El hijo del eslabón perdido

Zeresenay Alemseged tiene dos bebés: Alula, un niño que pasa la mayor parte de su tiempo en los brazos de su madre, en un cómodo búngalo en Adis Abeba, Etiopía; la niña, por su parte, tiene tres años, aunque ella es algo diferente, pues pasó 3 millones 300,000 años enterrada en la arenisca hasta que este científico etiope, junto con su equipo, descubrió sus restos y los extrajo meticulosamente de la roca.




