Pintando el aire [Artículos]

Hay aves hechas para la poesía. Keats tenía su ruiseñor; Poe, su cuervo. Pero la vida de los abejarucos comunes parece una novela épica, llena de intrigas familiares, robos, peligro, engaños y belleza exuberante, que transcurre en varios continentes.




