Fumada candente

Foto de Bob Towers, National Geographic Stock
La luz solar dirigida a un disco reflectante devuelve suficiente calor para encender un cigarrillo en Phoenix, Arizona. Esta demostración de una estufa solar, parte del World Symposium on Applied Solar Energy, fue una de las 85 presentaciones de 50 expositores en terrenos de la Biblioteca Pública de Phoenix, en el otoño de 1955. Unas 29 000 personas acudieron a asombrarse con las maravillas accionadas por energía solar, desde generación de electricidad hasta hornos para cocer rollos de canela. Pero quizá fue la Guerra Fría lo que impidió una cálida bienvenida a los científicos solares rusos. “La exposición soviética generó algunas interrogantes –se lee en los pies de foto–. No aparecieron ni la exposición ni el expositor programados”.




