Los nascas de Perú

La investigadora Christina Conlee inspecciona una excavación de tumbas nascas dispersas entre sepulturas cristianas modernas en La Tiza, Perú. Foto de Robert Clark.
Los nascas de Perú dejaron una huella extensa: reconocemos su cultura por sus imponentes grabados sobre terrenos arenosos en las alturas de los Andes –el colibrí, el mono y otros geoglifos–, visibles enteramente sólo desde el aire. Pero los nascas, que florecieron entre 200 a. C. hasta cerca de 600 d. C., no dejaron claves deliberadas sobre las funciones de esas imágenes.
Ese irresistible misterio ha atraído a arqueólogos para estudiar asimismo los vestigios menores de los nascas. Mientras algunos investigadores han pasado décadas tratando de entender los geoglifos, otros han examinado cómo sobrevivían los nascas en el árido clima andino.
Como el nuestro, su clima fluctuaba: las lluvias eran escasas e impredecibles; con frecuencia los ríos de montaña estaban secos. Cuando los patrones de precipitación cambiaban, los nascas habrían levantado sus emplazamientos para seguirlas. Esqueletos decapitados enterrados con cuidado en sitios como La Tiza (arriba) testimonian el hecho de que, cuando rezaban para pedir abundancia, los nascas en ocasiones recurrían a ofrendar a sus dioses el obsequio supremo. No obstante, de algún modo cultivaron la tierra y florecieron en el seco Valle de Nasca durante ocho siglos.
Este mes te traemos los últimos hallazgos de un equipo internacional, apoyado en parte por tu suscripción a National Geographic Society. Desde analizar materia orgánica en objetos de vivienda hasta medir la densidad del suelo bajo los geoglifos, los investigadores examinaron cómo los nascas enfrentaron severos cambios climáticos y por qué crearon esos asombrosos geoglifos. Encarnaron una imagen de una cultura increíblemente verde, que utilizaba poco y reutilizaba mucho. La respuesta al misterio radica, al parecer, en observar las huellas que uno va dejando. –Chris Johns








Me fasino el articulo de las lineas de nasca, ya que lo tratan de una forma cientifica sin dejar a un lado lo fantastico y mistico de estos geoglifos, que a pesar de haber sido elaborados por los habitantes precolombinos, son un misterio en la actualidad.
Siempre he sido un gran admirador de todos sus artículos,en especial este de Nazca me ha llamado la atención pués desde hace muchos años me han inquietado los geoglifos gigantescos de los Nazcas y el título de la revista es apropiadísimo por el misterio que guardan los mismos.Felcitaciones por suministrar tanta y tan valiosa información, como sugerencia se podría publicar un ejemplar dedicado a estos misterios al igual como se ha hecho con el espacio u otros.
Es importante destacar que nuestros antepasados nos han dejado pistas para que nosotros apliquemos su organización para vivir, en este caso Los Nasca con su geroglificos y su modo de vida nos enseñan que desde tiempos pasados ellos reciclaban y aprovechaban los recursos naturales si exceso, lastima que en nuestro tiempos no apliquemos lo mismo. Apoyo el hecho de dar seguimirento a la investigacion de estos precisos geroglificos.