
Vernon Yates llevó uno de sus 18 tigres a una fiesta (sus tarifas varían por evento). “No puedes confiar en los tigres”, dijo una invitada. Para demostrarle lo contrario le apostó 20 dólares a que metería su cabeza entre las mandíbulas del animal y le jalaría la lengua. Ella tuvo que pagarle.

Entre las calabazas gigantes, una de 227 kilos es ínfima. “La gente ni las ve”, dice Danny Dill, de Howard Dill Enterprises, compañía que vende semillas cuyo ADN las destina al gigantismo. El récord, de 2007, es de 766 kilos. “En cinco años –predice Dill– verás calabazas de 900 kilos”.

“¿Adónde creen que le gustaría ir a la flama?” fue la pregunta que el experto en relevos John MacAloon les planteó a los encargados de planear las Olimpíadas de China.

Feliz primer aniversario para el Skywalk, la herradura de vidrio y acero que sobresale a 1 220 metros de altura por encima de la base del Gran Cañón. Echemos una mirada hacia atrás, y hacia delante.

El juicio indica que hay que extraerlas para evitar un apiñamiento o la periodontitis. Esto es lo que sugieren los dentistas en un reporte de 2007 sobre los terceros molares.