Momias de animales [Galería]

Escrito por: Staff el 19 de Noviembre de 2009 | 9:38 am
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Envueltas en lino y sepultadas con respeto, las momias de animales ofrecen indicios fascinantes de la vida y la muerte en el antiguo Egipto.

Fotografías de Richard Barnes

Varias de las momias fotografiadas para este artículo pertenecen al Museo Egipcio en El Cairo. El número de identificación del museo comienza con las letras CG.

Como mascota de la reina, esta gacela fue preparada para la eternidad con la suntuosa minuciosidad reservada  a los miembros de la familia real. Con finos vendajes ribeteados de azul y en un sarcófago hecho a la medida, acompañó a su ama al más allá en 945 a. C., aproximadamente.

Como mascota de la reina, esta gacela fue preparada para la eternidad con la suntuosa minuciosidad reservada a los miembros de la familia real. Con finos vendajes ribeteados de azul y en un sarcófago hecho a la medida, acompañó a su ama al más allá en 945 a. C., aproximadamente. Foto de Richard Barnes.

Mimado en un templo durante toda su vida, un papión sagrado fue depositado al morir en un nicho de las catacumbas de Tuna el-Gebel, donde los sacerdotes oraban y presentaban ofrendas como muestra de su respetuosa veneración.

Mimado en un templo durante toda su vida, un papión sagrado fue depositado al morir en un nicho de las catacumbas de Tuna el-Gebel, donde los sacerdotes oraban y presentaban ofrendas como muestra de su respetuosa veneración. Foto de Richard Barnes.

Mimado en un templo durante toda su vida, un papión sagrado fue depositado al morir en un nicho de las catacumbas de Tuna el-Gebel, donde los sacerdotes oraban y presentaban ofrendas como muestra de su respetuosa veneración.

Mimado en un templo durante toda su vida, un papión sagrado fue depositado al morir en un nicho de las catacumbas de Tuna el-Gebel, donde los sacerdotes oraban y presentaban ofrendas como muestra de su respetuosa veneración. Foto de Richard Barnes.

Un cofrecillo de lino contiene los restos de una ibis.

Un cofrecillo de lino contiene los restos de una ibis.Foto de Richard Barnes.

La musaraña en el pequeño ataúd de piedra identifica con precisión al ocupante.

La musaraña en el pequeño ataúd de piedra identifica con precisión al ocupante. Foto de Richard Barnes.

Papiro y lino perfilan la silueta de una gacela.

Papiro y lino perfilan la silueta de una gacela. Foto de Richard Barnes.

La momia enmascarada de un ave de rapiña sólo contiene unos cuantos huesos.

La momia enmascarada de un ave de rapiña sólo contiene unos cuantos huesos. Foto de Richard Barnes.

La exhibición de carne momificada en el Museo Egipcio de El Cairo parece dispuesta para un día de campo regio en el más allá. Patos, piernas de res, costillas, asados e incluso una cola de buey para hacer sopa fueron desecados con natrón, envueltos en lino y empaquetados en un canasto de bejuco para depositarlos en la tumba de una reina.

La exhibición de carne momificada en el Museo Egipcio de El Cairo parece dispuesta para un día de campo regio en el más allá. Patos, piernas de res, costillas, asados e incluso una cola de buey para hacer sopa fueron desecados con natrón, envueltos en lino y empaquetados en un canasto de bejuco para depositarlos en la tumba de una reina. Foto de Richard Barnes.

Un estudio reciente ha desentrañado los secretos más íntimos de las momias del Museo Egipcio. Un ataúd de madera con forma de gato, enyesado y encalado para imitar la piedra caliza, tiene 37 centímetros de altura y espacio de sobra para el gatito que alberga en su interior (radiografía, siguiente foto.). Vendajes en espiral y una máscara decorada envuelven a un gato adulto, uno de incontables millares enterrados como ofrendas votivas en las arenas de Istabl Antar.

Un estudio reciente ha desentrañado los secretos más íntimos de las momias del Museo Egipcio. Un ataúd de madera con forma de gato, enyesado y encalado para imitar la piedra caliza, tiene 37 centímetros de altura y espacio de sobra para el gatito que alberga en su interior (radiografía, siguiente foto.). Vendajes en espiral y una máscara decorada envuelven a un gato adulto, uno de incontables millares enterrados como ofrendas votivas en las arenas de Istabl Antar. Foto de Richard Barnes.

Una radiografía revela al gatito dentro del ataúd de madera. Museo egipcio, El Cairo, CG29776. Foto de Richard Barnes.

Una radiografía revela al gatito dentro del ataúd de madera. Museo egipcio, El Cairo, CG29776. Foto de Richard Barnes. Foto de Richard Barnes.

Con sumo cuidado, la arqueóloga Salima Ikram retira el barro adherido para liberar una ibis del jarrón de  arcilla en el que fue enterrada hace 2 700 años, en Abidos. En aquellos días, millones de estas aves buscaban alimento en las ciénagas fecundas del Nilo.

Con sumo cuidado, la arqueóloga Salima Ikram retira el barro adherido para liberar una ibis del jarrón de arcilla en el que fue enterrada hace 2 700 años, en Abidos. En aquellos días, millones de estas aves buscaban alimento en las ciénagas fecundas del Nilo. Foto de Richard Barnes.

La casa de embalsamamiento del buey Apis, animal sagrado de la gran ciudad de Menfis, yace en ruinas cerca de la aldea Mit Rahina. Luego de cubrirlo con natrón, el cuerpo del toro permanecía 40 días sobre un lecho colosal instalado en el patio, donde el sol ayudaba a desecarlo y desinfectarlo.

La casa de embalsamamiento del buey Apis, animal sagrado de la gran ciudad de Menfis, yace en ruinas cerca de la aldea Mit Rahina. Luego de cubrirlo con natrón, el cuerpo del toro permanecía 40 días sobre un lecho colosal instalado en el patio, donde el sol ayudaba a desecarlo y desinfectarlo. Foto de Richard Barnes.

Dedicado a la muerte del buey sagrado Bujis, este monumento de piedra en Armant muestra al faraón Tolomeo V haciendo una ofrenda al difunto.

Dedicado a la muerte del buey sagrado Bujis, este monumento de piedra en Armant muestra al faraón Tolomeo V haciendo una ofrenda al difunto. Foto de Richard Barnes.

Del mismo modo que los toros de Menfis y Heliópolis, el Bujis se momificaba y sepultaba con gran ceremonial. La santidad de los tres bovinos trascendía hasta sus madres, que eran preparadas para el siguiente mundo igual que esta vaca en una elaborada mortaja.

Del mismo modo que los toros de Menfis y Heliópolis, el Bujis se momificaba y sepultaba con gran ceremonial. La santidad de los tres bovinos trascendía hasta sus madres, que eran preparadas para el siguiente mundo igual que esta vaca en una elaborada mortaja. Foto de Richard Barnes.

Antaño envueltos como momias, los restos de un perro y dos bueyes se exhiben en el Museo de Agricultura de El Cairo. Sin el apoyo de las modernas tecnologías de imágenes, los primeros investigadores retiraron todas las capas hasta llegar a los huesos para identificar la especie.

Antaño envueltos como momias, los restos de un perro y dos bueyes se exhiben en el Museo de Agricultura de El Cairo. Sin el apoyo de las modernas tecnologías de imágenes, los primeros investigadores retiraron todas las capas hasta llegar a los huesos para identificar la especie. Foto de Richard Barnes.

Preservado con amor, aunque sus vendajes se desintegraron hace mucho, este perro de caza quizá perteneció a un faraón. Como mascota real, “debieron alimentarlo con montones de bocadillos y mimarlo en extremo”, sugiere Salima Ikram. Al morir, fue depositado en una tumba especialmente preparada en el Valle de los Reyes. Foto de Richard Barnes.

Preservado con amor, aunque sus vendajes se desintegraron hace mucho, este perro de caza quizá perteneció a un faraón. Como mascota real, “debieron alimentarlo con montones de bocadillos y mimarlo en extremo”, sugiere Salima Ikram. Al morir, fue depositado en una tumba especialmente preparada en el Valle de los Reyes. Foto de Richard Barnes.

Sepultado junto con el perro de la imagen anterior, este papión oculta un secreto que lo identifica como mascota: una radiografía reveló la ausencia de caninos, extraídos quizá para evitar que el animal mordisqueara los dedos reales.

Sepultado junto con el perro de la imagen anterior, este papión oculta un secreto que lo identifica como mascota: una radiografía reveló la ausencia de caninos, extraídos quizá para evitar que el animal mordisqueara los dedos reales. Foto de Richard Barnes.

Durante los entierros masivos de papiones en Tuna el-Gebel (arriba), los sacerdotes depositaban un animal votivo en cada nicho. Se han encontrado miles de estas momias en el sitio y seguramente muchas más reposan en zonas hasta ahora inexploradas.

Durante los entierros masivos de papiones en Tuna el-Gebel (arriba), los sacerdotes depositaban un animal votivo en cada nicho. Se han encontrado miles de estas momias en el sitio y seguramente muchas más reposan en zonas hasta ahora inexploradas. Foto de Richard Barnes.

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