
En una tienda privada en Kandahar, donde imágenes de la belleza moderna adornan las paredes, una mujer sentada se arregla para una fiesta persa de Año Nuevo. En público ella honrará las costumbres y cubrirá su maquillaje con una burka.

La tarde halla las aguas bajas de Lac de la Motte inundadas de vida anfibia. Mientras un sapo común adulto asciende a la superficie soleada, una nidada de huevos de rana –a unos días de eclosionar– se amontona en el fondo revestido de juncos

Desde la cima del edificio más alto del mundo –el Burj Khalifa, de 164 pisos y 828 metros de altura– es visible la historia económica de Dubái. El desarrollo inmobiliario denso refleja el boom actual; los espacios abiertos son vestigios de una época anterior.

Ciudad grande, juego pequeño: el condómino Charlie Bernhaut ejercita sus golpes 34 pisos arriba de la 63 y Broadway, en el minigolf de 5.5 por 10 m de su edificio, uno de tantos localizados en las azoteas de Manhattan.
El color es grandioso, pero no podemos olvidarnos del blanco y negro. Casi cualquier imagen -ya sea una escena callejera inusual o rocas azotadas por las olas de una tormenta violenta- puede ganar en sutileza y profundidad con la monocromía.