Shanghái rediviva

Foto de Fritz Hoffmann

Foto de Fritz Hoffmann

Sueños de Shanghái
La ciudad global de China intenta recuperar las glorias de su pasado; esta vez, en sus propios términos.

Por Brook Larmer

El mundo secreto del viejo búnker de Shanghái parece existir en un universo paralelo. Arriba, en la calle salpicada de sol, trabajadores migrantes sorben almuerzos de arroz y tofu, mientras grupúsculos de oficinistas en impecables camisas blancas pasan frente al pequeño señalamiento en la acera. En la entrada oscura, una joven baja una escalera hacia un sitio que conoce solamente como “0093”.

La mujer –Sheng Jiahui, de 22 años, quien se hace llamar Sammy– pasa un par de puertas de metal contra explosiones y se adentra en pasillos mal iluminados. El refugio irradia una tonalidad verde artificial. En su penumbra perpetua, el 0093 aún evoca la claustrofobia opresiva de la guerra y la revolución comunista que extinguió los buenos tiempos de Shanghái, cuando la mezcla entre Oriente y Occidente transformó la ciudad en el París del Este.

Una puerta cruje al abrirse y la explosión sonora de una guitarra eléctrica irrumpe en el pasillo. Bajo un póster de la leyenda de la guitarra Jimi Hendrix, cuatro jóvenes shanghainesas –las otras integrantes del grupo de punk rock de Sammy, Black Luna– empiezan a ensayar. El búnker, una vez símbolo de una sociedad herida y encogida por el miedo, se ha convertido en terreno fértil para la escena musical de Shanghái. Los estudios para ensayar en el 0093 han ayudado a incubar más de 100 bandas locales, revitalizando una cultura que hoy, al igual que antes, desdibuja la división Oriente-Occidente. Sammy se deshace de su chaqueta y el grupo toca fuerte. Orange, de 20 años, golpea la batería; Juice, de 23, rasga cuerdas a la velocidad del tren de levitación magnética de la ciudad. Sammy canta y sus flequillos suben y bajan en doppio movimento. “Somos aves recién nacidas, pero nuestros sueños son grandes –grita Sammy–. Que el mundo entero nos escuche cantar”. [...]

Consulta el artículo completo en la edición impresa de la revista National Geographic en español, disponible a partir del 1 de marzo 2010.

Brook Larmer estuvo a cargo de las oficinas de Newsweek en Shanghái. Fritz Hoffmann vivió ahí durante 13 años y estudió mandarín en la Universidad de Shanghái.

3 comentarios

  1. Escrito por Leonel Peragallo:

    No cabe duda de que estamos frente al nacimiento de un gigante, y no sólo me refiero al país de China, poco después este artículo salió la noticia de que Shanghai superó en tamaño de su economía a la región administrativa especial de Hong Kong, algo todavía más impresionante considerando que como dice su artículo el gobierno chino dejo a Shanghai hasta el final de la lista de ciudades que podrían comerciar con el mundo exterior. La ciudad apenas ha despertado y será interesante el ver hasta donde llegue durante el transcurso de éste siglo.

  2. Escrito por Raul:

    Si bien China esta creciendo a pasos agigantados y en el transcurso de este año superara a Japon como la segunda economia mas poderosa de este planeta, no debemos olvidar las enormes condiciones de desigualdad social que predominan en aquel pais ademas de sus politicas laborales que rayan en el esclavismo, insisto, es de admirarse la planeacion a largo plazo que han logrado pero a que costo…

  3. Escrito por Carlos Fernando Rosas Lizàrraga:

    Realmente a Shanghai le queda un gran camino por recorrer,si quiere ser la capital global del siglo XXI,pues como se menciona en el artìculo tiene grandes competidores,no solamente ciudades chinas,pues consideremos tambièn a las grandes metròpolis de occidente.

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