
Las ranas africanas han llevado a la realidad las páginas de los cómics. Así como el personaje de los Hombres X cuyos puños esconden navajas mortales, algunas especies de ranas ocultan diminutas garras en los dedos de sus patas, las cuales cortan la piel del propio animal para blandirse contra algún enemigo.

Mata a por lo menos 50 000 personas cada año en todo el mundo, en su mayoría niños. Los perros son los principales culpables. Pero en Estados Unidos, donde los programas de vacunación de mascotas y de control de perros callejeros son sólidos, la rabia tiene un rostro diferente: mapaches y zorrillos son, por mucho, los principales portadores virales de cuatro patas.

La octogenaria Jean Combes ha anotado los signos del final del invierno desde los 11 años de edad. Desgraciadamente, su escritura infantil la avergonzaba, por lo que tiró el primer decenio de sus anotaciones. Datos de ese tipo son vitales para la fenología, el estudio de la periodicidad de los ciclos naturales.

Estamos atestiguando una extinción masiva. Un hongo microscópico exótico está propinando el golpe mortal a muchos anfibios que ya se veían afectados por pérdida de hábitat, contaminación y cambio climático. Pero una investigación sin precedentes y los esfuerzos de rescate pueden ofrecer una esperanza a las especies en peligro de desaparecer.
Ataques de tigres, escapes de simios, muertes de animales, las noticias han dado argumentos a los críticos de los zoológicos. “Quisiera ver que todos los zoológicos desaparecieran”, dice el biólogo Marc Bekoff, defensor de los animales. De cualquier modo, “necesitan estándares más altos. Y algunos animales no deberían jamás estar en cautiverio”.