Geopedia presenta material de referencia para los artículos de National Geographic, con valiosas ligas a los mejores recursos bibliográficos. Inauguramos esta nueva sección, exclusiva de nuestro sitio web, con una serie de textos y referencias sobre la ciencia detrás de las partículas fundamentales, objeto del artículo En busca de la partícula de Dios.
Los físicos utilizan los aceleradores de partículas no sólo para detectar los bloques estructurales más pequeños del universo sino para arrojar luz sobre una de las mayores interrogantes: ¿De qué está compuesto el universo? ¿Qué leyes lo rigen? ¿Cómo se creó? A continuación figura una lista de lo que están buscando.
Los físicos utilizan aceleradores para impactar partículas subatómicas a fin de hallar los bloques estructurales más pequeños del universo. Estos dispositivos de kilómetros de largo lanzan partículas subatómicas cargadas, por ejemplo protones, electrones y positrones (las antipartículas de los electrones) unas contra otras a casi la velocidad de la luz para causar que choquen con una cantidad inmensa de energía con la esperanza de obtener partículas exóticas en los restos.
Los griegos pensaban que el átomo era el objeto más pequeño del universo; el átomo era indivisible. Los científicos han roto ese supuesto en mil pedazos, literalmente. En el siglo pasado, los físicos descubrieron cientos de partículas más pequeñas que un átomo -partículas subatómicas-. Las que no pueden ser subdivididas son llamadas partículas fundamentales o elementales.