Aïna

Escondido entre montañas, aldeas y trincheras, y al lado de hombres, mujeres y niños, descubrí un magnífico país. También descubrí a personas con almas magníficas. Sus ojos lo expresaban todo…

Escondido entre montañas, aldeas y trincheras, y al lado de hombres, mujeres y niños, descubrí un magnífico país. También descubrí a personas con almas magníficas. Sus ojos lo expresaban todo…