En el tejado [Artículos]
Una encumbrada idea comienza a florecer en ciudades de todo el mundo, donde hectáreas de potenciales espacios verdes se extienden en las alturas.
![En el tejado [Artículos]](http://ngenespanol.com/wp-content/uploads/2009/05/azoteasverdes-ppal.jpg)
Las ventanas de estas tradicionales casas adosadas londinenses solían dar hacia una vieja fábrica de embutidos. Ahora, los residentes gozan de la vista del prado de flores silvestres que crecen encima del flamante hogar del arquitecto Justin Bere. El aislamiento que proporciona el techo verde da mayor eficiencia energética a la casa de Bere, que funciona con energía solar.
Foto de Diane Cook y Len Jenshel
Si los edificios emergieran repentinamente del suelo, cual champiñones, los techos estarían cubiertos con una capa de tierra y plantas.
Y claro está que la humanidad no construye así. Sería tentador afirmar que el paisaje de los tejados de cualquier ciudad del planeta es un desierto artificial pero, de hecho, el desierto es un hábitat viviente. La verdad es mucho más cruda. El paisaje de los techos urbanos es un espacio yermo de superficies bituminosas, violentos contrastes de temperatura, feroces vientos y rechazo al agua.
Sin embargo, sal por una escotilla al tejado de la Biblioteca Pública de Vancouver, en Library Square (a nueve pisos de altura sobre el centro de la ciudad), y en vez de un páramo asfaltado encontrarás una pradera con sinuosas franjas de festuca cruzando el techo, sembradas no en jardineras o contenedores sino en una mezcla especial de tierra sobre el techo. Un pastizal en el cielo. A nivel de la calle, el jardín de 1 850 metros cuadrados, concebido en 1995 por la arquitecta paisajista Cornelia H. Oberlander, habría sido de por sí bastante impresionante, pero su emplazamiento en las alturas de Vancouver causa un efecto casi desorientador. Cuando subimos a los tejados de una ciudad suele ser para admirar el paisaje, pero en lo alto de la biblioteca me asalta la sensación de que estoy parado en el paisaje, en un inesperado claro de hierbas verdes, azules y pardas en el corazón de una selva de vidrio, acero y concreto.
Los techos verdes no son novedad. Eran ya muy comunes en las casas engramadas de la pradera estadounidense y todavía podemos verlos en cabañas y cobertizos de madera del norte de Europa. No obstante, en las últimas décadas arquitectos, constructores y planificadores urbanos del mundo entero han empezado a recurrir a las azoteas verdes no por su belleza, sino por su practicidad y capacidad para mitigar los extremos ambientales que imperan en los techos convencionales.
En el otro extremo de la ciudad, el techo del Centro de Convenciones de Vancouver empieza a cobrar vida mientras enfrente, al otro lado de la calle, se encuentra el jardín de un chef en la azotea del Hotel Fairmont Waterfront. Entre tanto, en otro rincón de la ciudad, comienzan a sembrar los techos verdes de la villa olímpica construida para los juegos de invierno de 2010. Visitar un techo verde de Vancouver (o de Chicago, Stuttgart, Singapur o Tokio) nos permite echar un vistazo a todas las posibles diferencias de paisaje en los tejados urbanos y cuestionar por qué no hemos construido siempre de esa manera.
La tecnología es sólo parte de la respuesta. Las modernas membranas impermeables ahora permiten diseñar sistemas de techos verdes que atrapan agua para irrigación, facilitan el drenaje, soportan el medio de cultivo y resisten la invasión de las raíces. Algunos lugares, como Portland, Oregon, ofrecen incentivos (por ejemplo, reducción de cuotas) para que los constructores utilicen tejados vivos; otros (Alemania, Suiza y Austria, por mencionar algunos) han emitido decretos para instalarlos en todos los techos de pendiente adecuada.
Otro factor que impulsa la diseminación de las azoteas verdes es nuestra cambiante percepción de la ciudad. Ya no se considera conveniente, práctico o siquiera ético que concibamos una urbe como la antítesis de la naturaleza. El descubrimiento de nuevos métodos para “naturalizar” las ciudades, a la vez que la naturaleza misma se vuelve más urbanizada, hará que los asentamientos sean más habitables y no sólo para el hombre.
Los techos vivos nos recuerdan que los sistemas naturales son una importante fuerza moderadora. Durante el verano, la temperatura diurna de un tejado convencional de asfalto alcanza niveles increíblemente elevados que a veces exceden los 65 ºC y contribuyen al efecto de isla térmica urbana, propensión de las ciudades a ser más calurosas que la región aledaña. Sin embargo, la combinación de tierra y vegetación en las azoteas verdes actúa como aislante y sólo da cabida a ligeras oscilaciones térmicas, lo que a su vez permite reducir hasta en 20 % el costo de calefacción y enfriamiento de los edificios sobre los cuales se desarrollan.
Cuando la lluvia cae en un techo convencional, resbala por los acantilados artificiales de la ciudad y corre por cañones igualmente artificiales hacia desagües pluviales donde no se absorbe ni se filtra y escapa casi sin tropiezos. En contraste, un techo viviente hace las veces de dehesa: absorbe y filtra el agua, frena su carrera e incluso almacena una parte para uso posterior. A la larga esto contribuye a reducir el riesgo del desbordamiento de alcantarillas, prolonga la vida del sistema de drenaje urbano y devuelve agua limpia al manto acuífero circundante.
Ante todo, no podemos perder de vista que los techos vivos son habitables y rescatan lo que hoy, en esencia, no es más que un espacio negativo dentro de la ciudad, y lo convierten en una cadena de islas elevadas y conectadas con el campo circunvecino. Grandes y pequeñas especies han ocupado los techos vivos.
Y no es sólo cuestión de crear un hábitat nuevo o reproducir uno existente. Con 95 años de antigüedad, el tejado vivo de un sistema de filtración de agua en Zurich, Suiza, es refugio de nueve especies de orquídeas nativas erradicadas de las inmediaciones cuando el hábitat campestre quedó transformado en tierras de cultivo.
Los partidarios de los techos vivos afirman haber resuelto la mayoría y quizá todos los desafíos técnicos inherentes al injerto de un manto biológico encima de estructuras de cualquier escala: desde un quiosco de verduras o un paradero de autobuses hasta el tejado de cuatro hectáreas de la planta de camiones Ford, en Dearborn, Michigan. Aunque el costo promedio por la instalación de un techo verde pueda ser dos o tres veces superior al de uno convencional, a la larga resultará mucho más barato debido, en gran medida, al ahorro de energía. Asimismo, la vegetación protege el tejado de la radiación ultravioleta y prolonga su vida útil, además de requerir una atención distinta, semejante a la jardinería de bajo mantenimiento.
No obstante, persisten algunos retos filosóficos que deben enfrentarse, muchos de ellos relacionados con la idea misma de lo que debe ser un tejado y su función. Mientras que algunos clientes prefieren techos de fácil mantenimiento y que permanezcan verdes durante todo el año, como prados perennes en el cielo en vez de pastizales estacionales, constructores y arquitectos favorecen soluciones intercambiables, estandarizadas y universales, como los sistemas de azoteas verdes que ofrecen actualmente algunos de los grandes corporativos de la industria de los techos vivos.
Ahora bien, el tejado viviente no es una simple opción biológica al techo inerte. Requiere una conceptualización completamente distinta. Aunque el techo verde estandarizado, como una alfombra de suculentas del género Sedum, resulta mejor que un techo convencional, es posible construir techos vivos que utilicen especies endémicas y ofrezcan más beneficios ambientales –un modelo local, por así decirlo–. El objetivo de algunos desarrolladores es encontrar la manera de construir techos vivos ecológica y socialmente adecuados en todo sentido: con bajos costos ambientales y disponibles a la mayor cantidad posible de personas.
El suizo Stephan Brenneisen, científico y firme defensor del potencial de biodiversidad de los tejados vivos, comenta: “Debo encontrar soluciones fáciles y baratas utilizando materiales provenientes de la región”, lo cual conduciría a instalar menos plásticos y otros materiales de uso intensivo de los recursos energéticos entre la estructura del techo y las plantas. Lo importante no es sólo que el techo viviente funcione sino que lo haga de la manera más sostenible posible, consumiendo la menor cantidad de energía y generando, al mismo tiempo, el mayor beneficio para el hábitat humano y no humano.
El otoño pasado viajé a Portland, Oregon, y subí al tejado del Edificio Portland, en el piso 15. Mi guía era Tom Liptan, gerente del Programa Ecoroof de la ciudad y confeso apasionado de las aguas pluviales, quien inició sus experimentos con azoteas verdes en 1996 con la construcción de una en la cochera de su casa. Caminamos hasta el pretil, entre sembradíos de suculentas y festucas, para observar el tejado del Ayuntamiento de la ciudad de Portland, varios pisos más abajo. Era una azotea convencional de brea negra, el tipo de tejado que hemos dado por descontado desde hace décadas. Sin embargo, como parte del Proyecto Gris a Verde de la ciudad (programa para la administración sostenible de aguas pluviales), el edificio muy pronto será acondicionado con un techo vivo. “Los empleados lo han solicitado”, reveló Liptan.
¿Cuántos de los que han trabajado allí, a lo largo de la historia del edificio municipal, se han detenido a pensar en el tejado de negra brea sobre ellos? Una vez concluido, seguramente el techo viviente recibirá pocos visitantes, pero todos recordarán siempre su presencia y el hecho de que aporta un hábitat al corazón de Portland, filtra agua de lluvia y modera la temperatura. Aquella imagen me hizo recordar una observación de Stephan Brenneisen: “Las personas son más felices en un edificio que devuelve algo a la naturaleza”.
Imaginemos los millones de hectáreas de tejados antinaturales en todo el mundo. Ahora, visualicemos restituir a la naturaleza algo de esa enorme impronta humana creando espacios verdes donde antes sólo había asfalto y grava. Si la consecuencia es un mínimo de felicidad humana, ¿quién puede quejarse?
_______
Verlyn Klinkenborg colabora frecuentemente con National Geographic. Diane Cook y Len Jenshel son especialistas en fotografía paisajista.





Soy un apasionado de la naturaleza. Creo que convertir el techo convencional de una casa hogar o edificio público, ayudaría a disminuír el calentamiento global, ahorrar energía para refrigeración o calefacción del inmueble. Actualmente me encuentro formando parte de un grupo de jubiliados y pensionados universitarios, que planean construír una casa club para los colegas de la tercera edad. Me interesaría mucho recibir información adicional para proponer el futuro edificio y construcciones, con este sistema;además de aprovechar en todo lo posible material reciclado o en desuso,para bajar costos.
me fascino el reportaje en la revista sobre los techos verdes, creo que toda persona deberia de adaptar un jardin en su techo para así contribuir con el medio ambiente, me encantaría construir un techo verde en mi casa, pero que puedo utilizar o como puedo construirlo?
Muy valioso e interesante me parece esta idea de los techos verdes. Probablemente la humanidad será beneficiada con un poco mas de espacios verdes, de los que dia a dia nos vemos privados de disfrutar.
Adelante con tan brillante idea. Felicitaciones.
Hola, Ps ya lo platique con mi familia y haremos verde nuestro techo…
Pero, los materiales? los proovedores? costos? donde conseguir estos materiales?
Una vez más se demuestra que cualquier decisión ecológicamente responsable sólo puede ir en beneficio de la humanidad. Cada vez que le devolvemos la mano al planeta tenemos desde un beneficio económico (mayor ahorro por uso de menos energía) hasta una mejor calidad de vida.
Medidas simples como estas deben ser fomentadas por todos los países y no sólo los de mayor desarrollo puesto que crean conciencia ecológica en los habitantes de ciudades principalmente de carácter urbano, donde muchas veces se ha perdido todo sentido de respeto y sobre todo apreciación del medio ambiente.
Felicitaciones National Geographic por el artículo.
Hola, me encanto este articulo.
A mi me encantaria hacer mi techo verde, con vegetacion local. Asi podriamos contribuir a nuestro medio ambiente.
Pero, ¿ en donde puedo asesorarme de como hacerlo y el costo del mismo ?.
Agradezco que me pudieron mandar la información.
Felicitaciones!!!!!
Excelente artículo, esta iniciativa deberia ser copiada en todos nuestros paises.
hola
les tengo una excelente noticia a todos los mexicanos y en especial a los yucatecos, la experta en techos verdes Patricia Ribeiro beorganicbeok@yahoo.ca se encuentra radicando por espacio de un año en mérida, yucatán y se ha dado a la tares de asesorar a todas aquellas personas que estén interesadas en los techos verdes…
felicidades!!!
Muy buena idea, ojala los gobiernos vean el potencial que tienen estas tecnicas y canalizaran recursos en las mismas. Por cierto, quien me puede informar en el Estado de Mexico acerca del tema. Hagamoslo por una mejor calidad de vida para las futuras generaciones.
Buenas tardes,
nuestra empresa Bures,SA en Barcelona(España) en su departamento BuresInnova desarrollamos sistemas de ajardinamiento de cubiertas. Si necesitais más información, no dudeis en consultar nuestra web:
http://www.buresinnova.com
Saludos
Me parece que algo de lo mas interesante y positivo para ayudar al medio ambiente.
Es una estrategia perfecta para generar nuevos pulmones verdes en ciudades urbanas, y ademàs permite mitigar los efectos de las denominadas Islas Urbanas de Calor.
Hola! Muchas Felicidades no solo al autor del Artículo, si no también a las personas que han decidido adoptar un techo verde. Mi pregunta es ¿que tan viable es tener un cultivo de hortalizas en un techo como estos? o ¿Que cultivos puedo tener en un espacio así? Me gustaría que me respondieran ya que sería un buen tema a investigar en la Universidad donde curso mi Maestría y por que no, Adoptar uno en mi propia casa. GRacias
Las Naciones Unidas u otro organismo internacional deberian promover la adopcion en todas las ciudades del mundo en techos con la pendiente adecuada, en donde hectáreas de potenciales espacios verdes se extienden en las alturas, de techos vivos, de esta manera, se disminuye el efecto isla termica en las ciudades.
Me parece interesante la iniciativa de azoteas verdes, los vegetales deben contribuir a la purificación del medio ambiente y nosotros debemos dejar de estar emitiendo CO 2 a la atmósfera y no despilfarrar la energóa eléctrica.
Hola, me encanto este articulo.
Me gustaría mucho y estoy muy animada en poder hacer mi techo verde, con vegetacion local. Asi podriamos contribuir a nuestro medio ambiente.
¿En donde puedo asesorarme de como hacerlo y el costo del mismo ? ya que la azotea solo la ocupamos para tender la ropa cada que lavamos.
Agradezco que me pudieron mandar la información.
Felicitaciones!!!!!
[...] Y es que, a veces, sólo hay que recuperar las buenas costumbres. Como la de los llamados “techos verdes“, tejados cubiertos totalmente por vegetación que fueron muy frecuentes en las casas del [...]
¡Me encantó! el artículo. muchas veces tenemos las soluciones a la mano y no las vemos ni las aprovechamos.
Estamos tratando de implimentarlo como parte de la educación ecológica en nuestro colegio, así que si tienen información (toda) nos va a servir muchísimo.
Buenos días,
Nuestra empresa, Mantenimiento Integral de Inmuebles está incursionando en la creación de azoteas verdes en la zona Metropolitana de la Ciudad de México. Tenemos más de veinte años de experiencia en la atención a problemas en edificaciones, y ahora ofrecemos este nuevo servicio, usando nuevas tecnologías agrícolas que reducen el costo y los requisitos para instalar una azotea verde.
Cualquier interesado nos podría contactar a manuelortizluque@yahoo.com.mx o al teléfono 55 79 82 83
Esperamos poderles orientar respecto a esto. Cualquier aspecto que ayude a aumentar la vida en el planeta nos beneficia a todos.
Manuel Ortiz
Hola, me encanto este articulo.
Y TENGO BASTANTE ESPACIO PLANO EN EL TECHO DE MI CASA.A mi me encantaria hacer mi techo verde, con vegetacion local. Asi podriamos contribuir a nuestro medio ambiente.
Pero, ¿ en donde puedo asesorarme de como hacerlo y el costo del mismo ?.
Agradezco que me pudieron mandar la información.
Felicitaciones!!!!!
ma egarda esta idea y tengo bastante espacio, en casa para aplicar este metodo he visto fotos. pero donde puedo obtener la informacion para la realizacion de estos espacios verdes, me gustaria que me enviaran informacion o apoya para aplicarlo. gracias. muy bueno
Hola, Estamos lanzando nuestro e-manual El 1,2,3 de las Azoteas Verdes en donde reunimos información tecnica, de materiales, diseño y planeación de un Sistema de Naturación Directa. Estamos a sus ordenes en http://www.zonaverdemx.com
He decidido hacer mi casa con techos verdes .la arq Karen Herzceld se encarga de esto en Montevideo Uruguay
Genial el reportaje, me parece una excelente idea para recobrar algo de vida en las selvas de cemento y devolverle algo a la naturaleza. Debería difundirse mas la idea a nivel mundial.
felicidades a todos aquellos interesados en las techos verdes, para cualquier asunto relacionado con esta gran tendencia porfavor envien un correo a info@gaia-mexico.com son gusto le atenderemos, website: http://www.gaia-mexico.com
Saludos