Orinoca, Bolivia

El camino de tierra, árido e interminable, que viaja desde la ciudad boliviana de Oruro a la población de Orinoca, se extravía en nubes de polvo hasta el horizonte. “Es cerquita, vaya detrás del cerro”, indica un campesino al cuidado de un rebaño de llamas. El coche rodea el cerro… y nada.




