Isla de la resurrección [Artículos]

Georgia del Sur se alza sobre el mar, escarpada y severa, un arco de 180 kilómetros de picos antárticos oscuros, planicies de hielo y glaciares colgantes. Desde la cubierta de un barco, la isla aparece de manera sorprendente, como si el Himalaya hubiera emergido repentinamente tras el Diluvio. Para ser un puesto de avanzada polar tan austero, mitad hielo y nieve permanentes y mitad rocas y vegetación de tundra, Georgia del Sur tiene una extraña esencia quimérica. Sus significados son opuestos y elusivos; sus temperamentos, volubles: brillante en un momento, oscura y llena de aguanieve el siguiente, luego brillante de nuevo. La isla parece marcada de alguna forma insólita, favorecida y maldita simultáneamente. Pocos lugares en la Tierra están tan llenos de ambigüedad y paradojas.






