentina. En décadas recientes, esto ha ocurrido cada vez con mayor frecuencia en la medida en que los ranchos, las granjas y el desarrollo se han comido la mitad del hábitat principal de este gran felino, y conforme los seres humanos han diezmado sus presas en muchas zonas de los bosques restantes.
Alan Rabinowitz contempla un final distinto. Él imagina que cuando el joven jaguar abandone su lugar de nacimiento, pasará, inadvertido por los seres humanos, a través de un corredor casi continuo de vegetación protectora. En unos cuantos días dará con una pequeña extensión de bosque que alberga presas para él, las suficientes como para detenerse y permanecer ahí uno o dos días antes de proseguir la marcha. Eventualmente llegará a un parque nacional o a una reserva de vida silvestre, donde encontrará un hogar, espacio para merodear, presas en abundancia y hembras en busca de un compañero.
Rabinowitz es el principal experto en jaguares del mundo, y ha comenzado a hacer realidad su sueño de crear una vasta red de corredores y refugios interconectados que se extienda desde la frontera entre Estados Unidos y México hasta Sudamérica. A esta red se le conoce como Paseo del Jaguar, el término en español. Rabinowitz cree que en una red de este tipo radica la mayor esperanza para evitar que el gran felino del Nuevo Mundo se una a los leones y a los tigres en la lista de especies en peligro de extinción.
Rabinowitz comenzó su labor en la Wildlife Conservation Society, y actualmente dirige la Panthera Foundation, un grupo conservacionista que se dedica a proteger a las 36 especies de felinos salvajes que existen en el mundo. El trabajo actual de la fundación representa un cambio radical en apenas una década en la filosofía conservacionista que Rabinowitz defendía. En los noventa, Rabinowitz y otros especialistas identificaron docenas de lo que ellos llamaron unidades de conservación de jaguares (JCU, por sus siglas en inglés): amplias zonas con acaso 50 jaguares, donde la población local o bien se encuentra estable o está en aumento. En el corazón de la mayoría de los JCU hay parques ya establecidos o algún otro tipo de áreas protegidas, los cuales Rabinowitz esperaba expandir y proteger mediante zonas de contención que los rodearan. “Yo sentía que a lo mejor que podíamos aspirar era a encerrar a esas grandes poblaciones en zonas fragmentadas ya existentes”, dijo Rabinowitz.
Pero a los pocos años, la nueva ciencia de identificación por ADN –que estudia materiales genéticos para determinar la familia y las relaciones entre las especies– reveló un hecho asombroso: el jaguar es el único carnívoro de gran tamaño y de territorios extensos en el mundo que no tiene subespecies. Esto significa que durante milenios los jaguares han ido mezclando sus genes a lo largo de todos sus territorios, de manera que los individuos de México son idénticos a los del sur de Brasil. Para que esto sea así, algunos de los felinos deben moverse regular y ampliamente entre distintas poblaciones.
Rabinowitz y sus colegas revisaron la información que habían reunido para ver si aún era posible interconectar las reservaciones con hábitats adecuados que contaran con sustento suficiente para un jaguar viajero. “Quién se hubiera imaginado –dijo Rabinowitz– que mientras que los hábitats para jaguares, donde los felinos pueden vivir y reproducirse, han decrecido 50 % desde la primera década del siglo XX, los hábitats que los jaguares pueden utilizar para viajar a través de ellos han disminuido en sólo 16 por ciento. La mayoría de estos se encuentran intactos y tienen contigüidad. Son como pequeños oasis, ‘retazos muy pequeños de bosque a los que los jaguares acudirán para usarlos por un rato y luego marcharse’. Estábamos eliminando de la lista esos sitios porque no son hábitats donde pudiera vivir una población permanente de jaguares. Ahora están resultando cruciales”.
Rabinowitz espera convencer a los gobiernos de los países por los que atraviesa la zona territorial del jaguar de que mantengan esta red de hábitats a través de una planeación racional del uso del suelo, como por ejemplo elegir zonas no críticas para los desarrollos más importantes y para la construcción de caminos. Los estudios han mostrado que incluso zonas de menos de 3.8 kilómetros cuadrados pueden servir como refugios temporales de uno o dos días para los jaguares errantes.
Si bien hasta ahora el hábitat que constituye la red propuesta continúa intacto en su mayoría, muy pronto se necesitará protegerlo, especialmente en determinadas áreas de Centroamérica y Colombia, donde algunos de los senderos por los que viaja el jaguar han alcanzado ya condiciones críticas. Por medio del estudio de fotografías satelitales, de mediciones desde aeroplanos y recorridos a pie por secciones del corredor propuesto para dar seguimiento a los reportes de los lugareños, Rabinowitz y su equipo son capaces de identificar aquellos segmentos con mayores necesidades de protección. Entonces, asegura, podrá acudir, con datos científicos sólidos, a quienes toman las decisiones en cada gobierno. “Nuestro primer reto es revisar los corredores donde la red tiene un solo filamento. Tenemos que cerrar esas zonas”.
El Paseo del Jaguar se cuenta entre los programas de conservación más ambiciosos del mundo, y llevarlo a la práctica tomará varios años. Rabinowitz se está concentrando primero en México y Centroamérica, donde las autoridades de los ocho países han aprobado el proyecto. Costa Rica ha incorporado ya la protección del corredor a las leyes que regulan el desarrollo.
Luego abordará Sudamérica, donde los paisajes y las situaciones políticas son más diversos y representan un reto mayor. No obstante, Rabinowitz se siente motivado por la respuesta emocional de su audiencia. Los pueblos indígenas en todo el altiplano central mexicano, así como los mayas, incorporaron el jaguar a su arte y a su mitología. Hoy, incluso los secretarios de gobierno, con sus celulares y oficinas urbanas, sienten lo que Rabinowitz llama “un poderoso vínculo con sus ancestros. Nadie puede decir que el jaguar no forma parte de su propia herencia –dijo–. ¿Qué mejor símbolo unificador puede haber que el jaguar?”.
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Mel White es colaborador de National Geographic. Publicó Borneo, en noviembre de 2008, y “El caso del pájaro carpintero de pico de marfil”, en 2006.



es importante q no solo los gobernantes esten enterados de esta importante labor…es indispensables q la poblacion como tal..el pueblo de cada pais este enterado a fin ser mas adelante un precursor de esta labor…y asi lograr fortalecer el espiritu conservacionista en las personas…forzando un frente organizado para garantizar el respeto de estas zonas de alta importancia y no solo esperar q los gobernates lleven a cabo la conservacion de estas zonas…si bien es cierto las leyes rigen el camino de una paias, pero de nada servirian si el pueblo nos las conoce y por ende no las aplica, q finalmente es un gran problema y puede afectar su forma de pernsar y actuar…por ello es importante concientizar a la comunidad en general.
Amo a los felinos, benditas las personas que tienen el amor y la sensibilidad para luchar por estos hermosos y místicos animales!!
Quisiera enviarles mi comentario con respecto a este bello animal,a mi criterio el más hermoso entre todas las especies Es de vital importancia que todos mancomunadamente intentemos difundir y valorar las especies de peligro de extinción de esta parte del mundo Ya que a veces fijamos nuestra mirada a animales que tienen una cobertura y mayor respaldo a nivel mundial Por caso,el panda Consientisemos y luchemos por NUESTRO JAGUAR!!!
Muy bueno el articulo, me parece genial que haya gente que se esfuerce para lograr algo tan noble como la preservacion del jaguar, un animal distintivo de America y que se le reconozca su trabajo, ademas de que los gobiernos lo apoyen…
Creo que los felinos, en si son unos de los animales mas hermosos que existen!!! Nuestro felino mas grande es el adorable Jaguar, que alegria ver que hay gente que incluso sin ser Americano, defienda esta hermosura!!! Y que tristeza pensar que hay gente latina como los del relato que puedan cometer semejante atrosidad!! Espero que cada dia se sume mas gente que adore y proteja a este Hermoso Felino!!! Espero que podamos difundir mas la proteccion del medio ambiente y el derecho de estos seres vivos que nos permiten el placer de compartir el mundo con nosotros….
Que importante es traer cultura a las personas, pues muchas no entienden que hay un equilibrio que los humanos estan sobrepasando. Cada vez los humanos invadimos mas los espacios de muchas especies, destruyendo sus hogares y dejandolos desvalidos. Mil felicitaciones por la labor con e Jaguar y espero que cada vez mas personas esten concientes que los animales son seres vivientes y sintientes.
Efectivamente, en una visita realizada el año 2007 a la selva de Chiapas específicamente en la zona fronteriza con Guatemala, al realizar un paseo pude introducirme al rededor de una vivienda indígena y ví colgada la piel de un jaguar. Le pregunté al guía cuáles eran los motivos por los cuales lo habían matado y me respondió que era común que merodearan los jagures por lugares donde podrían encontrar aliemento seguro de animales domésticos.
Por lo que coincido con Verónica en el sentido de que los humanos invadimos los espacios de los animales salvajes.
Más aún ahí pude observar sembradíos de subsistencia con una escasa cosecha de piñas, jitomates, maíz y otros alimentos, que poco contribuían a la alimentación de los pobladores, pero que al despejar los terrenos mediante la tala propiciaban seguramente la falta de alimentos naturales de los felinos.
Estoy seguro que la tala inmoderada de la selva contribuye al deterioro de la fauna silvestre y a pesar de que pudiera existir alguna cultura de preservación en la actualidad, las autoridades en la materia deben de poner mayor cuidado con la caza furtiva.
Saludos.
quisiera ser un guerrero jaguar como en el imperio azteca.
este “tigre americano” es uno de mis animales favoritos, por la mitologia que representaba en las diversas culturas prehispanicas de mexico, la cuales decian “el hombre deciende del jaguar”
estudiante de biologia de la uv
Alvaro Olivo
que bello… será posible? ♥♥♥♥ el regreso del jaguar!!!
Adquirí 42 hectáreas de selva en Quintana Roo con la idea de conservar el hábitat que rapidamente convierten en páramos los lugareños con la tala y la ganadería pero no ha sido respetado por mis vecinos y lo están talando. No puedo quedarme a vivir ahí para resguardarlo ni tengo recursos para dejar un guardia, solo puse letreros en los límites pidiendo no cazar ni talar. Es insultante y triste ver como nuestra especie involuciona y degrada sin respeto los intentos de parar su insensatez.
Anda jaguar!!! Anda!!!
Realmente somos bendecidos por el Creador en tener tanto que descubrir y sobre todo que proteger. Desgraciadamente no somos los suficientemente sensibles para valorar todo nuestro entorno natural. Un aplauso para las personas que pueden y quieren y sobre todo tienen los medios (sobre todo economicos)para una lucha constante y diaria en tratar de preservar lo que la naturaleza nos ha prestado y que no hemos sabido amar, cuidar, valorar y respetar. Ojala y no sea demasiado tarde para salvar esta especie y muchas otras que estan en peligro de extincion. No degrademos mas a la especie humana con acciones que al final de los tiempos nos van a llevar a nuestra propia extincion.
Es muy hermoso el JAGUAR.pero como e un carniboro neto,tambien es un peligro para los agricultores y habitantes de la zona de influencia. señores no lo maten solo capturenlo y envienlo al zoologico o a una reservaciòn.En Paraguay todabia tenemos muchos pero los siguen matando.
Saludos desde Honduras, una tierra y selvas que tienen todavia poblaciones de Jaguar, pero que tambien estan siendo reducidos, asi como tambien sus habitats ancestrales. Muy cerca de donde vivo, en la Costa Caribe, en la localidad de El Pino, existen individuos a unos 5 kms de distancia, en la zona de la Montañas de Pico Bonito. De nuestra parte estamos haciendo esfuerzos propios y asociados para la conservacion efectiva del Jaguar, asi como una pronta inicitiva de area de interconexion biologica entre areas silvetres protegidas, a fin de que el Jaguar interactue desde las Montañas hacia los humedales y zonas costeras, sus ecosistemas tambien funcionales. Y recuerden hagan lo mejor, y resuelvan a favor del Gran Jaguar Americano!!
obios@honduras.com
Después de la terrible historia, es reconfortante saber que hay una esperanza para estos maravillosos animales, que no solo se quedara en papeles, porque nos da más fe que gobierno y pueblos indígenas estén comprendiendo la necesidad de devolverles una vida tranquila a los jaguares.
Espero algún día poder estar ahí, colaborando en este gran proyecto.
Nosotros los descendientes de mayas, aztecas,y otras culturas de centro america debemos de luchar por la conservación de nuestras selvas habitat de especies tan hermosas como el jaguar viven, es necesario para el bien de todos los que aca vivimos exgir a nuestros gobiernos que los protejan, que poco a poco unamos mas corredores donde ellos puedan transitar. protejamoslos
Julio Guardiola
aqui en chiapas,México tambien tenemos jaguares, y así como dicen bendita las personas que se dedican a cuidar a este felino poderoso, impresionante y hermoso, ojalá que logren su cometido yo creo que sí,
Es un hermoso animal ayudemos todos a conservarlo con vida sino al rato solo lo veremos en fotografias y en videos, soy fanatico de admirar los grandes felinos y no me gustaria que desapareciera por completo de la faz de la tierra ayudemos todos deteniendo al principal depredador de esta especie EL HOMBRE……
en Argentina, lamentablemente, la deforestacion, el avance de los cultivos va cercando cada vez mas a este magnifico animal, aca conocido como yaguareté, y ya quedan muy pocos, espero que este ejemplo cunda y podamos disfrutar de su presencia,como de la de tantos otros seres que vamos exterminando, con nuestra ansia consumista y de depredar, en aras de una supuesta felicidad,consumiendo los recursos y expoliando el planeta
EL problema de estos hermosos y grandes felinos es la pobreza de lo territorios que tienen que cruzar y la corrupcion de los gobiernos.
me parece muy interesante lo que se comenta acerca de que el jaguar no presenta subespecies y buenop me gustaria ver si puedo adquirir mas informacion acerca de este tema ya que actualmente estoy trabajando con el jaguar.
me facinal los jaguares y yo mantengo a una hembra negra en el zoomat (itzhel)
Gracias por este articulo tan esperanzador para los que amamos la flora y fauna de nuestro planeta, el habitad del leopardo ha sidodesvastada por generaciones por falta de concienci de nosotros los humanos que le llamamos civilizar, al derrivar arboles y quemar bosquez para la agricultura, fundar nuevas cuidades y demas. Demosle otra oportunidad a los demas seres vivos que comparten este hermoso planeta con nosotros…!
Sería increíble poder tener al jaguar de nuevo en el Parque Nacional Juan Castro Blanco (Costa Rica). Estaremos al tanto de este proyecto para divulgarlo y que la gente y el gobierno lo impulse y apoye también.