Quebec

Un tendero local pedalea por las calles empedradas del Puerto Viejo de la ciudad de Quebec; un radio de transistores asoma de su canasto mientras se escucha la famosa canción de Charles Trenet, “¿Qué queda de nuestros amores?”.

Un tendero local pedalea por las calles empedradas del Puerto Viejo de la ciudad de Quebec; un radio de transistores asoma de su canasto mientras se escucha la famosa canción de Charles Trenet, “¿Qué queda de nuestros amores?”.

Los antiguos ibéricos quedaron tan hechizados por Sintra, que se convirtió en un centro de veneración. Lugar de perdurable misterio, palacios mágicos, bosques envueltos por la neblina, y una de las reposterías más adictivas del planeta, Sintra –sitio de Patrimonio Mundial– ha cautivado a más de un visitante, incluso a los escritores Lord Byron y Hans Christian Andersen.