¿Aeropuertos en Nasca?

En la redacción de esta revista nos preguntábamos por qué los extraterrestres tendrían el pésimo tino de construir aeropuertos en formas de monos y arañas, evitando diseños, digamos, más prácticos.

En la redacción de esta revista nos preguntábamos por qué los extraterrestres tendrían el pésimo tino de construir aeropuertos en formas de monos y arañas, evitando diseños, digamos, más prácticos.

Confieso haber sentido cierta perturbación mientras leía la historia de Joyce, de la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Últimos Días, quien aceptó con gusto la celebración del matrimonio entre su esposo y su propia hermana; también con la fotografía de Joe Jessop, de 88 años, rodeado de su “familia celestial” de cinco esposas, 46 hijos y más de 200 nietos.

En un universo teóricamente infinito parece muy improbable que estemos solos, pero lo cierto es que a la fecha no hemos obtenido un solo acuse de recibo de las ondas de radio enviadas ni se han encontrado las señales electromagéticas de esos seres inteligentes que, con desesperación, tratarían de comunicarse con nosotros. Dentro de nuestro sistema solar existen lunas que podrían albergar la vida “como la conocemos”. Sin embargo, ¿hallar vida microscópica nos haría sentir menos solos? Difícilmente. Y aún falta dilucidar qué haríamos con esa vida microscópica extraterrestre si todavía no podemos lidiar bien a bien con la nuestra.

La premisa era contundente: sin un cuerpo físico bien conservado, el fallecido no podría realizar su tan anhelado viaje al más allá: por tanto, las técnicas de momificación tendrían que ser perfectas, y los embalsamadores, artistas grandiosos.
Los artículos de National Geographic suelen cambiar la vida de multitud de personas, incluyéndome a mí. Hace algunos meses escribí un artículo sobre ahorro de energía que modificó mis malos hábitos de consumo, los de mis vecinos y, según aprecié por las cartas recibidas posteriormente, los de muchos lectores.