Desenterrando a los olmecas [Detrás de las cámaras]
![Desenterrando a los olmecas [Detrás de las cámaras] De rodillas junto a una de las enormes cabezas de piedra que desenterró, el arqueólogo Matthew Stirling dirigió las expediciones que descubrieron también artefactos de jade confeccionados por la desaparecida civilización olmeca de México. Foto de Richard Hewitt Stewart.](http://ngenespanol.com/wp-content/uploads/2009/11/detrasdecamarasolmeca.jpg)
De rodillas junto a una de las enormes cabezas de piedra que desenterró, el arqueólogo Matthew Stirling dirigió las expediciones que descubrieron también artefactos de jade confeccionados por la desaparecida civilización olmeca de México. Foto de Richard Hewitt Stewart.
120 años de la historia de NGS
En uno de los sitios, un ojo enorme miraba el exterior desde el suelo. En otro, bóvedas de basalto erosionado sobresalían de la tierra. Como sea que haya dado con ellas en su calidad de arqueólogo, el Dr. Matthew Stirling desenterró eventualmente once cabezas colosales de piedra en las junglas del sur de México. Diez de ellas mostraban una expresión adusta, pero una ostentaba una sonrisa misteriosa.
En una fecha tan reciente como los años treinta, los olmecas, la gente que dio forma a esas cabezas hace milenios, no eran más que un enigma. Nadie sabía su verdadero nombre. “Olmeca”, que significa “pueblo del hule” en náhuatl, era simplemente un término del cual se habían apropiado los arqueólogos para describir la cultura desaparecida hace mucho tiempo, que dejó sus rastros esparcidos en selvas en las que abundaban árboles de hule. En un territorio dominado por las espectaculares ciudades en ruinas de los mayas, los olmecas se vieron eclipsados y fueron desconocidos.
Así, entre 1938 y 1946, Stirling organizó una serie de expediciones arqueológicas, con el copatrocinio de National Geographic y Smithsonian Institute, a los estados mexicanos de Veracruz y Tabasco. A pesar de que la maleza estaba infestada de víboras, de que sus viviendas de techo de palma estaban plagadas de alacranes y de que en torno a sus campamentos merodeaban jaguares, Stirling zanjó y excavó su camino hasta los libros de historia. Sus hallazgos fueron extraordinarios, al grado de hacer que caseríos en la selva, como Tres Zapotes, La Venta y San Lorenzo, se convirtieran en nombres famosos para la arqueología. Además de aquellas 11 cabezas colosales de piedra, Stirling excavó un centro ceremonial, una tumba con pilares de basalto y un sarcófago con rostro de jaguar que aún contenía vestigios de su ocupante, desintegrado mucho tiempo atrás. Encontró un tesoro oculto de hachas de jade, orejeras y figurillas exquisitamente talladas. Y descubrió un calendario tallado en piedra con una fecha inscrita que sugería que los olmecas habrían florecido en el primer siglo antes de nuestra era, varios siglos antes del periodo clásico de la civilización maya. Todo dicho, Stirling y National Geographic develaran el misterio de lo que algunos eruditos han llamado la “cultura madre” del continente americano, aunque sea una cultura que permaneció enterrada y olvidada durante siglos.






hola me parece facinante el reportaje . todo lo que es arqueologia me gusta. es importante conocer acerca de todas las culturas ancestrales y valorar toda las manifestaciones culturales que poseian. esto que les voy a decir esrero que sea privado.en mi pais la cultura shuar o jibaros reducian las cabezas de sus enemigos cuando los mataban, se llaman stanzas, nunca he visto un estudio o reportaje sobre el tema. es mas yo poseo una stanza que tiene cientos de años.y esas ya no se encuentran.
me parece asombrante ya que es una pieza unica e importantisima para la region olmeca
me parece muy interesante, y mas por que es una civilizacion mas antigua a la de los mayas.
espero y alla mas documentales donde expliquen mas a fond este allazgo encontrado por arqueologos!!
seria un gran documental estoy eguro!!
Valio la pena el esfuerzo del arqueolo,tras pasar todos los riesgos de la zona para tan importante descubrimiento,aporta mucho sobre las constumbres de nuestros pueblos….
Pienso que al igual que las cabezas de la isla de Pascua, estos hallazgos encierran un gran secreto, que dificilmente podrá ser descrito con toda certeza por los científicos de la actualidad.
Ese tocado que portan, las relaciona con las figuras mayas e incas con adornos semejantes. Quien sabe, por que no me dedico a esto, que otras similitudes pueden contener secretos de la realidad que en su momento, representaba para esos pueblos, este tipo de manifestación.
Felicidades por escribir sobre esta cultura llamada por los arqueólogos “cultura madre”. Allá por el año 1972, fuí con unos compañeros de la escuela a San Lorenzo Tenochtitlán, saliendo de la ciudad de Minatitlán,Ver. y siguiendo por el rio Chiquito.Fué algo inolvidable, comí mis alimentos sentado sobre la nariz de una cabeza colosal que todavía se encontraba enterrada en sitio.Años después, las cabezas fueron extraidas y actualmente pueden ser admiradas en el museo de antropología de la ciudad de Xalapa,Ver., pues las cabezas de La Venta se encuentran en Villahermosa, Tab.